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Cómo resolver los problemas homosexualesUna guía para hombres Santos de los Últimos DíasCAPÍTULO 4El albedrío, la libertad y la responsabilidad
En uno de mis grupos de apoyo desarrollé una amistad cercana con un hombre que tenía una hermosa familia y un testimonio del evangelio. Aun cuando lo intentaba y estaba logrando progreso, finalmente dejó la Iglesia y a su familia al elegir una vida de soltero sin preocupaciones. Pienso que parte de la razón por la que hizo esa elección fue que sentía que no tenía opciones. Este capítulo le dice que sí tiene opciones. Muchos hombres toman las decisiones correctas en situaciones difíciles y como resultado están logrando cambios importantes en su vida. Nuestra vida está compuesta por muchas pequeñas elecciones. Raramente tomamos una decisión monumental. Las pequeñas cosas moldean nuestro carácter y nos hacen ser quienes somos. Nuestro carácter es el compuesto—el resultado neto—de esas pequeñas elecciones. Este capítulo explora nuestro poder de elegir y de qué manera esas elecciones influyen en nuestra vida eterna. En Doctrina y Convenios leemos: “yo preparé todas las cosas, y he concedido a los hijos de los hombres que sean sus propios agentes” (Dy C 104:17). ¿Qué significa ser nuestros propios agentes? Veamos los conceptos de albedrío y libertad. Albedrío, libre albedrío y albedrío moral, todos se refieren a nuestro poder interno de ejercer nuestra voluntad y tomar elecciones Libertad se refiere al poder externo y a la oportunidad de realizar dichas decisiones.93
El albedrío
Antes de venir a esta tierra, Dios nos dio a cada uno de nosotros nuestro albedrío—el poder de escoger (véase Alma 13:3). De hecho, una de las razones principales por las que vinimos a esta tierra fue para ser probados, para ver si haríamos todo lo que se nos mandara (véase Abraham 3:25). En el concilio celestial, Satanás presentó un plan alternativo que negaba el albedrío. Cuando fue rechazado, se rebeló, “y pretendió destruir el albedrío del hombre que yo, Dios el Señor, le había dado” (Moisés 4:3-4). Al saber que Satanás está ansioso para que hagamos mal uso del poder del albedrío, necesitamos tener cuidado con las elecciones que hacemos. “Por lo tanto, el Señor Dios le concedió al hombre que obrara por sí mismo” (2 Nefi 2:16). “Anímense, pues, vuestros corazones, y recordad que sois libres para obrar por vosotros mismos, para escoger la vía de la muerte interminable, o la vía de la vida eterna” (2 Nefi 10:23). Dios nos ha dado nuestro albedrío—el poder de escoger—y ninguna persona u organización nos lo puede quitar.
La libertad
Lo que se nos puede quitar o reducir en esta vida es nuestra libertad, que es el poder para obrar de acuerdo con nuestras elecciones. El élder Dallin H. Oaks explica que “el albedrío es absoluto, pero en las circunstancias de la mortalidad, la libertad siempre está limitada”.94 Explica que la libertad puede estar limitada o se puede quitar de tres maneras:
1. Por leyes físicas. Por ejemplo, estamos sujetos por la ley física de la gravedad y no podemos elegir no obedecerla. También pueden haber ciertas limitaciones físicas con las que hemos nacido. 2. Por las acciones de otros. Escogemos vivir bajo ciertos regímenes gubernamentales que imponen leyes y restricciones para el bien común de la sociedad. 3. Por nuestras propias acciones. Nosotros escogemos imponer restricciones a nuestra libertad individual, por ejemplo, cuando escogemos usar el cinturón de seguridad del automóvil o cuando firmamos un contrato. En estas ocasiones usamos nuestro albedrío para limitar de manera temporal ciertas libertades individuales que nos permiten lograr una libertad eterna más importante. Usted puede escoger imponerse ciertos límites personales. Por ejemplo, si sabe que es susceptible a ciertos comportamientos adictivos, puede decidir limitar su acceso a lugares o condiciones que le podrían hacer caer en tentación. Una restricción de libertad de esta manera “reduce el grado en el cual podemos actuar de acuerdo a nuestras elecciones, pero no nos priva del albedrío que Dios nos ha otorgado”.95
Las consecuencias
Tenemos la tendencia a pensar que el albedrío de un asunto personal. Sin embargo, con frecuencia ignoramos el hecho que las elecciones tienen consecuencias. Tenemos la libertad de considerar nuestras opciones, hacer elecciones y actuar. Pero una vez que hemos actuado, no nos podemos librar de las consecuencias de nuestra acción. Por ejemplo, un astronauta elige entrar en el cohete. Puede salirse del mismo antes de que se inicie la cuenta regresiva, pero una vez que esto sucede, está atado por las consecuencias de su elección. En el principio eterno de la Ley de la Cosecha (véase Gálatas 6:7-9), cosechamos lo que sembramos. Las acciones tienen consecuencias. El presidente Gordon B. Hinckley dijo, “Cada uno tiene el derecho de escoger entre lo bueno y lo malo, pero no importa la decisión, inevitablemente seguirán las consecuencias. Los que eligen quebrantar los mandamientos de Dios corren grandes peligros tanto espirituales como físicos. El apóstol Pablo declaró: ‘La paga del pecado es la muerte’ (Romanos 6:23)”96
La responsabilidad, el rendir cuentas y la autoridad
En mi profesión, estoy en contacto con ejecutivos de compañías y les enseño administración y habilidades de liderazgo. Un problema que veo constantemente es una falla en el balance entre la responsabilidad, el rendir cuentas y la autoridad. Esto no solamente puede representar una fuente de fracaso en las compañías, sino también en las personas. La responsabilidad es un acuerdo entre dos o más personas con el propósito de alcanzar un resultado deseado. Los resultados deseados deben ser comprendidos de manera mutua y aceptado por todas las partes. El rendir cuentas es una consecuencia de la responsabilidad asignada. Cuando una persona tiene la responsabilidad de una tarea específica, debe rendir cuentas sobre los resultados obtenidos. La autoridad es la habilidad dada a una persona para llevar a cabo la responsabilidad asignada. Incluye el acceso a los recursos apropiados (las personas, el dinero, el equipo, etc.) para llevar a cado el trabajo. Es importante que estos tres elementos estén el balance. Un gerente debe asignar la responsabilidad, recibir el rendimiento de cuentas y dar la debida autoriada. ¿De qué manera se relaciona esto con usted si desea tomar control de su vida y efectuar cambios importantes? Usted necesita
• responsabilizarse de sus actos y tomar el control de su vida. • responder ante alguien. • ejercitar su propia autoridad (a) dándose a usted mismo permiso para actuar y (2) darle permiso a otra persona para que lo evalúe.
La responsabilidad
Satanás le hará creer que no es responsable por su albedrío en esta vida porque “nació así” y no tiene control de sus acciones homosexuales. Sin embargo, el evangelio de Jesucristo enseña que la responsabilidad individual es una ley eterna. Somos responsables de controlar nuestros impulsos para que podamos guardar los mandamientos y así lograr nuestro destino eterno. El primer paso es aceptar la total responsabilidad personal por lo que ha sido, lo que es y lo que llegará a ser. Aún cuando usted no pidió tener deseos homosexuales, tome la responsabilidad de su vida ahora mismo. No alimente su propia lástima actuando como una víctima de la vida y de las situaciones externas. No culpe al medio ambiente o a sus genes por sus situación No es una víctima inocente de las circunstancias. Es un hijo de Dios y tiene derechos y habilidades divinos. Usted no escogió tener sentimientos y atracciones homosexuales pero sí escoge cómo responder ante ellos y su habilidad de superarlos será determinada por el control que decida ejercer en su vida. A corto plazo, será más fácil evitar los problemas que encararlos. Tengo un amigo que es un experto en negaciones. La negativa es su mejor amigo. Pero esconderse de cosas que son problemáticas, solamente hace las cosas peores. Los problemas se resuelven enfrentándolos.
El rendir cuentas
El rendir cuentas es un principio eterno. Leemos en Doctrina y Convenios, “Me es prudente; por tanto, os mando que os organicéis y le señaléis a cada cual su mayordomía; para que todo hombre me rinda cuentas de la mayordomía que le sea designada. Porque conviene que yo, el Señor, haga a todo hombre responsable, como mayordomo de las bendiciones terrenales que he dispuesto y preparado para mis criaturas” (DyC 104:11–13). En la vida somos responsables ante Dios por todo lo que Él nos da. En la parábola de los talentos, los siervos fueron responsables de los talentos que recibieron y se esperaba que los multiplicasen (véase Mateo 25:14–30). En los llamamientos de la Iglesia, se nos pide que rindamos cuentas ante nuestros líderes del sacerdocio con quienes nos reunimos para ser entrevistados de manera regular. A aquellas personas que ya han hecho convenios en el templo se les recordará que se les instruyó sobre el dar informes de nuestro progreso y el ser responsables. El rendir cuentas nos permite mantener nuestra integridad y nos ayuda a crecer. En su batalla con la homosexualidad, identifique a las personas ante quienes deberá rendir cuentas:
• A sí mismo, al admitir honestamente sus problemas y debilidades. • A Dios en oración diaria, confesando sus debilidades y pidiendo fuerza para enfrentar el día. • A su obispo o presiente de rama por los pecados que debe confesar. • A su terapeuta de que tan bien está trabajando en las cosas que tiene que hacer. • A su confidente. Con frecuencia necesitamos de un amigo en quién confiar. Éste puede ser alguien que también esté sufriendo con problemas homosexuales o simplemente un amigo cercano que se interese por usted. En el libro de Santiago, leemos, “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16). Una vez que haya identificado a las personas que le ayudarán a rendir cuentas, hable con ellos acerca de las cosas específicas por las cuales usted debe ser responsable ante ellos. Por ejemplo, tal vez desee comprometerse a llamar por teléfono a alguien cada vez que se sienta tentado a actuar. O si tiene problemas con el callejoneo cuando regresa a casa después de trabajar, comprométase a llamar por teléfono a una persona cada noche para platicar sobre lo que hizo en el camino a casa. Indíqueles qué preguntas desea que le hagan. Es muy importante ser completamente honesto con ellos. Si usted falla, tal vez se sienta tentado a no decirle toda la verdad. Pero recuerde, usted ha hecho un trato con ellos con el propósito de ayudarle a usted y no será de ningún beneficio ocultarles la verdad aunque sea un poco.
La autoridad
El siguiente paso es dar autoridad o permiso para que ese amigo evalúe su progreso. Aun cuando usted le solicitó que se le evaluara, no se moleste cuando le hagan preguntas difíciles. Si se siente frustrado o controlado, recuerde que usted les pidió que lo evaluaran. Con este acuerdo de rendir cuentas, tenga cuidado de no hacerlos responsable por sus acciones. Usted no los puede culpar si no lo llamaron o si usted no pudo ponerse en contacto con ellos en un caso de emergencia. Usted es responsable por sus acciones. El trabajo de ellos es recordarle esto a usted. A medida que aprenda a rendir cuentas, se sentirá más en control de la situación. Otro aspecto de rendir cuentas es que usted reconozca que tiene autoridad sobre su propia vida si así se lo permite. Debido a fracasos anteriores, podrá sentirse impotente al actuar. Pero a medida que ejerza autoridad en su propia vida, se dará cuenta que puede hacer cambios significativos en la misma. Podrá actuar y esto hará una gran diferencia.
CAPÍTULO 5Las elecciones en la vida
Cada persona tiene que encontrar su propia forma de manejar la homosexualidad. Algunos escogen adoptar una identidad homosexual, “salir del clóset” y vivir abiertamente esa identidad. Otros escogen encontrar una solución a los problemas homosexuales para poder vivir el evangelio plenamente. La elección de resolver los problemas homosexuales es una elección en busca del crecimiento y autodesarrollo. El decidirse a resolver la homosexualidad es una elección mayor en la vida. Dado que la homosexualidad es la manifestación exterior de problemas sin resolver y que son determinantes en su personalidad, decidirse a trabajar en estos problemas involucrará una revaluación de su persona y la decisión de cambiar. Este capítulo delinea los pasos que se deben seguir y algunos puntos que debe considerar a medida que tome estas importantes decisiones en la vida.
Paso uno: Definir los valores personales
El primer paso en este proceso es determinar sus creencias y valores personales. Dése tiempo para pensar acerca de sus valores personales y escríbalos. Al pasar yo mismo por este proceso, me dí cuenta que no podría solamente aceptar las creencias de mi familia o de la sociedad, sino que debía identificar lo que importaba más para mí y de esa manera tomar decisiones basado en ello. En cierta forma, significaba que debía estar en contacto con mi yo interno y aclarar lo que yo creía que era verdad. Significaba identificar mis propias creencias aparte de las creencias de los demás. Tuve que cuestionar mi testimonio. ¿Creía en algunas cosas porque otros a mi alrededor las creían o las creía por mí mismo? Una vez que descubrí por mí mismo lo que es eternamente verdadero y acepté estos valores, pude tomar decisiones basadas en ello y no malgastar mi tiempo tratando de cambiar lo que es eternamente correcto o contradecirlo diciendo que no tenía derecho a ser cierto Ahora, debo advertirles de un riesgo en todo este proceso. Una vez que usted determine lo que es de valor para su persona, no podrá culpar a nadie o molestarse porque alguien lo forzó a hacer algo. El obtener claridad de pensamiento le da oportunidad de hacer cosas porque usted desea hacerlas. Ya no actúa por deber o respeto o por temor. La disciplina surge de dentro de sí mismo y usted tiene el deseo y la integridad para subordinar los deseos e impulsos ante los valores que usted determine que son importantes. Es un proceso de crear una conciencia profunda y un conocimiento de los valores que gobiernan su comportamiento. Véase a sí mismo y a nadie más y podrá llegar a ser su propio amo. Algunos hombres consideran que sus fracasos son una falta de disciplina. Aun cuando la disciplina es importante, no es suficiente. Si usted lucha día con día y ante cada decisión que toma tratando de cambiar su comportamiento basándose solamente en la autodisciplina, con seguridad fallará. Si cada vez que enfrenta una tentación tiene que hacer una elección, terminará por cansarse y hacer elecciones equivocadas. El problema no es una voluntad débil, sino que los valores y prioridades no están firmemente cimentadas en su mente y en su corazón. Necesita un cimiento firme basado en los principiois y valores que son personalmente importantes. ¡Cuánto mejor es decidirse de una vez por todas de lo que será y hará! Cada vez que enfrente una alternativa, ya habrá tomado la decisión de antemano y solo tiene que ceder a ella. ¡Cuánto mejor es ceder a la decisión correcta que a la equivocada! Cuando usted actúa de acuerdo con sus valores personales, sentirá una satisfacción personal y un enorme sentimiento de autoestima. (Para una mayor información sobre este tópico, léase The 10 Natural Laws of Successful Time and Life Managemente [Las 10 leyes naturales de la administración exitosa del tiempo y de la vida] por Hyrum Smith.)
Paso dos: Considerar las opciones
En realidad solamente hay tres opciones.97 Primera, puede decidirse a no tomar partido. Algunos hombres quieren chiflar y beber agua. Desean la comodidad, la seguridad y la aceptación de su familia y quieren seguir activos en la Iglesia. Pero a la vez buscan por otra parte la gratificación sexual. Pero si comprende las escrituras y el plan de salvación, se dará cuenta de que esto no es una opción sensata (véase Apo. 3:16). El vivir una vida doble—vivir una mentira—es una vida de desesperación y de relaciones sin satisfacción tanto en el hogar como fuera de él. Una segunda opción es decidirse por la homosexualidad. Esto incluye la fantasía de encontrar al “hombre perfecto” y vivir felices para siempre. Desafortunadamente, muchas personas buscan esta condición idílica pero nunca la encuentran. Si usted entiende las escrituras y el plan de salvación, se dará cuenta que esta no es una opción razonable. La tercera opción es aceptar el plan eterno de salvación. Esto significa dedicarse a Dios, a su familia y a las verdades eternas. ¿Para qué gastar sus energías luchando con lo que sabe que es verdad? Decídase a vivir el plan del evangelio que su bondadoso Padre Celestial ha diseñado para su felicidad total. El Presidente Howard W. Hunter enseñó, “Cristo no sólo es el camino correcto, sino que a la postre el único camino de esperanza y gozo”.98 Entre más pronto alinee su vida con la verdad eterna, más pronto encontrará la verdadera felicidad. Abandone sus actividades y fantasías homosexuales, abandone su refugio en la pornografía (si ese es un problema para usted), y abandone todo lo demás para seguir a Cristo. Cuando finalmente encaré mis problemas homosexuales y usé la palabra “homosexual” por primea vez, estaba felizmente casado y tenía hijos. Los amaba mucho y me sentía seguro en mi matrimonio. Sin embargo, el impulso de los deseos homosexuales era tan fuerte que mi vida se volteó al revés. Las personas en el mundo gay me decían que debía ser honesto conmigo mismo y obedecer mis sentimientos. Me decían que si yo reprimía mi recién hallada sexualidad, un día me lamentaría por todas las experiencias que perdí. Sin embargo, pronto me percaté que no podía experimentar con estos deseos sexuales por un lado y a la vez fingir ser un leal esposo y padre mormón. Si no quería vivir una vida doble, tendría que tomar una decisión. ¿Debería dejar a mi esposa y a mi familia y sumergirme en el mundo gay? ¡Mi vida mormona se veía aburrida comparada con la excitación y mística de la vida gay! Veía un estilo de vida gay como algo poderosamente seductor. Parecía romántico y sensual, y a la vez tentador y excitante. Me resultaba difícil ser objetivo porque el pensamiento racional rápidamente era borrado por la fascinación emocional. Finalmente tuve que escribir todos los pros y los contras que pude imaginar. Lo siguiente es la lista que escribí en mi diario.
¿Debería salid de mi hogar y aceptar un estilo de vida gay? Pro Contra Dejar de ser un hipócrita; no esconderme; no mentir Podía aceptarme a mí mismo como soy y no tratar de cambiar Tendría libertad para usar mi tiempo en hobbies, viajar, hacer ejercicio Mayor obligación financiera (dos casas, dos coches, etc.)
Podría vivir con Daniel, a quien estimo.• Lo conozco de hace seis semanas.• No puedo sellarme a él.• La relación romántica con él no puede durar para siempre. Perdería a mi esposa, a quien amo profundamente.• La conozco de hace ocho años.• Ya estoy sellado a ella.• La relación romántica con mi esposa puede durar para siempre. Tendría contacto limitado con los niños; no podría ser el padre que deseo ser. Sería excomulgado de la Iglesia. El gozo y progreso eterno sería restringido hasta que empezara a vivir de manera correcta.
Luego escribí en mi diario acerca de los riesgos, mis necesidades y mis temores. “Riesgos: Después de unos años, probablemente me dé cuenta que deseo lo que tenía. Aun cuando tuviera que volver mis pasos y fuera rebautizado, mi esposa y mis hijos probablemente se habrán ido para siempre y tendría que volver a empezar casi a los cuarenta años. “Necesidades: Necesito el amor de un hombre. Aun con el amor de una esposa y de la familia, siento un gran déficit emocional. Estoy herido por dentro y sigo teniendo necesidades. “Temores: Si intentara cambiar, temo que no lo podré hacer y continuaría tratando de vivir una mentira muchos años mientras veo cómo se deteriora mi relación con mi esposa”. Una vez que escribí todo esto, pude ver de manera objetiva las opciones ante mí.
Paso tres: Discernir la verdad del error
Considere las verdades eternas
La verdad eterna permanece intacta y no está sujeta a nuestra opinión. No existen diferentes versiones de la verdad que se puedan adaptar a nuestras situaciones personales. Dios tiene un plan para la salvación de todos Sus hijos. A medida que evalúe sus opciones, tome en cuenta las siguientes tres preguntas que le ayudarán a aclarar su pensamiento: “¿Quién soy?” “¿Por qué estoy aquí en la tierra?” “¿A dónde voy después de esta vida?” Las respuestas verdaderas a estas tres preguntas le recordarán los principios eternos que debe tomar en cuenta al hacer decisiones. (Tal vez desee leer “Elecciones”, por Russell M. Nelson, Liahona, enero 1991, págs. 83–86.) El élder M. Russell Ballard nos recuerda, “Si estamos afianzados en la comprensión correcta de quiénes somos, por qué estamos en este mundo y a dónde iremos después de esta vida terrenal, Satanás no podrá poner en peligro nuestra felicidad por medio de ninguna clase de tentación. Si hemos tomado la determinación de vivir de acuerdo con el plan de nuestro Padre Celestial, utilizaremos el albedrío moral que Dios nos ha dado para tomar decisiones basadas en la verdad revelada, y no en las opiniones de los demás ni en la manera de pensar que esté de moda en el mundo. . . .Los que comprendan el plan eterno que nuestro Padre Celestial tiene para el gozo y la felicidad de Sus hijos estarán mejor preparados para tomar buenas decisiones. . . .Si creemos verdaderamente que somos Sus hijos y que estamos aquí en la tierra para aprender a vivir, por medio de la fe, las enseñanzas y los mandamientos de Dios y de Su Hijo Unigénito, Jesucristo, tomaremos las decisiones que nos hagan merecedores de regresar algún día a Su presencia”.99
Use todos los recursos disponibles
Nuestro Padre Celestial le ha dado dones divinos para ayudarlo en su jornada y debe echar mano de ellos para recibir las bendiciones prometidas. Debe obtener su bendición patriarcal o leerla si es que ya la tiene para acordarse de las bendiciones que le han sido prometidas. Esta le dará una comprensión de su potencial y le recordará que las decisiones tienen consecuencias eternas y también afectarán las vidas de otras personas. Puede pedirle a su padre o al obispo una bendición del sacerdocio para obtener una visión adicional a medida que toma estas decisiones importantes de la vida. Si ya hizo convenios en el templo y recibió sus investiduras, debe reflexionar sobre los convenios que hizo y recordar las promesas que se le hicieron. Usted forma parte de una generación escogida reservada para vivir en esta tierra en estos últimos días. Tiene por delante una misión especial que debe llevar a cabo, que por alguna razón incluye retos homosexuales. Dado que las decisiones que tome determinarán el curso que su vida tomará, debe asegurarse de hacer elecciones que le darán gozo eterno en lugar de felicidad temporal.
Escuchar al Espíritu Santo
Sea cuidadoso al confiar en sus sentimientos. Los sentimientos emocionales pueden ser pasajeros y cambiar de vez en cuando. Si presta oído a sus estados de ánimo del momento, podría ser llevado y traído por sus emociones. Pero, dado que el Espíritu Santo obra a través de sentimientos e impresiones, deberá asegurarse de escucharlo—éstos siempre estarán acordes con la verdad revelada. El Espíritu nunca lo guiará en contra de las enseñanzas de los profetas. Los susurros del Espíritu Santo brotan de lo más profundo y pueden distinguirse de las emociones superficiales que pueden cambiar de vez en cuando. El presidente James E. Faust enseña que “por el poder y el don del Espíritu Santo podemos saber qué hacer y qué no hacer para gozar de felicidad y paz en la vida”.100 Mormón escribió, “Pues he aquí, a todo hombre se da el Espíritu de Cristo para que sepa discernir el bien del mal; por tanto, os muestro la manera de juzgar; porque toda cosa que invita a hacer lo bueno, y persuade a creer en Cristo, es enviada por el poder y el don de Cristo, por lo que sabréis, con un conocimiento perfecto, que es de Dios” (Moroni 7:16).
No se deje engañar por las enseñanzas del mundo
En estos días se dicen infinidad de mentiras acerca de que la homosexualidad es saludable y un estilo de vida alternativo. Aún algunas personas en la Iglesia son engañadas por la forma en que Satanás tergiversa la verdad y comienzan a pensar que saben más que los líderes de la Iglesia acerca de las necesidades de la gente que batalla con deseos homosexuales. Con un deseo sincero por ayudar, estas personas escriben cartas a los líderes de la Iglesia y oran a Dios para que inspire a las autoridades a comprender la homosexualidad y a que cambien las políticas de la Iglesia para que sean más favorables hacia aquellos que tienen deseos homosexuales. En verdad, los líderes de la Iglesia toman en cuenta seriamente los asuntos sobre la homosexualidad y tienen un entendimiento claro de lo que Dios desea que hagan. No sería extraño que nunca hubiese una revelación sobre la homosexualidad que llegue a convertirse en una sección de Doctrina y Convenios para contestar todas nuestras dudas. De la misma manera no existe una sección acerca de cómo vencer el alcoholismo u otras condiciones mortales. Las revelaciones concernientes a estos asuntos llegan de manera individual. El evangelio ya tiene las respuestas que necesitamos y podemos recibir revelación individual a medida que la necesitemos para comprender la aplicación de los principios del evangelio a nuestros problemas específicos.
Vea su situación como en realidad es
Algunos años después de empezar a trabajar con mis problemas homosexuales, reflexioné acerca de mi situación y escribí lo siguiente en mi diario, se llamaba “Lo que deseo de un estilo de vida gay”: “Relaciones: Antes, busqué el amor en todos los lugares equivocados. Ahora estoy aprendiendo a tener relaciones sanas. Estoy conociendo a otras personas en las reuniones de mi grupo de apoyo, de mi grupo de terapia y en el programa de deportes. También estoy aprendiendo a conocer y a relacionarme con otros hombres en el trabajo y en la iglesia. “Romance: Deseaba que los hombres me amaran y se preocuparan por mí y traté de satisfacer esto al involucrarme románticamente con ellos. Ahora me doy cuenta que el involucrarme físicamente destruye cualquier esperanza de amor y preocupación verdaderos. Puedo desarrollar relaciones profundas con otros hombres, pero solamente puedo tener una relación romántica con mi esposa. Necesito salir con mi esposa más frecuentemente y ocasionalmente viajar los fines de semana para despertar los sentimientos románticos que tenemos. Necesitamos salir a bailar. “Emoción: En el estilo de vida gay, encontré nuevos amigos y nuevas actividades que añadían emoción a mi vida. Sin embargo, puedo tener las mismas actividades emocionantes con amigos varones (esquiar en el agua, buceo, o surfear). “Individualidad: El involucrarme en el estilo de vida gay fue una manera de probar que yo no era un típico mormón aburrido. Necesito encontrar maneras sanas y constructivas para mostrar mi individualidad. “Intriga: El estilo de vida gay era emocionante porque es un misterio para casi todo el mundo. La mayoría de las personas lo ignoran y no desean saber nada. Gozo ese misticismo. Sin embargo, hay otras formas en que puedo sentir la misma emoción. Ahora estoy trabajando con Evergreen Internacional en un esfuerzo pionero para aplicar nuevas teorías al proceso de aconsejar y a los grupos de apoyo para ayudarme yo mismo y a otros a resolver los problemas homosexuales en nuestras vidas. Puedo escribir artículos que ayudan a otras personas a comprender los asuntos homosexuales. “Libertad: Quiero sentir que tengo libertad para hacer lo que deseo. A medida que confío más en mí mismo y me gano la confianza de mi esposa, me siento menos limitado y más libre. A medida que mis acciones están más acordes con mi sistema de valores, me doy cuenta que cuando hago lo que deseo hacer, estoy libre”.
Paso cuatro: Decidirse y comprometerse
Una vez que haya orado y evaluado sus opciones, decídase. “Pero he aquí, te digo que debes estudiarlo en tu mente; entonces has de preguntarme si está bien; y si así fuere, haré que tu pecho arda dentro de ti; por tanto, sentirás que está bien. Mas si no estuviere bien, no sentirás tal cosa, sino que te sobrevendrá un estupor de pensamiento que te hará olvidar lo que está mal. . . .” (D yC 9:8–9). El decidirse nada más no es suficiente. Necesita comprometerse a continuar, no importa qué tan difícil sea el camino. Si usted cree que puede estar libre de los deseos y comportamientos homosexuales no deseados y que su vida puede ser más feliz a causa de ello, debe hacer un compromiso solemne de hacer lo que fuere necesario para lograrlo. Lo peor que puede hacer es un esfuerzo a medias, fallar, y luego convencerse que no puede vencer la homosexualidad. “Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. . . .” (1 Reyes 18:21). Al hablar sobre cómo controlar nuestras vidas, Stephen Covey dijo, “Al comprometernos y mantener nuestros compromisos, aun los compromisos pequeños, empezamos a establecer una integridad interno que nos proporciona la conciencia del autocontrol y el coraje y la fuerza de aceptar más responsabilidad por nuestras propias vidas. Al hacer y mantener promesas a nosotros mismos y a otros, poco a poco nuestro honor pasa a ser más importante que nuestros estados de ánimo”.101 Como miembro de la Iglesia de Cristo, usted ha hecho convenios sagrados con Él. Ha tomado sobre sí mismo el nombre de Cristo (véase DyC 18:28; 20:29, 37). Ha prometido recordarle siempre y guardar Sus mandamientos y Él a su vez se ha comprometido a que Su Espíritu siempre esté con usted. (véase Moroni 4:3; 5:2; DyC 20:77). (Véase también “Elecciones,” Russell M. Nelson, Liahona, enero 1991, págs. 83–86.) Los convenios no se deben tomar a la ligera. Cada vez que hacemos y observamos los convenios nos fortalecemos. Tal vez desee leer el discurso del Presidente Boyd K. Packer en la conferencia general acerca de las elecciones para vivir un estilo de vida gay y de qué manera esto se relaciona con los convenios (véase “Los convenios,” Liahona, enero 1991, págs. 98–99). Tal vez también desee meditar sobre las palabras del himno “Señor, yo te seguiré” (Himnos, número 137).
Paso cinco: Desprenderse de todo lo homosexual
En el Nuevo Testamento, Pablo dice que debemos decidirnos sinceramente a seguir al Señor. Para mostrar nuestra decisión de dejar atrás nuestro pasado homosexual, necesitamos desprendernos de todo los hechos y relaciones que se lo recuerden. Aun cuando desea hacer cambios, una parte de usted querrá aferrarse al pasado que le es familiar y del que tiene gratos recuerdos. Es importante que se desprenda de estas cosas ya que pueden mantener viejos sentimientos vivos en sus emociones y echar por tierra sus esfuerzos por cambiar. Haga un inventario de su vida y determine lo que necesita olvidar. ¿Hay personas con las cuales se asocia que le recuerden eventos pasados? ¿Todos sus amigos le apoyan en sus esfuerzos por cambiar sus caminos? Si está decidido a dejar atrás todas las cosas homosexuales, necesita dejar atrás a esas personas que le animan a que se asocie con las cosas homosexuales y desarollar amistades con hombres que tengan la luz de Cristo brillando en sus ojos y que le animarán a permanecer en lo recto. Haga un inventario de sus posesiones para ver si existe una fuerte relación con alguna persona o evento que necesite dejar atrás. Esto puede incluir recuerdos, regalos, fotografías, joyería y ropa. Aun cuando sea difícil deshacerse de esto, el conservarlas solamente logrará detener su progreso. Evite toda clase de actividades o lugares que son homosexuales en su naturaleza o que pueden despertar tentaciones. Incluso necesitará ver en el área en que vive y la ruta que toma para dirigirse a su trabajo. ¿Hay algo en esto que le recuerde el pasado que está tratando de olvidar? Debe estar dispuesto a quemar los puentes con el pasado con la idea de no volverlos a cruzar. A medida que identifica todas estas cosas que planea eliminar de su vida, tal vez le parecerá desolado si no las reemplaza con actividades nuevas y sanas que le permitan asociarse con hombres con los que desee amistarse. Aprenda a jugar tenis o frontón o iníciese en alguna actividad física que no solamente le ayudará a sentirse mejor, sino que también le dará la oportunidad de asociarse con nuevas personas. Cuando esté listo, tal vez considere la oportunidad de practicar algún deporte con los hombre de su propio barrio o rama. Muchas agencias de servicios a la comunidad le permitirán no solamente ayudar a otros, sino que le brindarán la oportunidad de conocer y asociarse con otros hombres. Una vez que haya tomado decisiones importantes en su vida que estén en armonía con sus valores internos y se comprometa a seguirlos, no piense que el camino será fácil. Con el paso de los años seguramente habrá desarrollado métodos sofisticados para negar o evitar el dolor y las situaciones difíciles. Ya se habrá dado cuenta que estas maneras de alivio al corto plazo se han convertido en su esclavitud a largo plazo. Tomará algo de tiempo cambiar estos métodos de negación y convertirlos en formas sanas de enfrentar los problemas honestamente. Será doloroso en ocasiones, pero también será reconfortante. Y si usted tiene amigos, familia, a su obispo, a un grupo de apoyo y a Dios de su lado, no se deberá sentir solo en el proceso.
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Lectura recomendada
“Cómo tomar la decisión correcta”, Richard G Scott, Liahona, julio de 1991, págs. 35–38.
CAPÍTULO 6El plan de acción personal
Los problemas homosexuales no serían tan difíciles de resolver si hubiera un plan paso por paso que cualquier persona pudiera seguir. Sin embargo, debido a que los factores que causan los problemas homosexuales difieren de individuo a individuo, no existe una fórmula mágica para todas las personas que se los resuelva. Los conceptos que se tratan en este libro enseñan principios básicos de saneamiento, pero usted tendrá que desarrollar un plan de acción personal tomando en cuenta las cosas específicas que usted necesita. No será tan fácil como sentarse y escribir en el término de una hora este plan, debido a que los puntos son complejos, pero su éxito es demasiado importante como para dejarlo a la casualidad. Este capítulo delinea los pasos para desarollar un plan de acción personal lo mismo que algunos conceptos que deben tomarse en cuenta al desarrollarlo.
Determinar si se está listo
Antes de que inicie esta jornada para resolver sus problemas homosexuales, es importante que se pregunte a sí mismo si su deseo personal es lo suficientemente fuerte como para seguir adelante debido a que su éxito dependerá del nivel de deseo y compromiso. ¿Cree que puede cambiar? En esos momentos de meditación consigo mismo, con su espíritu, la parte que en verdad sabe quién es usted en el sentido eterno, ¿cree que puede vencer esta condición transitoria llamada homosexualidad? ¿En verdad ha decidido que desea vencer el poder que tiene sobre su vida?
Hacer un inventario de uno mismo
Antes de empezar, es importante hacer un inventario de uno mismo para determinar el punto de partida. Planee pasar varias horas para identificar sus sentimientos y acciones actuales concienzudamente. No se impaciente si le toma tiempo; la recompensa bien valdrá la pena. El evaluar el punto de partida es un principio importante para desarrollar un plan estratégico. Tal vez más adelante le sirva como parámeto para medir su progreso. Su terapeuta y su obispo le pueden ayudar a ser objetivo al hacerse preguntas tales como:
• ¿Cuáles son mis sentimientos y deseos actuales? ¿Qué tan fuertes son estos sentimientos? ¿Cómo están dirigidos?
• ¿Cuáles son mis hábitos actuales, impulsos y adicciones? Identifique específicamente los comportamientos, su frecuencia e intensidad. (Asegúrese de incluir las fantasías, la pornografía, la masturbación y otros comportamientos sexuales.)
• ¿Qué problemas tengo con la envidia, la lujuria y el orgullo? • ¿Qué tan bien me comprendo a mí mismo? ¿Cómo entiendo mi naturaleza divina? ¿Cómo describo mis sentimientos actuales de autoestima?
• ¿Soy honesto conmigo mismo y con otros? ¿Veo las cosas como son en realidad o pretendo que algunos problemas no existen? (Haga una lista de ellos) ¿Invento excusas o miento para cubrir mis acciones? (¿Qué acciones y en qué situaciones?) ¿Invento excusas o miento para ocultar mis sentimientos? (¿Qué sentimientos y en qué situaciones?) ¿Invento excusas o miento para evitar las confrontaciones o situaciones que me hacen sentir incómodo? (¿Qué situaciones?)
• ¿En qué cosas confío en mí mismo y en qué cosas no confío en mí mismo?
• ¿Cómo me siento conmigo mismo? ¿Me agrado a mí mismo? (¿Qué tanto y por qué?) ¿Me amo a mí mismo? (¿Qué tanto y por qué?) ¿Me gusta estar a solas conmigo mismo? (¿Por qué o por qué no?)
• ¿Cómo describiría mi relación con otros hombres? ¿Qué amistades cercanas tengo? ¿Qué espero de mis relaciones con otros hombres? ¿A qué grado se satisfacen esas necesidades ahora? ¿Desarrollo dependencias poco sanas? (Dé ejemplos.)
• ¿Cómo describo mi relación con mi padre? ¿Me gusta estar con él? ¿Qué tan bien nos comunicamos emocionalmente? ¿En qué formas somos honestos y no honestos el uno con el otro? ¿Tengo resentimientos? (Haga una lista.) ¿Creo que él me ama? (¿Por qué o por qué no?) ¿Siento su amor? (¿Por qué o por qué no?) ¿Siento que él está orgulloso de mi? (¿Por qué o por qué no?)
• ¿Cómo describo mi relación con Dios? ¿Creo que Él me conoce personalmente? ¿Creo que Él me ama? (¿Por qué o por qué no?) ¿Siento Su amor? (¿Por qué o por qué no?) ¿Siento que Él está orgulloso de mi? (¿Por qué o por qué no?) ¿Con qué frecuencia oro? (¿Es tiempo de calidad el que paso conversando con El?)
• ¿Qué tan bien comprendo los principios del evangelio? ¿Comprendo bien lo que es la fe, el arrepentimiento y el perdón y que hago para vivir estos principios? ¿Qué significa la expiación para mí personalmente? ¿Qué tanto permito que influya Cristo en mi vida? ¿Qué tan frecuentemente pienso en Cristo cuando enfrento las tentaciones? No solamente debe tomarse el tiempo necesario para considerar cuidadosamente preguntas como las anteriores, sino que es importante que escriba sus respuestas. Aunque parezca mucho trabajo, será de gran valor tanto para este momento como para después. Le ayudarán a usted y a su terapeuta al trazar un plan de acción estratégico debido a que las respuestas lo pueden ayudar a considerar algunas áreas que necesita mejorar. La información también será de ayuda para usted después. Algunas veces progresamos tan lentamente que no nos damos cuenta de ese progreso. El poder ver hacia atrás y leer las respuestas que dio le ayudarán a ver el progreso alcanzado. Le dará una base sobre la cual puede hacer una evaluación periódica de qué tanto ha progresado hacia el alcanzar sus metas y determinará qué tanto camino falta por recorrer. Cuando se sienta descorazonado puede leer lo que escribió y animarse al ver el progreso que ha hecho.
Desarrollar un plan de acción
Con este inventario a la mano, se podrá reunir con su terapeuta e identificar las áreas donde necesita concentrarse. Incluya cosas específicas que quiere hacer para reparar, desarrollar y crecer. Escoja algunas áreas y escriba algunas cosas específicas que desea hacer para mejorar. Una meta sin un plan de acción escrito es solamente un deseo. A medida que lea los capítulos de este libro, piense de qué manera cada punto se relaciona con usted personalmente y escríbalos en una sección especial de su diario titulada “plan de acción” donde usted pueda verlos frequentemente, revaluarlos y agregar otros. Cuando haya completado una acción, lo puede borrar de su plan. Los capítulos en este libro cubren puntos básicos que casi todos los hombres necesitan enfrentar, y usted puede empezar concentrándose en ellos. Sin embargo, tal vez tenga algunos puntos adicionales a estos que necesite incluir en su situación en particular. A medida que organice su plan, asegúrese de tomar en cuenta los aspectos emocionales y espirituales.
Aspectos emocionales y espirituales
Los procesos de reparación y maduración emocional pueden incluir puntos como ponerse a mano con el trauma emocional del pasado, resolver conflictos emocionales actuales, vencer las separaciones y dependencias emocionales, aprender a amar de manera apropiada, establecer relaciones sanas, corregir la percepción que se tiene de sí mismo y fomentar sentimientos de masculinidad y autoestima. El desarrollo espiritual puede incluir crecer en maneras tales como someterse a Dios, tener un profundo cambio de corazón, vencer la envidia y la lujuria, dar servicio cristiano y desarrollar una integridad espiritual. El crecimiento y la curación personal vienen una vez que se ha puesto una fe total en su Salvador quien tiene el poder para cambiar su vida. No existe ninguna situación en la que hayamos nacido que el Salvador no pueda componer. No existe ninguna condición que pueda obstruir nuestra felicidad y potencial temporal y eterna que Él no pueda corregir. Y cuando usted haya hecho todo lo que esté a su alcance, Él se hará cargo desde ese punto y terminará el resto. Los aspectos tanto espiritual como emocional necesitan ser encarados durante el proceso, de otra manera no será completo. Tengo la oportunidad de platicar con hombres que dicen “He ayunado, orado y leído las escrituras. He tratado de ser bueno. Pero ¡de nada sirve”! También hablo con hombres que dicen “He estado en terapia durante años y los sentimientos no desaparecen”. Algunos desarrollan relaciones sanas para satisfacer sus necesidades emocionales, pero descuidan las necesidades espirituales. Si usted se desarrolla emocionalmente, pero no espiritualmente, no tendrá la ayuda espiritual necesaria para llevar a cabo la difícil transición. Si avanza en el aspecto espiritual, pero no en el emocional, las tentaciones no desaparecerán y la intensidad de los deseos y necesidades pueden ser tan grandes que tal vez no pueda resistirse a la tentación. El proceso de transición es un proceso tanto de gracia como de verdad. Existe la verdad en el proceso terapéutico pero también es un proceso sanador de gracia. Pida a su terapeuta que le ayude a evaluar cómo está usted creciendo tanto espiritual como emocionalmente. Siga su consejo si necesita trabajar en una área o en la otra para mantener el balance. Cuando el esfuerzo no está balanceado, parecería que las personas progresan bien, pero este progreso es temporal y finalmente reinciden. Mientras que se hacen cargo de algunos faltantes en sus vidas, su progreso no es permanente porque no es completo.
Repare, luego desarrolle
Sería conveniente también pensar en sus esfuerzos en términos de un proceso de dos pasos:
1. De reparación: arreglar el desorden (como corregir la imagen que se tiene de sí mismo, abandonar el trauma del pasado, resolver los conflictos de identidad masculina y controlar el comportamiento compulsivo). 2. De desarrollo: construir un futuro mejor (como hacer elecciones correctas en la vida, crecer emocionalmente, desarrollar relaciones sanas y seguir a Cristo).
Mantener una perspectiva a largo plazo
Hacemos decisiones pobres en la vida cuando cambiamos nuestro enfoque de metas eternas a largo plazo por las de corto alcance y escogemos el camino fácil en lugar del más difícil pero más importante. Como explica Stephen Covey, “Necesitamos más una visión (una meta) y una brújula (un conjunto de principios o instrucciones) y una brújula (un conjunto de principios o instrucciones) que un mapa de ruta. Frecuentemente no sabemos cómo será el terreno que tenemos que atravesar, o qué necesitaremos para atravesarlo; mucho dependerá del juicio que formulemos en ese momento. Pero una brújula interna siempre nos indicará la dirección”.102
Factores múltiples
Los problemas homosexuales son causados por muchos factores que se presentan en momentos críticos en su vida. Por lo tanto, es razonable pensar que para resolverlos, usted necesita reunir varios factores específicos a la vez. Aquellas personas que tienen éxito para resolver los problemas homosexuales han comprobado que la asistencia a las reuniones y grupos de terapia no es suficiente. Descubren que existen numerosas cosas que tienen que estar en su lugar a la vez para que dicho cambio pueda efectuarse. Casi invariablemente requiere de un crecimiento espiritual sincero, terapia individual y que uno se apegue a un programa durante varios años. Las personas que se comprometen a este punto pueden resolver sus problemas homosexuales de manera significativa. Recuerde que la homosexualidad no es el verdadero problema. Es tan sólo un síntoma de luchas internas tales como el rechazo, la envidia, el abuso, la identidad, la desconfianza o el temor. Sin embargo, los hombres que tienen problemas homosexuales rara vez reconocen esto, debido a que (1) los problemas específicos varían de persona a persona y (2) los hombres son verdaderos maestros para esconder las verdaderas razones en sus vidas. Para resolver su problema homosexual, usted necesita determinar cuáles son los problemas subyacentes, y una vez que los resuelva, resolverá los problemas homosexuales. Una vez que descubra lo que ha buscado por medio de las relaciones homosexuales, encontrará maneras no sexuales para satisfacer esas necesidades. Aun cuando puede evitar el comportamiento homosexual en un corto tiempo ejerciendo su fuerza de voluntad, las deficiencias emocionales y las necesidades sociales no satisfechas, no desaparecerán hasta que legítimamente las satisfaga. Los siguientes capítulos en este libro tratan tópicos que la mayoría de los hombres deben tomar en cuenta. A medida que lea cada capítulo piense de qué manera se relaciona con usted y póngase metas específicas en cada área. Recuerde que dado que muchos de estos componentes son inter dependientes, el descuidar un área puede hacer que el progreso en otra no tenga efecto.
Mantener el balance
Muchas de las dificultades que yo enfrenté fueron el resultado de la falta de balance. Tuve muy pocos amigos durante ciertos años de mi niñez y de mi adolescencia. Pensaba demasiado en el sexo durante algunos años de mi adolescencia (¿quién no?). Tuve poco acceso a un modelo de padre durante la niñez temprana. Tuve muy poca aceptación por parte de mi hermano mayor cuando más la necesité. Durante varios años me sentía muy a gusto pasando el tiempo con mi mamá y por lo tanto no salía a jugar con mis amigos. La falta de balance no solamente contribuye al desarrollo de problemas homosexuales en primer lugar, pero la falta de éste de manera continua puede contribuir al fracaso a medida que usted trata de resolver su situación. Por ejemplo tal vez pase mucho tiempo leyendo y estudiando acerca de asuntos homosexuales y no se toma el tiempo necesario para fomentar sus relaciones sociales. O tal vez confíe en grupos de apoyo y no reciba terapia individual. O tal vez reciba terapia y fomente relaciones pero ignore los aspectos espirituales. En el Libro de Mormón leemos, “Y mirad que se hagan todas estas cosas con prudencia y orden; porque no se exige que un hombre corra más aprisa de lo que sus fuerzas le permiten. Y además, conviene que sea diligente, para que así gane el galardón; por tanto, todas las cosas deben hacerse en orden” (Mosíah 4:27). Su vida es como un acolchado. Los colores y las texturas de cada pieza individual y la hilatura, todo se combina para hacer una obra de arte. Recuerde que la homosexualidad es tan sólo un síntoma de luchas internas. A medida que usted trabaja en cosas que parecen no estar relacionadas, sus problemas homosexuales desaparecen. La descripción que hace Lucas de la manera en que Jesús creció nos da una buena fórmula para las áreas en que necesitamos trabajar. “Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2:52). Asegúrese de trabajar en sus metas intelectuales, físicas, espirituales y socio-emocionales.
Establecer límites
Una razón por la que la gente falla en su intento por hacer cambios en su vida es porque olvidan establecer límites para sí mismos. Un alcohólico en recuperación, por ejemplo, necesita establecer un límite y no cruzarlo cuando se trate de entrar en un bar. Si piensa que puede entrar en este lugar y estar con sus amigos que están tomando pero no sentirse tentado a tomar, se está engañando. De la misma manera, usted no puede estar involucrado en organizaciones gay y no sentirse tentado a coquetear y buscar relaciones con otros hombres. Necesita establecer límites que se comprometa que no cruzará. Los límites físicos pueden ser fácil de definir pero existen otros límites que se deben tomar en cuenta y que pueden ser difíciles de definir, tales como los límites emocionales.103 Si le es fácil caer en la dependencia emocional, podría establecer reglas emocionales y apegarse a ellas. Aun cuando no siempre pueda controlar su manera de sentir, sí puede elegir de qué manera responder ante estos sentimientos. Sus emociones le darán las claves para comprenderse mejor a sí mismo. Para ayudarlo a comprender los límites emocionales, tal vez desee leer Human Boundaries and Personal Abuse (Los límites humanos y el abuso personal) por Melanie Geyer. El abuso también afecta el concepto de límites. Todas las formas de abuso (sexual, físico, emocional, intelectual y espiritual) involucran una violación de los límites. El abuso puede confundir en cuanto a lo que son los límites y dónde o si deben existir. Para evitar el abuso, defina sus propios límites. Para evitar abusar de otros, respete los límites de los demás. Usted es el guarda de su cuerpo y tiene derecho a decidir quién lo puede tocar. Si ha sido víctima de abuso, tal vez ha llegado al punto en que siente que otras personas tienen derecho a tocar y usar su cuerpo. Este concepto erróneo se puede cambiar al descubrir su autoestima y luego al trabajar con su terapeuta acerca de los efectos del abuso. Si ha sido adicto al sexo, puede sentirse impotente para controlar la intimidad física. Pero con la ayuda profesional y la ayuda de Dios, usted puede vencer las adicciones y lograr el control y el auto respeto. Tómese el tiempo para evaluar sus límites actuales porque pudieran no estar muy claros. El imponerse y obedecer los límites personales es una manera de mostrar su auto integridad y auto respeto. El ponerse límites no es un evento de una ocasión; es un proceso constante de definir, redefinir, evaluar y conservar los límites.
Revisar el progreso
Es común tener dudas continuas a medida que trabaje en su plan de acción. Gerard van den Aardweg, un psicólogo con muchos años de exitosa experiencia clínica en el tratamiento de la homosexualidad, hace ver que “las personas con tendencias homosexuales, aun cuando en principio estén dispuestas a cambiar, inicialmente tienen serias dudas si en verdad hay oportunidad para una mejora profunda. Estas son dudas que se repiten periódicamente, sin importar que haya un proceso claramente visible, y éstas solamente desaparecen cuando el cambio en los sentimientos ha llegado a ser mucho más obvio”.104 Para vencer estas dudas, usted puede revisar de vez en cuando sus previos inventarios de progreso y compararlos con su condición actual. Esto no solamente le dará ánimo, sino que le ayudará a hacer ajustes a su plan según lo requiera.
El rendir cuentas y llevar un diario
Podemos recibir apoyo al rendir cuentas a otros—a Dios, a su obispo, a su terapeuta y a un amigo cercano. Es importante comprometerse consigo mismo por medio de una instrospección y de llevar un registro escrito. Stephen Covey nos recuerda que el “llevar un diario de nuestros pensamientos, experiencias, instrospecciones y aprendizaje promueve la claridad mental, la exactitud y el contexto”.105 No registre eventos de manera superficial. Piense y escriba a niveles más profundos, incluyendo sus pensamientos, sentimientos, sueños e ideas. Registre cualquier cosa que le conmueva, ya sea que el evento sea agradable o desagradable. Describa sus sentimientos y trate de determinar por qué se siente de la manera que se siente. Los estudios demuestran que las personas que escriben de manera constante en sus diarios se sienten menos tensión en su vida y más en control de la misma. El llevar un diario escrito es una manera de revisar su progreso y dirigir su vida. Con la apura de la vida, le puede ayudar tomar unos momentos cada día para reflexionarse en los que pasó y por qué. El llevar un diario escrito permite que sus pensamientos se exterioricen y desacelera su proceso de pensamiento de manera que usted pueda tener pensamientos completos, relacionados entre sí. Cuando Jacob, el hermano de Nefi, escribía en las planchas, comenta que “nuestras vidas también han pasado como si fuera un sueño” (Jacob 7:26). La vida no es un sueño y el llevar un diario es una manera de ayudarlo a reconocer lo que está sucediendo en su vida y mantenerla en su cauce. A medida que pase el tiempo, su interpretación del pasado cambiará. Así que no solamente escriba hechos y eventos, sino que también describa cómo se sentía en ese momento. Cuando conoce claramente sus pensamientos les tendrá menos miedo y los verá como lo que son. También puede comparar anotaciones recientes con otras pasadas para evaluar el progreso que ha logrado. El llevar un diario puede ser especialmente útil si no tiene a alguien con quien platicar sus cosas. Llevar un diario escrito también es un proceso por medio del cual usted puede desahogar su pena y sanar. Si aún perduran algunos puntos sin aclarar con su padre, el escribirle una carta en su diario puede ser una manera de arreglar las cosas y dar fin a algunas situaciones dolorosas. Cuando no escribo en mi diario de manera constante, me siento perdido y retrocedo El llevar un diario escrito me ayuda a analizar mis sentimientos, evaluar mis acciones y mantener el control.
Requisitos para un cambio
Los siguientes elementos le ayudarán a resolver exitosamente sus problemas homosexuales:
• Usted está personalmente insatisfecho con su condición. Usted está consciente de las consecuencias negativas de su situación actual y desea cambiarla. Entre más insatisfacción, más la motivación para cambiar.
• Usted cree que es posible cambiar. Usted cree que el cambio es posible y ha visto ese cambio en otras personas. Usted cree que puede cambiar porque (a) siente que es capaz de algo mejor, (b) usted cree en las promesas de Dios, y (c) usted cree que por medio del poder de Dios usted puede cambiar.
• Usted ha desarrollado y seguido un plan de acción para resolver sus necesidades específicas. Este proceso difiere para cada persona e incluye cosas específicas que necesita hacer para reparar, desarrollar y crecer.
• Tiene apoyo adecuado durante el proceso por parte de sus amigos, familia, líderes de la Iglesia y consejeros profesionales quienes proveen información acerca del transcurso del cambio, lo animan a continuar cuando se le dificulta y le proporcionan sugerencias, introspección, validación, amor y amistad.
Usar un enfoque multifacético
Usted tendrá más éxito si usa todas las relaciones y recursos disponibles, tales como familia, amigos, consejeros, líderes de la Iglesia, la fe, la oración, la terapia de grupo e individual , libros y grupos de apoyo. Tendrá que crecer en otras áreas como el comprender su verdadero yo, confirmar su identidad masculina, sanar viejas heridas, perdonar, reconciliar su relación con su padre o con otros y aprender a controlar su comportamiento. Y lo más importante, la espiritualidad tendrá que jugar un papel primordial. El comprometerse con Jesucristo y tener fe en Él es la llave para aplicar en su vida el poder sanador de la expiación. Si usted está dispuesto a aplicar estas cosas, existe esperanza. Usted podrá encontrar el camino para escapar de la homosexualidad igual que yo y muchos de mis amigos que también lo hemos hecho.
¿A quién contarle?
Cuándo y a quién contarle son cosas que cada individuo debe determinar a través de la oración y la inspiración. Lo que es mejor para uno puede no serlo para otro. Además de su obispo o presidente de estaca, no creo que sea necesario o prudente decirle a otras personas fuera de su familia o sus mejores amigos. Puede sentir que los más cercanos a usted deberían conocer esta parte de su vida de manera que sean una parte integral de la misma. Les ayudará a comprenderlo mejor y estarán en mejor posición para brindar apoyo.
La esposa
Si usted está casado, su esposa merece saber acerca de sus luchas. No puede ser una sola carne (véase Mateo 19:5) si le esconde esta parte tan importante de su vida. Con frecuencia, las esposas están en sintonía con los sentimientos de sus esposos antes de que el esposo los comprenda. Yo estaba casado y tenía hijos antes de darme cuenta que tenía problemas homosexuales. Después de visitar al terapeuta un par de veces, supe que tenía que contarle a mi esposa. Pasé un buen rato preparándome para contárselo. Escogí un fin de semana con día feriado para tener varios días para platicar. Le expliqué que tenía problemas emocionales que deseaba solucionar y que estaba visitando a un terapeuta para tratar de comprenderlos mejor. Le comenté acerca de mis sentimientos de soledad y hablamos acerca de la identidad de género y la necesidad de contar con la compañía de varones. Platicamos acerca de mi dificultad para desarrollar relaciones satisfactorias con los hombres. Pasaron varias horas antes de que yo usara la palabra “homosexual” y traté de hacerle entender que era un problema emocional y no solamente sexual. Le dije que no podría vencer estos problemas yo solo. Necesitaba compartir estas experiencias con ella. Hablamos mucho y lloramos, después hubo más plática y también llanto. Aun cuando fue difícil, me apoyó y se comprometió a ayudarme. Estoy agradecido de que mi esposa conoce estos retos en mi vida y que está dispuesta a apoyarme. Después de una buena sesión de terapia o de una reunión con el grupo de apoyo, tenía la necesidad de compartir mis sentimientos positivos y mis éxitos con ella. Esta experiencia nos ha ayudado a crecer juntos como nunca antes lo habíamos hecho. El siguiente relato es la experiencia de una esposa: “Mi esposo…me contó sus problemas sobre atracción por personas del mismo sexo después de haber estado casados un año. Mientras me hablaba ese día, recuerdo cómo sentía un gran amor por él y, a la vez, un profundo sentimiento de tristeza que hubiese luchado solo durante tantos años. Me impresionó que compartiera algo tan íntimo y doloroso conmigo. A su vez, él se sentía sorprendido que yo no lo echara de mi vida. Me dijo que era la primera experiencia que tenía de amor incondicional. A mí nunca se me ocurrió abandonarlo. Seguía siendo el mismo hombre que yo amaba, y me sentí más cercana a él ese día debido a la forma en que había abierto su corazón. Esa fecha marcó un hito en nuestras vidas”.106
Padres y hermanos
Yo compartí mis luchas con mi hermano mayor porque sospechaba que él también tenía problemas homosexuales. Aun cuando en su caso él ha escogido continuar en la homosexualidad y no vivir el evangelio, el hecho que hayamos compartido esta parte de nuestras vidas uno con otro nos ha acercado aun más. He escogido no decirle a mis padres o a otros miembros de la familia debido a que siento que no sería de ayuda ni necesario hacerlo. Steve Andersen escribió lo siguiente acerca de contarle a los padres: “El domingo les conté a mis padres y ¡qué alivio sentí! Nunca me hubiera imaginado su respuesta. De haber sabido que serían tan comprensivos, les hubiera contado hace años. Los subestimé. Se sintieron muy sorprendidos, lo cual me sorprendió a mí también, porque yo creía que ellos lo sospechaban desde que yo estaba creciendo. Conté a ellos lo que yo pensaba acerca de mí mismo al crecer y me sorprendí al enterarme que solamente eran mis percepciones y no necesariamente la forma en que otras personas me veían, en especial mis padres. Mi padre dijo que él sabía que no acostumbraba mostrar sus sentimientos y que con frecuencia consideraba tratar de cambiar. Me dijo que si me ayudaría y aumentaría mi autoestima, estaba despuesto de intentar cambiar. Se me acercó y me dio un gran abrazo—el primero que yo recuerdo en 36 años—¡y tengo 36 años! Al siguiente día me llamó a mi trabajo, algo que nunca hace, solamente para decirme que estaba triste y sentía deseos de llorar, no porque yo tuviera estos problemas, sino triste porque yo había sido infeliz tanto tiempo y él nunca lo supo. ¡Qué experiencia tan positiva”!
Hijos
Scott escribió acerca de esta experiencia al contarle a su hijo: “El momento había llegado. Mi hijo mayor (de 14 años) ¡finalmente preguntó! Yo estaba trabajando en la computadora escribiendo sobre algunas experiencias sobre mi vida cuando mi hijo llegó. Él deseaba usar la computadora y yo no se la prestaba, así que estuvo entrando y saliendo de la habitación y tratando de ver lo que yo estaba haciendo, y yo de alguna manera trataba de evitar que viera lo que estaba escribiendo. Casi había terminado cuando mi hijo se acercó finalmente y preguntó, ‘¿Papá, eres gay’? Evadí la respuesta, y dijo, ‘No me has contestado’. Yo dije algo tonto como ‘¿Por qué? ¿Tú lo eres’? Me dijo que no. Yo agregué, ‘Sí, lo fuí’. Lo miré y le pregunté, ‘¿Te molesta’? Haberle contestado la primera pregunta pareció satisfacerlo y se limitó a preguntar cuándo podría usar la computadora. Más tarde se mostró muy cariñoso. Se acercó a mí varias veces y me abrazó y me dijo que me amaba. Le leí un rato antes de acostarse y cuando terminamos, le dije, ‘Hijo, sé que es importante que sepas que amo a tu mamá y siempre lo he hecho’. Solamente me abrazó y se fue a dormir. No fue tan doloroso como lo había imaginado o temido que fuera. De hecho, no fue nada doloroso”. Los niños que son amados y respetados por sus padres tienden a amarlos y respetarlos. Sin embargo, una advertencia, ya que muchos adolescentes no son tan maduros o comprensivos como el hijo de Scott. Usted y su esposa deben decidir en oración cuándo—o si deben—decirle a sus hijos. Si lo hacen, explíqueles que usted no es perfecto (si es que ha cometido errores de comportamiento), pero no se desacredite o menosprecie a los hombres en general. Si los niños no respetan el papel de los hombres y padres, pueden desarrollar problemas de identidad de genéro ellos mismos.
Amigos
Algunos hombres tienen experiencias positivas al comentarle a su mejor amigo, el cual no tiene problemas homosexuales. Generalmente se han sorprendido al saber que los otros le siguen aceptando y amando aun cuando conocen su “secreto oscuro”. Esto los ha ayudado a sentirse amados por lo que en verdad son, y no por la fachada que han tratado de presentar. El darse cuenta de esto con frecuencia mejora su autopercepción. Mi amigo Tomás describió su experiencia al compartir sus luchas personales con sus amigos. Él escribió, “Los verdaderos amigos siempre nos aceptarán, aun cuando no pueden entendernos completamente. Habiendo dicho esto, es sorprendente saber cuánta gente sí pueden entender los asuntos homosexuales aun cuando en lo personal no hayan experimentado dichos problemas. Por ejemplo, yo conozco a muchos hombres a quienes puedo hablarles acerca de sus luchas para relacionarse con su padre, aun cuando sus problemas no hayan contribuido a problemas sexuales. De la misma manera, las víctimas femeninas de abuso sexual podrán haberse sentido afines con mis dificultades y viceversa. En fin, me he dado cuenta que con todo aquel con quien he compartido mi ‘secreto terrible’ me ha aceptado y se ha convertido en un amigo más cercano debido a lo que compartimos. De hecho, el proceso fue una parte necesaria de mi curación”.
Tenga cuidado
Aun cuando las anteriores son experiencias positivas, no espere que todas las reacciones sean positivas. Algunos hombres han sido desterrados del seno familiar o han perdido a buenos amigos cuando se enteraron de sus atracciones. Las personas a quienes les platique son humanos y difieren de maneras de pensar. Poseen sus propias limitaciones y actitudes, por lo que cada uno reaccionará de manera distinta. Algunos podrán mostrar amor como el de Cristo; otros tal vez reaccionarán de manera negativa. Algunos se culparán a sí mismos, mientras que otros culparán a sus amigos o a otras situaciones de la vida. Sea paciente y déles tiempo para comprender, así como espera que ellos sean pacientes con usted. Si al principio dudan, no crea que significa que lo consideran inaceptable o no digno de ser amado. Reconozca que ahora que ha compartido con ellos su secreto, su relación puede crecer a niveles insospechados. Las relaciones fuertes bien valen la pena el dolor inicial que hayan causado. Para ayudarle a explicar sus luchas a un ser amado, he escrito un el folleto Cómo comprender problemas homosexuales de los hombres: Una introducción para los Santos de los Últimos Días, el cual explica de manera sencilla y condensada los conceptos tratados en este libro.
¡Hacer que esto funcione!
Amulek enseñó, “Y ahora bien, amados hermanos míos, quisiera exhortaros a que tengáis paciencia, y que soportéis toda clase de aflicciones; . . .que tengáis paciencia y soportéis esas congojas, con una firme esperanza de que algún día descansaréis de todas vuestras aflicciones” (Alma 34:40-41). Al terminar la conferencia general en abril de 1995, el presidente Gordon B. Hinckley nos aconsejó que “Debemos hacer a un lado nuestras debilidades pasadas y seguir adelante con energía renovada. . . Tenemos mucho por hacer, muchísimo. . .pongamos manos a la obra con más dedicación y depositando nuestra confianza en el Señor”. Esto es posible de lograr, nos dijo, si “oramos y somos fieles; podemos esforzarnos más de lo que jamás lo hayamos hecho”. Unos momentos más tarde agregó, “Vayamos con la determinación de esforzarnos un poco más, de ser un poco mejores. Tengan la seguridad de que somos conscientes de algunos de los problemas que enfrentan; estamos al tanto de que muchos llevan pesadas cargas sobre sus hombros, y oramos al Señor por ustedes. Unimos nuestras oraciones a las suyas para que encuentren solución a sus problemas. Dejamos una bendición sobre ustedes, una bendición apostólica: les bendecimos para que el Señor derrame Su misericordia sobre ustedes, para que haya paz en su hogar y en su vida; para que reine una atmósfera de amor, respeto y agradecimiento entre cónyuges, hijos y padres. Asegúrense de ‘acudir a Dios para que viva[n]’ (Alma 37:47) con felicidad, con seguridad, con paz y con fe”.107 Cómo resolver los problemas homosexuales: Una guía para hombres Santos de los Últimos Días
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