Evergreen International logo
Evergreen International is the most complete resource
for Latter-day Saints on same-sex attraction.


Picture of Jesus Christ © Greg Olsen. Used by permission.
home  |   learn about same-sex attraction  |   support groups  |   conferences/firesides  |   articles  |   newsletters  |   languages  |   bookstore  |   about us
 

Información para los líderes de la Iglesia  Acerca de la Homosexualidad

por David A. Matheson, M. S.


El problema de la homosexualidad, aunque no es muy común, está lo suficientemente distribuido como para que algunas veces los líderes del sacerdocio tengan que aconsejar a miembros que afrontan este conflicto. Líderes que tengan cierto entendimiento de la condición homosexual, de cómo esta condición puede manejarse, y de la forma en que ellos pueden ayudar, pueden ser una gran bendición para aquellos que desean superar sus comportamientos homosexuales y disminuir sus atracciones por el mismo sexo. Los líderes también pueden proveer mucha ayuda a los seres queridos de aquellos que estén involucrados en la homosexualidad.

¿Qué es la homosexualidad?

La homosexualidad es comúnmente definida como los deseos sexuales y acciones orientadas hacia otras personas del mismo sexo. La condición homosexual consiste en sentimientos, pensamientos, y comportamientos. Para aquellos que luchan contra la homosexualidad, los sentimientos de atracción hacia personas del mismo sexo parecen surgir de la nada, y pueden originarse a pesar de los mejores esfuerzos que la persona haga para superarlos o ignorarlos. Estos sentimientos son generalmente observados por primera vez en la adolescencia. Personas que experimentan estos sentimientos pueden permanecer inocentes de la transgresión moral.

Los pensamientos homosexuales a menudo siguen los sentimientos de atracción hacia el mismo sexo. Las personas pueden elegir disminuir esos pensamientos o pueden decidir elaborarlos y transformarlos en vívidas fantasías. Cuando la persona yace en estos pensamientos, generalmente llega al comportamiento homosexual. Tales comportamientos pueden incluir el uso de la pornografía, la masturbación, y/o las relaciones sexuales con otras personas.

¿Qué causa la homosexualidad?

Las causas de la homosexualidad son considerablemente debatidas. Este debate es debido, en gran parte, a la gran variedad de perspectivas sobre el tema que existen dentro de las profesiones médicas y de la salud mental. No es necesario que los líderes eclesiásticos entiendan todas esas teorías.

Sin embargo, puede ser útil para usted saber la información básica que comúnmente es reportada por hombres y mujeres que sufren la homosexualidad. Usualmente se reportan los siguientes puntos con sorprendente consistencia:

Ø  Baja autoestima y aislamiento social.

Ø  Poca o pobre relación con los padres y con los pares.

Ø  Abuso emocional, físico y sexual por otros hombres (común tanto entre hombres como en mujeres que sufren el problema).

Ø  Sentimientos de estancamiento emocional a una edad más temprana.

Ø  Falta de identificación con otros del mismo sexo; sentimientos de intimidación por otros hombres o mujeres.

Ø  Sentimientos de incapacidad en cumplir su rol de hombre o mujer (no ser suficientemente masculino o femenina).

Ø  Creer que se posee características físicas o emocionales más semejantes al sexo opuesto.

¿Cuán generalizada está la homosexualidad?

La mejor estadística disponible sugiere que del 2 al 4% de los adultos miembros de la Iglesia experimentan problemas de homosexualidad. Esto significa que una estaca que tenga 2500 miembros mayores de 18 años tiene entre 50 y 100 individuos con problemas de homosexualidad. Mientras algunas de esas personas no asisten a la Iglesia regularmente, muchas otras pueden ser miembros activos. Aparte de esos individuos, también hay padres, hermanos, esposas, hijos, y amigos que están profundamente afectados por los problemas que sus seres queridos están afrontando.

Muchas de estas situaciones permanecen ocultas a los líderes del sacerdocio. A menudo, aquellos que sufren este problema no lo hablan abiertamente por vergüenza, por temor a no ser comprendidos, o por temor a acciones disciplinarias que la Iglesia pueda aplicar. También pueden creer que sus líderes del sacerdocio no los pueden ayudar, ya sea porque no entienden su situación o porque creen que su situación no tiene esperanzas. Otros miembros no hablan porque quieren persistir en su homosexualidad. Por éstas y otras razones, la presencia de la homosexualidad dentro de la Iglesia es frecuentemente subestimada.

¿Qué significa “ser gay”?

La palabra “gay” comenzó a usarse para referirse a la homosexualidad a principios de la década de los 30. En las últimas dos décadas, esta palabra se ha usado casi exclusivamente a los hombres homosexuales. La palabra “lesbiana” se ha vuelto más común para referirse a las mujeres homosexuales. Desde aproximadamente 1969, grupos organizados de gays y lesbianas han proclamado públicamente su orgullo en su orientación sexual, y han demandado derechos especiales y protecciones bajo la ley.

Estos grupos de “derechos gay” ven la homosexualidad como una variación normal de la sexualidad humana, al mismo nivel que la heterosexualidad. Ellos tienen un gran interés en remover el estigma que ha estado largamente asociado con la homosexualidad y han sido bastante exitosos en lograrlo. Su estrategia ha sido una campaña multifacética que incluye la educación directa a niños de las escuelas, recurrir a los medios de difusión, la presión política, pleitos, protestas, manifestaciones, y militancia.

El dogma principal de estos movimientos gays y de lesbianas va en contra del Plan de Salvación. Su estándar moral, que acepta la expresión sexual entre personas del mismo sexo, se opone a la Ley de Castidad dada por el Señor. Ellos reclaman que algunos hombres y mujeres tienen una condición natural inalterable que no puede ser superada o resistida, que anula la Expiación y la doctrina del arrepentimiento. Además, su creencia en que por naturaleza algunas personas son indefectiblemente incapaces de casarse o relacionarse con personas del sexo opuesto, se opone al principio del casamiento celestial y la exaltación.

 ¿Puede superarse la homosexualidad?

La homosexualidad es una condición que puede cambiar. Sin embargo, la persona debe desear firmemente alejarse de la homosexualidad, y debe recibir ayuda apropiada para hacer un progreso significativo. Hombres y mujeres que trabajan en superar este problema generalmente necesitan ayuda a través de diferentes procesos, incluyendo los siguientes:

Ø  La terminación de cualquier relación inapropiada en la que puedan verse involucrados

Ø  La superación de hábitos sexuales y adicciones

Ø  El desarrollo de relaciones apropiadas con otras personas de su propio sexo que colmen sus necesidades de amor y afirmación

Ø  El incremento del autoentendimiento y el sentido de valoración

Ø  El aprender a manejar problemas en la relación con la familia (especialmente si hay una esposa)

Ø  El afrontar las acciones disciplinarias de la Iglesia cuando éstas sean requeridas

Ø  El mejoro de la relación con Dios y el entendimiento de la Expiación

En pocas palabras, el proceso de superar el comportamiento homosexual y disminuir la atracción hacia el mismo sexo requiere de que el individuo haga cambios substanciales en el concepto de sí mismo, los valores, formas de relacionarse con otras personas, y aún en su forma diaria de proceder. Los cambios son a menudo profundos y difíciles. No hay un solo recurso que ofrezca toda la ayuda que se necesita. La mayoría de los que progresan en superar la homosexualidad, lo hacen con la ayuda de múltiples recursos. La siguiente es una lista de recursos que pueden ser útiles en este proceso. Será mejor mientras mas recursos disponibles hayan.

Ø  Fe en el Señor, y una oración honesta

Ø  Psicoterapia individual

Ø  Terapia grupal o un grupo de apoyo efectivo

Ø  Literatura sobre el proceso de cambio

Ø  Miembros de familia que sean virtuosos y brinden ayuda

Ø  Un líder eclesiástico que sea comprensivo, afectuoso, y firme

Ø  Ayuda de amigos heterosexuales del mismo sexo

Aún cuando todos estos recursos estén disponibles, puede tomar meses o inclusive años antes de que una persona se dé cuenta de la diferencia. No se debe esperar un cambio estable y de largo plazo en unos pocos años. Para aquellos que se han visto involucrados en relaciones sexuales extensivas, una historia de abuso, o una muy baja autoestima, este proceso puede tomar aún más tiempo. Pueden lograrse cambios rápidos, pero generalmente están seguidos de una meseta en el progreso o reincidencias parciales. El proceso es un espiral, no una línea recta.

Con el tiempo, aquellos que hacen un esfuerzo uniforme y sincero, son capaces de detener sus comportamientos homosexuales, y experimentan una disminución de sus sentimientos y pensamientos homosexuales. Algunos también desarrollan sentimientos de atracción hacia personas del sexo opuesto. Sin embargo, ocasional y fugazmente pueden volver sentimientos y pensamientos homosexuales. Tales ocasiones ocurren durante tiempos de estrés, depresión, inseguridad, o inestabilidad. Es así que es sabio para aquellos que han superado el comportamiento homosexual y disminuido sus atracciones por el mismo sexo, vivir de una manera que satisfaga continuamente sus necesidades espirituales, psicológicas, físicas, e interpersonales.

¿Cómo pueden ayudar los líderes?

Los líderes de la Iglesia generalmente juegan un rol muy importante en las vidas de aquellos que tratan de superar la homosexualidad. Muchas personas han tenido experiencias con los líderes, a menudo recordadas como malas experiencias. Hombres y mujeres homosexuales tienen dificultad en confiar a otros hombres, especialmente aquellos que tienen posiciones de poder o autoridad. Sus actitudes hacia la Iglesia son a menudo ambivalentes. La fe en el Señor, a quienes los líderes representan, es generalmente débil. Es entonces importante que sus interacciones con usted sean positivas y provechosas.

Cuando los miembros con problemas de homosexualidad van a sus obispos o presidentes de estaca, generalmente lo hacen con temor y ansiedad. Ellos pueden preguntarse: “¿Me escuchará? ¿Me entenderá? ¿Me condenará? ¿Se sorprenderá? ¿Me rechazará?” Su presencia en su oficina demuestra fe, coraje y el deseo de cambiar. Pero también representa una súplica por ayuda. Las sugerencias que siguen más abajo lo asistirán en proveer la ayuda que ellos necesiten.

Escúchelos. Es importante que ellos sientan que usted los entiende y aprecia su visita. Si usted está atento, los ayudará a sentirse que son  de valor, que su caso es importante, y que usted los quiere ayudar. Cuando ellos se sientan escuchados y entendidos, desarrollarán confianza y estimación hacia usted, lo cual es muy sanador. Por otro lado, si ellos se sienten condenados, sermoneados, o tratados con arrogancia, es muy probable que se vayan con aún menos confianza y más frustración.

Confórtelos. Cada persona con atracción hacia el mismo sexo ha sufrido algún tipo de abuso, sea por burlas de amigos de la infancia, padres golpeadores, o el abuso sexual. Ellos están confundidos y sienten una terrible frustración, enojo, y desesperanza. Probablemente experimenten culpa y vergüenza y sientan que su vida está fuera de control. Aunque ninguna de estas cosas justifican su mal comportamiento, debe garantizarse una relación compasiva y con mucha comprensión de su parte.

Guíelos. Generalmente las personas que sufren de este problema no saben qué es lo que está mal. Y muchas veces tampoco saben lo que está bien. Su testimonio del Evangelio censura la homosexualidad, pero sus deseos homosexuales y pensamientos son muy persistentes y engañosos. Estas personas son típicamente ambivalentes, queriendo vivir el Evangelio pero al mismo tiempo satisfacer también sus deseos sexuales. Algunos homosexuales pasan gran parte del tiempo tratando de conciliar el Evangelio con las ideas de los movimientos de gays y lesbianas. Esos esfuerzos agotan sus energías y por ello se sienten frustrados e inútiles. Ellos necesitan una firme e inamovible norma de rectitud y dignidad. Necesitan saber que el Evangelio, y en especial la Expiación, también sirve para ellos. Necesitan saber que el bien y el mal están en puntos opuestos y que deben elegir entre ellos.

Provéales ejemplos. Hombres y mujeres homosexuales necesitan que otras personas de su mismo sexo les muestren como vivir una vida digna y satisfactoria. Los líderes del sacerdocio (para hombres) y las líderes de la Sociedad de Socorro (para mujeres) pueden ser modelos de una vida recta, siendo ejemplos de cómo hombres y mujeres pueden tener vidas dignas, superando las imperfecciones humanas. Ellos también pueden ser modelos apropiados en las relaciones con el mismo sexo y pueden enseñar formas cristianas de expresar el amor.

Foménteles amistades e involucración. Los miembros que sufren de homosexualidad se sienten fácilmente desapegados y rechazados. Ellos necesitan que otros miembros de la Iglesia se acerquen con una amistad genuina y acogedora. Esto es especialmente útil cuando el miembro ha pasado por una acción disciplinaria. Ayudarlos a involucrarse en las actividades del quórum o la Sociedad de Socorro, y asignarles maestros orientadores o maestras visitantes adecuados puede ser una gran ayuda para que ellos se sientan hermanados. Proveerles de oportunidades apropiadas para brindar servicio puede fortalecerles su compromiso y testimonio.

Ayúdelos a obtener asistencia profesional. Muchos hermanos/as que tratan de superar la homosexualidad o de superar la atracción hacia el mismo sexo, requieren la ayuda de un psicoterapeuta entrenado. Es esencial encontrar a un profesional cuyo punto de vista acerca de la homosexualidad sea consistente con las enseñanzas del Evangelio. Los recursos citados al final de este documento pueden serle útiles para encontrar esa ayuda.

¿Cómo debo entrevistarlos?

El entrevistar regularmente a los miembros que sufren de homosexualidad puede darles un estímulo vital y el sentimiento de responsabilidad. Las siguientes sugerencias podrán  ayudarle a tener entrevistas más productivas e impactantes.

·     Invítelos a compartir sus sentimientos, aún cuando estén confusos y contradictorios. Esto les demostrará que usted está interesado y puede ayudarles a superar su estado de ansiedad.

·     Muéstrese interesado por el dolor y la culpa que la persona sienta como producto de cualquier comportamiento inmoral que haya tenido. La reacción que usted tenga ante su confesión inicial determinará cuánto más ellos confiarán en usted.

·     Escúchelos con atención. El escuchar mucho y hablar poco les demostrará que usted quiere entenderlos y los invita a ser más abiertos en la conversación. El mucho hablar y poco escuchar les hará creer que usted no quiere saber más, que usted se siente incómodo, o que usted los está juzgando demasiado pronto.

·     Evite aconsejarlos más allá de su capacidad (evite jugar el papel de un psicólogo amateur). Para usted, muchas soluciones a sus problemas pueden parecerle claras y simples, pero para ellos, la situación les parece extremadamente compleja. Las soluciones y los consejos simples pueden ser interpretados como arrogantes.

¿Cuáles otras ayudas hay disponibles?

Existen algunos recursos que le ayudarán a entender mejor  y a ministrar a aquellos hermanos con problemas de homosexualidad. Las siguientes publicaciones y organizaciones pueden ser de gran ayuda:

·        "La atracción entre personas del mismo sexo." Elder Dallin H. Oaks. Liahona de marzo 1996, págs. 14-25.

·        ¿Qué pregunta la gente acerca de nosotros?. Pdte. Gordon B. Hinckley. Liahona de enero 1999, págs. 82-85.

·        Las oficinas locales de Servicios Sociales de la Iglesia pueden ofrecer psicoterapia individual.

·        Evergreen International es una organización sin fines de lucro que ofrece ayuda a los Santos de los Últimos Días a superar la homosexualidad. Evergreen también provee recursos para líderes eclesiásticos y personas allegadas a los que sufren de la homosexualidad. Internet: www.evergreeninternational.org