Spanish Derechos Reservados © 2002 por Century Publishing. Ninguna parte de este libro podrá ser
reproducida en cualquier forma o por cualquier medio sin el permiso por
escrito del editor, Century Publishing, P. O. Box 11307, Salt Lake City,
Utah 84147-0307. Correo electrónico: info@centurypubl.com.
Esta obra no es una publicación de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de
los Últimos Días. Las opiniones que se expresan en dicha obra son la
responsabilidad del autor y no representan necesariamente la posición de la
Iglesia ni de Century Publishing. Mi agradecimiento al Dr. A. Dean Byrd
por su ayuda en la revisión de este libro en inglés. A Maggie Chee por traducir el libro al español
y a varios amigos por revisar la traducción
y ofrecer sus sugerencias.
PREFACIO
por el Dr. A. Dean Byrd, Ph.D
“...y la verdad os hará libres” (Juan 8:32).
El viaje de salida de la homosexualidad de Jason Park es un recordatorio del
viaje hecho por otros hombres. Como muchos otros, el viaje bien valió la
pena. Al incluir su historia personal a lo largo del libro, Jason ofrece
acertados consejos tanto sicológicos como espirituales. Él identifica los
períodos críticos de desarrollo lo mismo que intervenciones críticas para
aquellas personas que luchan con la indeseable atracción homosexual. El faro
de luz del evangelio siempre está presente y ofrece una fuente constante de
esperanza.
Para el lector perspicaz, la bondad inherente de Jason está presente desde
un principio. Es un hombre de integridad que tiene una preocupación muy
Cristiana por aquellas personas que luchan con problemas homosexuales. Su
empatía no es solamente vicaria. Él ya ha estado ahí. De su propia
experiencia, extiende la mano a otros y les invita a “venir a Cristo”. Su
vida es un testimonio del poder sanador del amor del Salvador.
He leído muchos manuscritos recientemente sobre el tópico de la
homosexualidad. Entre ellos hay pocos a los que yo apoyaría. El libro de
Jason es uno de ellos. Tanto para el laico como para el profesional, el
libro será un parte aguas si permite que su mensaje penetre su corazón: el
cambio es posible. La verdad le hará libre.
Dr. A. Dean Byrd
Salt Lake City, Utah INTRODUCCIÓN
Este libro está escrito para usted si es un hombre Santo de los Últimos Días
que desea seguir a Cristo y desea conocer la manera de resolver sus
sentimientos homosexuales. Tal vez en el pasado ha intentado deshacerse de
sus sentimientos homosexuales con diferentes grados de éxito. Tal vez se
siente confundido con la noción de que la homosexualidad es innata e
inmutable. Si en sus esfuerzos pasados ha fracasado, y si en verdad es
inmutable, ¿para qué intentar cambiar su vida? Pero si usted acepta la
homosexualidad, ¿qué me dice del evangelio, de su familia y la vida eterna?
Existen respuestas para estos dilemas. Este libro presenta una comprensión de la homosexualidad en el contexto del
evangelio y da soluciones prácticas para resolver los problemas personales
que enfrenta. Hay esperanza. Sé que hay solución porque yo la he
experimentado en mi propia vida. Y para todas las personas como yo que han
escrito un libro, existen cientos más que han encontrado el mismo éxito que
yo, y miles más que han logrado al menos cierto éxito. He escrito este libro
a nombre de esos cientos y miles de gente que han experimentado verdaderos
cambios en sus vidas.
Aún cuando la homosexualidad ha existido durante siglos, este libro y otros
como él, representan un esfuerzo pionero. Pionero es aquel que hace algo
para facilitar el camino a los que vienen detrás. La comunidad de sicólogos
aún está abriendo brecha en lo referente a la homosexualidad, buscando
respuestas, mientras que el movimiento pro-gay trata de detenerlos. Nosotros
en la comunidad de Santos de los Últimos Días necesitamos avanzar. Este
libro es un intento por mostrar de qué manera las soluciones sicológicas se
pueden aplicar en armonía con la verdades del evangelio para ayudar a los
hombres Santos de los Últimos Días. Algunas de las teorías, enfoques e ideas
también pueden ser de ayuda para las mujeres que luchan con problemas de
lesbianismo y otras no. Se necesita mayor investigación sobre los problemas
de las mujeres para determinar mejor las causas y sus soluciones.
Este libro es solamente una guía. Es imposible que en un libro de este
tamaño se pueda dar una descripción exhaustiva de los problemas o hacer más
que solamente algunas sugerencias de posibles soluciones. A lo largo del
libro doy ejemplos de qué manera las personas han enfrentado algunos
problemas en particular. En todos los casos, estos ejemplos hablan de gente
y eventos reales, aún cuando muchos de los nombres han sido cambiados para
proteger su identidad. Y por cierto, Jason Park es mi seudónimo. Dado que
dejé atrás la homosexualidad, prefiero no exponerme ni exponer a mi familia
a la publicidad usando mi nombre verdadero.
Tal vez desee obtener una copia del libro Cómo ayudar a los hombres Santos
de los Últimos Días a resolver sus problemas homosexuales: Una guía para la
familia, amigos y líderes de la Iglesia, que he escrito como compañero de
este libro para ayudar a otros a comprender lo que usted está pasando y de
qué manera le pueden ayudar en el proceso.
CAPÍTULO 1
¿Qué es la homosexualidad?
Este capítulo define la homosexualidad, incluyendo la atracción, la
identidad y el comportamiento. Luego presenta doctrinas de los Santos de los
Últimos Días concernientes a la homosexualidad, incluyendo la diferencia
entre pensamientos homosexuales y comportamiento y la importancia de superar
ambos. Finalmente, ofrece información correcta acerca de los problemas
homosexuales.
Definiciones
Los problemas homosexuales incluyen pensamientos eróticos, sentimientos y
comportamientos dirigidos hacia personas del mismo género. La comunidad de
psicólogos utiliza el término homosexualidad para referirse a todo el
complejo que incluye atracciones, sentimientos, deseos, comportamiento
sexual, identidad y todos los aspectos asociados, tales como los problemas
de la masculinidad, la autopercepción, las dependencias emocionales y
problemas en las relaciones.
Estos problemas no deben confundirse con un interés emocional y social sano
por personas del mismo sexo. Los intereses homoemocionales y homosociales
son sanos mientras no sean excesivos y no desarrollen una dimensión erótica.
Cuando los intereses por personas del mismo género son erotizados, se
convierten en intereses homosexuales.
Utilizo el término homosexual como un adjetivo para describir los
sentimientos, pensamientos o comportamientos de una persona, pero no como un
sustantivo para representar a las persona. Los términos gay (refiriéndose a
los hombres) y lesbiana (refiriéndose a las mujeres) incluyen no solamente
sentimientos y comportamientos personales, sino que también describen una
identidad política, cultural y social.
La homosexualidad puede incluir sentimientos o atracciones sexuales sin
comportamiento sexual o puede incluir un involucramiento emocional y sexual
completo. No se identifica simplemente por la presencia o ausencia de
comportamiento sexual aparente.
Atracciones
Las atracciones homosexuales se desarrollan con el tiempo y casi siempre sin
que haya una elección consciente. En cierto momento en su vida, usted se da
cuenta que se siente sexualmente atraído hacia otros hombres.* Estas
atracciones pueden ser una fuente de frustración, porque a pesar de sus
mejores esfuerzos por deshacerse de ellas, usted continúa con pensamientos
sexuales hacia otros hombres. Estas atracciones internas pueden ser intensas
y pueden consumir una gran parte de sus pensamientos y energía. Si las
atracciones homosexuales no se resuelven, pueden crecer hasta convertirse en
obsesiones que interfieren con su habilidad para funcionar en su trabajo y
en su hogar, y pueden ser destructivas espiritualmente. Las atracciones
homosexuales son con frecuencia más apremiantes que las atracciones hacia el
sexo opuesto debido a que surgen de algo más que deseos sexuales—son
intentos por satisfacer necesidades emocionales y sociales.
Muchos hombres reportan haberse dado cuenta de estas atracciones antes de la
pubertad—antes de que sintieran o comprendieran lo que eran los sentimientos
sexuales. Los sentimientos no eran inherentemente sexuales, pero en cierto
punto se tornaron eróticos. Las necesidades mencionadas son necesidades
sociales y emocionales normales y que todos tenemos, pero se han vuelto
confusas y sexualizadas hacia las personas del mismo sexo. En realidad, las
atracciones son intentos por resolver las necesidades emocionales y de
identidad que no han sido satisfechas en su vida. Una parte de su proceso de
desarrollo normal se detuvo en la niñez e interfirió con su habilidad para
desarrollar una orientación heterosexual. Irónicamente, la intimidad sexual
no llenará dichas necesidades. No deben ser ignoradas (error conservativo)
ni erotizadas (error liberal), sino que deben ser satisfechas a través de
medios legítimos no sexuales. Es aquí donde aparece la ironía. La
homosexualidad en sí misma tiene poco que ver con el sexo; las necesidades
no son homosexuales sino homoemocionales.
Identidad
Muchos hombres que sienten atracciones homosexuales reportan haberse sentido
“diferentes” cuando eran niños pero no sabían por qué. Para tales niños, el
dolor de crecer sintiendo atracciones homosexuales no era tanto el dolor de
sentirse atraído por otros niños, sino la sensación de sentirse diferente.
Si esto lo describe a usted, estos sentimientos de ser diferentes pudieron
haber resultado en una profecía que hacía cumplir usted mismo a medida que
se separaba de los otros niños con quienes era necesario crear lazos de
identidad. Pudo haber anhelado sentirse igual que los otros niños, pero este
anhelo sólo agrandaba la distancia entre usted y los otros jóvenes. El
sentirse diferente pudo crear un estado mental que tuvo un tremendo impacto
en su autopercepción y desarrollo. Cuando otros niños percibieron este
titubeo, pudieron atacarlo, lo cual confirmó que usted era diferente. De
esta manera, usted se separó de los otros niños para defenderse a sí mismo
del dolor.
Usted sabía que la atracción que sentía no era correcta debido a las bromas
sobre “mariposas” que escuchaba, así que aprendió a guardar sus sentimientos
para sí mismo, creando otros problemas de aislamiento y soledad, los cuales
son fuerzas poderosas que evitan que los problemas homosexuales sean
resueltos. Cuando el resto del mundo masculino se siente atraído en forma
normal hacia las mujeres, tal vez usted se haya preguntado por qué razón
usted se sentía anormalmente atraído hacia los varones. Con el conocimiento
de que estas atracciones están en conflicto con sus creencias religiosas y
las normas de la sociedad, se dio cuenta que sus sentimientos más íntimos
eran incorrectos y ya que no escogió tener estos sentimientos, tal vez se
haya preguntado si habría algo inherentemente incorrecto en usted. Con
seguridad esto creó una lucha interna a medida que trataba desesperadamente
de comprender los sentimientos no naturales y darles un sentido en términos
de sus propios valores internos y creencias religiosas.
Nuestra identidad es una acumulación de autopercepciones. Algunas personas
creen que nacieron con sentimientos homosexuales y que éstos son parte de su
identidad. Si usted ha aceptado una identidad homosexual, esto puede tener
una influencia de largo alcance que influirá profundamente su manera de
pensar y de comportarse. Una parte del desafío que presenta el resolver los
problemas homosexuales será corregir la percepción equivocada que tiene de
sí mismo.
Comportamiento
La atracción homosexual puede ser muy fuerte si usted tiene fantasías
sexuales. Debido a la intensidad de estos deseos sexuales, pudo haber
participado en actividades sexuales para llenar el vacío que siente. Sin
embargo, esto causa mayor confusión, la cual lo llevará a creer que sus
necesidades son sexuales en lugar de emocionales. En un intento desesperado
por satisfacer estas tensiones acumuladas, tal vez se ha involucrado en
actividades sexuales que le han proveído una gratificación temporal del
deseo sexual, pero que le dejarán con un sentimiento más profundo de vacío,
soledad y frustración. En lugar de satisfacer sus verdaderas necesidades de
aceptación y compañerismo, el comportamiento sexual sólo intensifica dichas
necesidades. Una de las mayores tragedias de la homosexualidad es que la
mayoría de los hombres no se entera de que sus necesidades son emocionales.
Lo único que saben es que se sienten atraídos sexualmente hacia otros
hombres y buscan los contactos sexuales, los cuales, irónicamente, no
satisfacen su necesidad de recibir amor por parte de un amigo.
No todos los hombres se involucran sexualmente. Algunos tal vez hayan
participado de manera limitada y otros permanecen castos a pesar de sus
intensas atracciones. Si usted no se ha involucrado en comportamiento
homosexual, ¡felicidades! Su viaje de salida de la homosexualidad será más
fácil a causa de esto.
La homosexualidad es síntoma de otros problemas
Una de las razones de por qué es difícil enfrentar los problemas
homosexuales es que no son, en sí mismos, el verdadero problema. El
enfocarse demasiado en los problemas homosexuales en realidad puede ser
engañoso, ya que son síntomas de luchas más profundas, tales como el
rechazo, la envidia, el abuso, la autopercepción, la identidad de género, la
falta de confianza o el temor. Sin embargo, puede ser difícil de reconocer
debido a que usted puede ser un experto en esconder los verdaderos problemas
en su vida. Usted puede esconder las cosas de otros y hasta de sí mismo.
Algunas de estas razones son comunes y otros varían de persona a persona.
Una vez que usted identifica las causas de su dolorosa necesidad, podrá
reconocer diferentes maneras de satisfacer estas necesidades de manera
apropiada y no sexual. Una vez que resuelva los problemas básicos, se dará
cuenta de que los problemas homosexuales se resuelven por sí mismos.
¿Por qué es la homosexualidad un problema?
Su atracción sexual hacia otros hombres distorsiona las relaciones sanas y
amorosas y lo alejan de las bendiciones que se pueden encontrar en el
matrimonio y en las relaciones familiares. Aparta a los poseedores del
sacerdocio de los papeles de esposo y padre. El comportamiento sexual es de
preocupación especial porque viola los mandamientos de Dios y detiene su
progreso eterno.
Enseñanzas del evangelio concernientes a la homosexualidad
Dios nos creó como varón y hembra (véase Génesis 1:27). Él desea que los
hombres y las mujeres se unan uno al otro bajo el convenio del matrimonio
para procrear y cumplir su destino eterno. En Su plan eterno, no hay
clasificaciones de homosexuales, bisexuales o heterosexuales. Todos estamos
en esta tierra pasando una experiencia humana con varios retos por vencer de
manera que lleguemos a ser verdaderos hombres, mujeres, poseedores del
sacerdocio, esposas, esposos, madres y padres como Dios quiere que seamos.
Sentimientos homosexuales
La Primera Presidencia publicó en 1991 una carta dirigida a los miembros de
la Iglesia, la cual dice, “existe una diferencia entre [1] pensamientos y
sentimientos inmorales y [2] el participar en comportamientos tanto
heterosexuales como homosexuales”.1 Los sentimientos que despertaron sus
atracciones homosexuales emergieron sin que fuera culpa suya. Ya que no los
eligió conscientemente, no debe sentirse culpable por ellos. Sin embargo,
usted puede escoger de qué manera responderá a dicha atracción y no debe
alimentar los sentimientos deliberadamente al fantasear con ellos y
convertirlos en pensamientos lascivos. La carta de la Primera Presidencia
continúa, “Sin embargo, tales pensamientos y sentimientos, sin importar las
causas, pueden y deben superarse”...2 Usted es responsable de su albedrío en
cuanto a los pensamientos que tenga. En un artículo de la revista Liahona
acerca de la atracción entre personas del mismo sexo, el élder Dallin H.
Oaks aclara que “A pesar de que los pensamientos inmorales son menos serios
que el comportamiento inmoral, es preciso que resistamos esos pensamientos y
que nos arrepintamos de ellos, porque sabemos que ‘nuestros pensamientos
también nos condenarán’ (Alma 12:14). Los pensamientos inmorales (y los
sentimientos de menor consecuencia que conducen a ellos) pueden resultar en
un comportamiento pecaminoso”.3
Comportamiento homosexual
Las escrituras son muy claras al condenar las prácticas homosexuales. Leemos
en Romanos, “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas, pues aún sus
mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual
modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron
en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con
hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”
(Romanos 1:25-26, cursiva agregada).
El Presidente Gordon B. Hinckley ha dicho, “A través de las edades, los
profetas de Dios han enseñado una y otra vez que las relaciones
homosexuales, la fornicación y el adulterio son pecados muy graves. Las
relaciones sexuales fuera del matrimonio están prohibidas por el Señor”.4 La
Primera Presidencia ha declarado, “La ley de conducta moral del Señor es la
abstinencia de relaciones sexuales fuera del matrimonio y la fidelidad
dentro del matrimonio. Las relaciones sexuales son apropiadas sólo dentro de
los lazos del matrimonio entre marido y mujer siempre y cuando se expresen
en forma apropiada. Cualquier otra conducta sexual como la fornicación, el
adulterio, o el comportamiento homosexual o lesbiano, es pecaminosa”.5
Superación de los pensamientos y del comportamiento homosexual
La carta de 1991 de la Primera Presidencia dice más adelante, “Felicitamos y
alentamos a aquellos que han superado los pensamientos y sentimientos
inapropiados. Rogamos a aquellos involucrados en esa clase de conducta que
la desechen; les amamos y oramos por ellos. Confiamos en que por medio del
arrepentimiento y el obtener la ayuda necesaria puedan experimentar la paz
que se recibe al vivir de acuerdo con las enseñanzas de Dios”.6 El
Presidente Gordon B. Hinckley ha dicho, “Deseamos expresar nuestro amor por
los que luchan con sentimientos de afinidad hacia los de su mismo sexo.
Oramos al Señor por ustedes; nos compadecemos de sus padecimientos, los
consideramos nuestros hermanos y hermanas. Sin embargo, no podemos aceptar
prácticas inmorales de su parte de la misma forma en que no podemos
aceptarlas de ninguna otra persona”.7
El élder Dallin H. Oaks dijo, “Las penas de aquellos que luchan contra la
atracción hacia personas del mismo sexo no son únicas. Hay muchas clases de
tentaciones: las sexuales y las de otras índoles. El deber de oponer
resistencia al pecado se aplica a todas ellas”.8
“A los líderes de la Iglesia a veces se les pregunta si hay un lugar en la
Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para personas con
predisposiciones o sentimientos homosexuales o lesbianos. Naturalmente que
sí. El grado de dificultad y el procedimiento necesario para abstenerse de
ese comportamiento y dominar los pensamientos será diferente para cada
persona, pero el mensaje de esperanza y la mano de amistad que tiende la
Iglesia son los mismos para todos los que se esfuercen por lograrlo”.9 El
élder Oaks también explicó, “Todos debemos comprender que las personas (y
los parientes de ellas) que luchen con la carga de la atracción hacia
personas del mismo sexo tienen la necesidad especial de recibir afecto y
aliento, lo cual es claramente una responsabilidad de los miembros de la
Iglesia, quienes han hecho el convenio de estar dispuestos a ‘llevar las
cargas los unos de los otros’ (Mosíah 18:8) ‘y cumpli[r] así la ley de
Cristo’ (Gálatas 6:2)”.10
¿Cuántas personas tienen problemas homosexuales?
Los defensores del movimiento gay proclaman que el 10% de la población tiene
inclinación homosexual. Algunos cálculos más conservadores estiman esta
cifra entre 1–3%. Sin embargo, los cálculos representan un problema no
solamente porque es difícil obtener información acertada, sino porque
también es difícil definir lo que es la homosexualidad. ¿Se deben incluir en
estas cifras a todos los que han tenido un pensamiento homosexual, o
solamente a aquellos que han tenido una experiencia homosexual? ¿Qué tantas
experiencias o pensamientos cuentan? A algunas personas les es difícil
admitir haber tenido alguna experiencia homosexual, mientras que otras
exageran. Es más, dado que representa una ventaja política para aquellos que
buscan normalizar la homosexualidad para establecer esta práctica como algo
común, se debe ser cauteloso acerca de los estudios que se han hecho.
El informe Kinsey
Alfred C. Kinsey llevó a cabo una investigación sobre la sexualidad humana
durante la década 1940–1950 y publicó sus conclusiones en Sexual Behavior in
the Human Male (El comportamiento sexual en el macho humano11 y en Sexual
Behavior in the Human Female (El comportamiento sexual en la hembra
humana12. Kinsey basó sus resultados en una escala de siete puntos colocando
la heterosexualidad exclusiva en cero y la homosexualidad exclusiva en
seis.13 Proclama que entre los varones de veinticinco años de edad en los
Estados Unidos, el 79% se encontraba en cero (exclusivamente heterosexual) y
el 2.9% se encontraba en seis (exclusivamente homosexual).14 Dice lo
siguiente acerca de los hombres blancos americanos entre los dieciséis y los
cincuenta y cinco años:15
# el 10% fueron “más o menos exclusivamente homosexuales (es decir, una
clasificación de 5 o 6) por lo menos durante tres años”.
# el 8% fueron “exclusivamente homosexuales (es decir, una clasificación de
6) por lo menos durante tres años”.
# el 4% fueron “exclusivamente homosexuales toda su vida, después de iniciar
la adolescencia”.
Sus resultados mostraron que el 10% de los varones tuvieron siete o más
experiencias homosexuales. También afirma que tantos como el 37% tuvieron
algún tipo de experiencia homosexual después de la adolescencia.
La metodología de la investigación de Kinsey ha sido puesta a discusión. Aun
cuando incluyó a bastantes individuos—consideraron las historias sexuales en
algo más de 18 000 personas y usaron la información de 5 000 hombres y 6 000
mujeres—no usó los métodos de selección de datos al azar que usan los
científicos actualmente. Los sujetos de su investigación provenían de casas
de huéspedes, fraternidades universitarias, prisiones, sanatorios para
enfermos mentales y de cualquier lugar que pudieran obtenerlos. Tantos como
el 20–25% estaban en la cárcel y el 5% pudieron haber sido prostitutos. Dado
que uno podría esperar que este grupo tuviera un promedio de experiencias
homosexuales mayor, los resultados de la investigación de Kinsey no pueden
ser representativos de la población total.16
Investigaciones actuales
A partir de la década de 1950, ha habido bastante investigación que indica
que la frecuencia de la homosexualidad en los Estados Unidos y en otros
países es mucho menor que lo que indican las estadísticas presentadas por
Kinsey.17 Milton Diamond, de la Escuela de Medicina John A. Burns de la
Universidad de Hawaii, analizó estudios de poblaciones en los Estados
Unidos, Escandinavia, Asia y Europa y encontró que, incluyendo a todos los
individuos que en alguna ocasión habían tenido cualquier tipo de encuentros
sexuales con personas del mismo sexo, las cifras estarían en “5–6% para los
varones y 2–3% para las mujeres”.18
Un gran estudio llevado a cabo por el Instituto Alan Guttmacher informó en
1993 que de los hombres sexualmente activos entre las edades 20–39,
solamente el 2.3% habían tenido actividad sexual con personas del mismo sexo
y solamente el 1.1% informó haber tenido contacto exclusivamente homosexual
durante los últimos diez años.19
Probablemente la investigación moderna más amplia y mejor basada
científicamente se concluyó en 1994 por los académicos del National Opinion
Research Center (Centro de Investigaciones de Opinión Nacional) de la
Universidad de Chicago.20 Fueron 210 páginas de preguntas hechas a 3 432
ciudadanos entre los dieciocho y los cincuenta y nueve años, y publicaron
sus resultados en The Social Organization of Sexuality (La Organización
Social de la Sexualidad).21 Con respecto al tema de la homosexualidad, se
obtuvieron los siguientes datos:
¿Ha tenido relaciones sexuales con alguien de su propio género?
2.7% de los hombres (y 1.3% de las mujeres) tuvieron este tipo de relaciones
durante el año anterior
7.1% de los hombres (y 3.8% de las mujeres) las han tenido después de la
pubertad
¿Se siente atraído sexualmente por personas del mismo sexo?
6.2% de los hombres (y 4.4% de las mujeres) contestaron afirmativamente
La encuesta también mostró altos porcentajes en las áreas urbanas. Las doce
ciudades más grandes de los Estados Unidos mostraron que más del 9% de los
hombres se identificaron a sí mismos como homosexuales, mientras que en las
áreas rurales solamente fue el 1%. Dado que las personas con problemas
homosexuales tienden a emigrar de las áreas rurales y de los suburbios a las
ciudades grandes, estos grupos urbanos más grandes dan la impresión que un
mayor porcentaje de la población total sea homosexual.
Conclusiones de las investigaciones actuales
Los diferentes estudios muestran diferentes resultados. Kinsey aduce que
entre el 4–10% de la población masculina fue más o menos exclusivamente
homosexual por lo menos tres años. Otra investigación llevada a cabo después
de ésa muestra una cifra un poco más conservadora de 1–3%. Sin embargo, si
se considera a todos los que han tenido un contacto homosexual desde la
pubertad, las cifras están en el rango de 5–10%.
Cualesquiera que sean las cifras, los problemas homosexuales son
significativos y tocan las vidas de muchas personas. Si usamos la cifra
conservadora del 5%, de los diez millones de miembros de la Iglesia, hay 500
000 personas que tienen un cierto grado de problemas homosexuales. Si
incluimos a sus padres, esposo o esposa, hermanos y hermanas, esta cifra
aumentaría a casi tres millones de miembros de la Iglesia que son afectados
directamente.22 Agreguemos a esto los abuelos, tíos, tías y todos los
líderes de la iglesia que se preocupan, y podremos ver que hay muchas más
personas que son afectadas.
La verdad acerca de sus sentimientos homosexuales
Usted no escogió tener sentimientos homosexuales. Esta atracción
generalmente se desarrolla debido a necesidades sociales y emocionales que
no fueron satisfechas en los años de desarrollo.
Usted no desarrolló problemas sexuales porque le tenga miedo ante las
mujeres. En realidad, la relación con las mujeres tiene poco que ver con los
problemas homosexuales; más bien tiene que ver con las relación con los
hombres.
___________________________
Lecturas recomendadas
“La atracción entre personas del mismo sexo”, Dallin H. Oaks, Liahona, marzo
de 1996, págs. 14–24.
Setting the Record Straight: What Research Really Says About the Social
Consequences of Homosexuality, (Poniendo las cosas en claro: Lo que las
investigaciones dicen acerca de las consecuencias sociales de la
homosexualidad), Larry Burtoft, Ph.D., Focus on the Family, Colorado
Springs, Colorado, 1995, págs. 24–26.
Homosexuality in America: Exposing the Myths, (La homosexualidad en América:
Exponiendo los mitos), American Family Association, Tupelo, MS, 1994.
Kinsey, Sex and Fraud: The Indoctrination of a People, (Kinsey, sexo y el
engaño: El adoctrinamiento de la gente), by Judith A. Reisman and Edward W.
Eichel, Huntington House, LaFayette, LA, 1990.
Seguir a los demás capítulos |