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Cómo resolver los problemas homosexualesUna guía para hombres Santos de los Últimos Días |
PREFACIOpor el Dr. A. Dean Byrd, Ph.D “...y la verdad os hará libres (Juan 8:32). El viaje de salida de la homosexualidad de Jason Park es un recordatorio del viaje hecho por otros hombres. Como muchos otros, el viaje bien valió la pena. Al incluir su historia personal a lo largo del libro, Jason ofrece acertados consejos tanto sicológicos como espirituales. Él identifica los períodos críticos de desarrollo lo mismo que intervenciones críticas para aquellas personas que luchan con la indeseable atracción homosexual. El faro de luz del evangelio siempre está presente y ofrece una fuente constante de esperanza. Para el lector perspicaz, la bondad inherente de Jason está presente desde un principio. Es un hombre de integridad que tiene una preocupación muy Cristiana por aquellas personas que luchan con problemas homosexuales. Su empatía no es solamente vicaria. Él ya ha estado ahí. De su propia experiencia, extiende la mano a otros y les invita a “venir a Cristo”. Su vida es un testimonio del poder sanador del amor del Salvador. He leído muchos manuscritos recientemente sobre el tópico de la homosexualidad. Entre ellos hay pocos a los que yo apoyaría. El libro de Jason es uno de ellos. Tanto para el laico como para el profesional, el libro será un parte aguas si permite que su mensaje penetre su corazón: el cambio es posible. La verdad le hará libre. Dr. A. Dean Byrd Salt Lake City, Utah INTRODUCCIÓNEste libro está escrito para usted si es un hombre Santo de los Últimos Días que desea seguir a Cristo y desea conocer la manera de resolver sus sentimientos homosexuales. Tal vez en el pasado ha intentado deshacerse de sus sentimientos homosexuales con diferentes grados de éxito. Tal vez se siente confundido con la noción de que la homosexualidad es innata e inmutable. Si en sus esfuerzos pasados ha fracasado, y si en verdad es inmutable, ¿para qué intentar cambiar su vida? Pero si usted acepta la homosexualidad, ¿qué me dice del evangelio, de su familia y la vida eterna? Existen respuestas para estos dilemas. Este libro presenta una comprensión de la homosexualidad en el contexto del evangelio y da soluciones prácticas para resolver los problemas personales que enfrenta. Hay esperanza. Sé que hay solución porque yo la he experimentado en mi propia vida. Y para todas las personas como yo que han escrito un libro, existen cientos más que han encontrado el mismo éxito que yo, y miles más que han logrado al menos cierto éxito. He escrito este libro a nombre de esos cientos y miles de gente que han experimentado verdaderos cambios en sus vidas. Aún cuando la homosexualidad ha existido durante siglos, este libro y otros como él, representan un esfuerzo pionero. Pionero es aquel que hace algo para facilitar el camino a los que vienen detrás. La comunidad de sicólogos aún está abriendo brecha en lo referente a la homosexualidad, buscando respuestas, mientras que el movimiento pro-gay trata de detenerlos. Nosotros en la comunidad de Santos de los Últimos Días necesitamos avanzar. Este libro es un intento por mostrar de qué manera las soluciones sicológicas se pueden aplicar en armonía con la verdades del evangelio para ayudar a los hombres Santos de los Últimos Días. Algunas de las teorías, enfoques e ideas también pueden ser de ayuda para las mujeres que luchan con problemas de lesbianismo y otras no. Se necesita mayor investigación sobre los problemas de las mujeres para determinar mejor las causas y sus soluciones. Este libro es solamente una guía. Es imposible que en un libro de este tamaño se pueda dar una descripción exhaustiva de los problemas o hacer más que solamente algunas sugerencias de posibles soluciones. A lo largo del libro doy ejemplos de qué manera las personas han enfrentado algunos problemas en particular. En todos los casos, estos ejemplos hablan de gente y eventos reales, aún cuando muchos de los nombres han sido cambiados para proteger su identidad. Y por cierto, Jason Park es mi seudónimo. Dado que dejé atrás la homosexualidad, prefiero no exponerme ni exponer a mi familia a la publicidad usando mi nombre verdadero. Tal vez desee obtener una copia del libro Cómo ayudar a los hombres Santos de los Últimos Días a resolver sus problemas homosexuales: Una guía para la familia, amigos y líderes de la Iglesia, que he escrito como compañero de este libro para ayudar a otros a comprender lo que usted está pasando y de qué manera le pueden ayudar en el proceso. CAPÍTULO 1¿Qué es la homosexualidad? Este capítulo define la homosexualidad, incluyendo la atracción, la identidad y el comportamiento. Luego presenta doctrinas de los Santos de los Últimos Días concernientes a la homosexualidad, incluyendo la diferencia entre pensamientos homosexuales y comportamiento y la importancia de superar ambos. Finalmente, ofrece información correcta acerca de los problemas homosexuales. Definiciones Los problemas homosexuales incluyen pensamientos eróticos, sentimientos y comportamientos dirigidos hacia personas del mismo género. La comunidad de psicólogos utiliza el término homosexualidad para referirse a todo el complejo que incluye atracciones, sentimientos, deseos, comportamiento sexual, identidad y todos los aspectos asociados, tales como los problemas de la masculinidad, la autopercepción, las dependencias emocionales y problemas en las relaciones. Estos problemas no deben confundirse con un interés emocional y social sano por personas del mismo sexo. Los intereses homoemocionales y homosociales son sanos mientras no sean excesivos y no desarrollen una dimensión erótica. Cuando los intereses por personas del mismo género son erotizados, se convierten en intereses homosexuales. Utilizo el término homosexual como un adjetivo para describir los sentimientos, pensamientos o comportamientos de una persona, pero no como un sustantivo para representar a las persona. Los términos gay (refiriéndose a los hombres) y lesbiana (refiriéndose a las mujeres) incluyen no solamente sentimientos y comportamientos personales, sino que también describen una identidad política, cultural y social. La homosexualidad puede incluir sentimientos o atracciones sexuales sin comportamiento sexual o puede incluir un involucramiento emocional y sexual completo. No se identifica simplemente por la presencia o ausencia de comportamiento sexual aparente.
Atracciones
Las atracciones homosexuales se desarrollan con el tiempo y casi siempre sin que haya una elección consciente. En cierto momento en su vida, usted se da cuenta que se siente sexualmente atraído hacia otros hombres.* Estas atracciones pueden ser una fuente de frustración, porque a pesar de sus mejores esfuerzos por deshacerse de ellas, usted continúa con pensamientos sexuales hacia otros hombres. Estas atracciones internas pueden ser intensas y pueden consumir una gran parte de sus pensamientos y energía. Si las atracciones homosexuales no se resuelven, pueden crecer hasta convertirse en obsesiones que interfieren con su habilidad para funcionar en su trabajo y en su hogar, y pueden ser destructivas espiritualmente. Las atracciones homosexuales son con frecuencia más apremiantes que las atracciones hacia el sexo opuesto debido a que surgen de algo más que deseos sexuales—son intentos por satisfacer necesidades emocionales y sociales. Muchos hombres reportan haberse dado cuenta de estas atracciones antes de la pubertad—antes de que sintieran o comprendieran lo que eran los sentimientos sexuales. Los sentimientos no eran inherentemente sexuales, pero en cierto punto se tornaron eróticos. Las necesidades mencionadas son necesidades sociales y emocionales normales y que todos tenemos, pero se han vuelto confusas y sexualizadas hacia las personas del mismo sexo. En realidad, las atracciones son intentos por resolver las necesidades emocionales y de identidad que no han sido satisfechas en su vida. Una parte de su proceso de desarrollo normal se detuvo en la niñez e interfirió con su habilidad para desarrollar una orientación heterosexual. Irónicamente, la intimidad sexual no llenará dichas necesidades. No deben ser ignoradas (error conservativo) ni erotizadas (error liberal), sino que deben ser satisfechas a través de medios legítimos no sexuales. Es aquí donde aparece la ironía. La homosexualidad en sí misma tiene poco que ver con el sexo; las necesidades no son homosexuales sino homoemocionales.
Identidad
Muchos hombres que sienten atracciones homosexuales reportan haberse sentido “diferentes” cuando eran niños pero no sabían por qué. Para tales niños, el dolor de crecer sintiendo atracciones homosexuales no era tanto el dolor de sentirse atraído por otros niños, sino la sensación de sentirse diferente. Si esto lo describe a usted, estos sentimientos de ser diferentes pudieron haber resultado en una profecía que hacía cumplir usted mismo a medida que se separaba de los otros niños con quienes era necesario crear lazos de identidad. Pudo haber anhelado sentirse igual que los otros niños, pero este anhelo sólo agrandaba la distancia entre usted y los otros jóvenes. El sentirse diferente pudo crear un estado mental que tuvo un tremendo impacto en su autopercepción y desarrollo. Cuando otros niños percibieron este titubeo, pudieron atacarlo, lo cual confirmó que usted era diferente. De esta manera, usted se separó de los otros niños para defenderse a sí mismo del dolor. Usted sabía que la atracción que sentía no era correcta debido a las bromas sobre “mariposas” que escuchaba, así que aprendió a guardar sus sentimientos para sí mismo, creando otros problemas de aislamiento y soledad, los cuales son fuerzas poderosas que evitan que los problemas homosexuales sean resueltos. Cuando el resto del mundo masculino se siente atraído en forma normal hacia las mujeres, tal vez usted se haya preguntado por qué razón usted se sentía anormalmente atraído hacia los varones. Con el conocimiento de que estas atracciones están en conflicto con sus creencias religiosas y las normas de la sociedad, se dio cuenta que sus sentimientos más íntimos eran incorrectos y ya que no escogió tener estos sentimientos, tal vez se haya preguntado si habría algo inherentemente incorrecto en usted. Con seguridad esto creó una lucha interna a medida que trataba desesperadamente de comprender los sentimientos no naturales y darles un sentido en términos de sus propios valores internos y creencias religiosas. Nuestra identidad es una acumulación de autopercepciones. Algunas personas creen que nacieron con sentimientos homosexuales y que éstos son parte de su identidad. Si usted ha aceptado una identidad homosexual, esto puede tener una influencia de largo alcance que influirá profundamente su manera de pensar y de comportarse. Una parte del desafío que presenta el resolver los problemas homosexuales será corregir la percepción equivocada que tiene de sí mismo.
Comportamiento
La atracción homosexual puede ser muy fuerte si usted tiene fantasías sexuales. Debido a la intensidad de estos deseos sexuales, pudo haber participado en actividades sexuales para llenar el vacío que siente. Sin embargo, esto causa mayor confusión, la cual lo llevará a creer que sus necesidades son sexuales en lugar de emocionales. En un intento desesperado por satisfacer estas tensiones acumuladas, tal vez se ha involucrado en actividades sexuales que le han proveído una gratificación temporal del deseo sexual, pero que le dejarán con un sentimiento más profundo de vacío, soledad y frustración. En lugar de satisfacer sus verdaderas necesidades de aceptación y compañerismo, el comportamiento sexual sólo intensifica dichas necesidades. Una de las mayores tragedias de la homosexualidad es que la mayoría de los hombres no se entera de que sus necesidades son emocionales. Lo único que saben es que se sienten atraídos sexualmente hacia otros hombres y buscan los contactos sexuales, los cuales, irónicamente, no satisfacen su necesidad de recibir amor por parte de un amigo. No todos los hombres se involucran sexualmente. Algunos tal vez hayan participado de manera limitada y otros permanecen castos a pesar de sus intensas atracciones. Si usted no se ha involucrado en comportamiento homosexual, ¡felicidades! Su viaje de salida de la homosexualidad será más fácil a causa de esto.
La homosexualidad es síntoma de otros problemas
Una de las razones de por qué es difícil enfrentar los problemas homosexuales es que no son, en sí mismos, el verdadero problema. El enfocarse demasiado en los problemas homosexuales en realidad puede ser engañoso, ya que son síntomas de luchas más profundas, tales como el rechazo, la envidia, el abuso, la autopercepción, la identidad de género, la falta de confianza o el temor. Sin embargo, puede ser difícil de reconocer debido a que usted puede ser un experto en esconder los verdaderos problemas en su vida. Usted puede esconder las cosas de otros y hasta de sí mismo. Algunas de estas razones son comunes y otros varían de persona a persona. Una vez que usted identifica las causas de su dolorosa necesidad, podrá reconocer diferentes maneras de satisfacer estas necesidades de manera apropiada y no sexual. Una vez que resuelva los problemas básicos, se dará cuenta de que los problemas homosexuales se resuelven por sí mismos.
¿Por qué es la homosexualidad un problema?
Su atracción sexual hacia otros hombres distorsiona las relaciones sanas y amorosas y lo alejan de las bendiciones que se pueden encontrar en el matrimonio y en las relaciones familiares. Aparta a los poseedores del sacerdocio de los papeles de esposo y padre. El comportamiento sexual es de preocupación especial porque viola los mandamientos de Dios y detiene su progreso eterno.
Enseñanzas del evangelio concernientes a la homosexualidad
Dios nos creó como varón y hembra (véase Génesis 1:27). Él desea que los hombres y las mujeres se unan uno al otro bajo el convenio del matrimonio para procrear y cumplir su destino eterno. En Su plan eterno, no hay clasificaciones de homosexuales, bisexuales o heterosexuales. Todos estamos en esta tierra pasando una experiencia humana con varios retos por vencer de manera que lleguemos a ser verdaderos hombres, mujeres, poseedores del sacerdocio, esposas, esposos, madres y padres como Dios quiere que seamos.
Sentimientos homosexuales
La Primera Presidencia publicó en 1991 una carta dirigida a los miembros de la Iglesia, la cual dice, “existe una diferencia entre [1] pensamientos y sentimientos inmorales y [2] el participar en comportamientos tanto heterosexuales como homosexuales”.1 Los sentimientos que despertaron sus atracciones homosexuales emergieron sin que fuera culpa suya. Ya que no los eligió conscientemente, no debe sentirse culpable por ellos. Sin embargo, usted puede escoger de qué manera responderá a dicha atracción y no debe alimentar los sentimientos deliberadamente al fantasear con ellos y convertirlos en pensamientos lascivos. La carta de la Primera Presidencia continúa, “Sin embargo, tales pensamientos y sentimientos, sin importar las causas, pueden y deben superarse”...2 Usted es responsable de su albedrío en cuanto a los pensamientos que tenga. En un artículo de la revista Liahona acerca de la atracción entre personas del mismo sexo, el élder Dallin H. Oaks aclara que “A pesar de que los pensamientos inmorales son menos serios que el comportamiento inmoral, es preciso que resistamos esos pensamientos y que nos arrepintamos de ellos, porque sabemos que ‘nuestros pensamientos también nos condenarán’ (Alma 12:14). Los pensamientos inmorales (y los sentimientos de menor consecuencia que conducen a ellos) pueden resultar en un comportamiento pecaminoso”.3
Comportamiento homosexual
Las escrituras son muy claras al condenar las prácticas homosexuales. Leemos en Romanos, “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas, pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío” (Romanos 1:25-26, cursiva agregada). El Presidente Gordon B. Hinckley ha dicho, “A través de las edades, los profetas de Dios han enseñado una y otra vez que las relaciones homosexuales, la fornicación y el adulterio son pecados muy graves. Las relaciones sexuales fuera del matrimonio están prohibidas por el Señor”.4 La Primera Presidencia ha declarado, “La ley de conducta moral del Señor es la abstinencia de relaciones sexuales fuera del matrimonio y la fidelidad dentro del matrimonio. Las relaciones sexuales son apropiadas sólo dentro de los lazos del matrimonio entre marido y mujer siempre y cuando se expresen en forma apropiada. Cualquier otra conducta sexual como la fornicación, el adulterio, o el comportamiento homosexual o lesbiano, es pecaminosa”.5
Superación de los pensamientos y del comportamiento homosexual
La carta de 1991 de la Primera Presidencia dice más adelante, “Felicitamos y alentamos a aquellos que han superado los pensamientos y sentimientos inapropiados. Rogamos a aquellos involucrados en esa clase de conducta que la desechen; les amamos y oramos por ellos. Confiamos en que por medio del arrepentimiento y el obtener la ayuda necesaria puedan experimentar la paz que se recibe al vivir de acuerdo con las enseñanzas de Dios”.6 El Presidente Gordon B. Hinckley ha dicho, “Deseamos expresar nuestro amor por los que luchan con sentimientos de afinidad hacia los de su mismo sexo. Oramos al Señor por ustedes; nos compadecemos de sus padecimientos, los consideramos nuestros hermanos y hermanas. Sin embargo, no podemos aceptar prácticas inmorales de su parte de la misma forma en que no podemos aceptarlas de ninguna otra persona”.7 El élder Dallin H. Oaks dijo, “Las penas de aquellos que luchan contra la atracción hacia personas del mismo sexo no son únicas. Hay muchas clases de tentaciones: las sexuales y las de otras índoles. El deber de oponer resistencia al pecado se aplica a todas ellas”.8 “A los líderes de la Iglesia a veces se les pregunta si hay un lugar en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para personas con predisposiciones o sentimientos homosexuales o lesbianos. Naturalmente que sí. El grado de dificultad y el procedimiento necesario para abstenerse de ese comportamiento y dominar los pensamientos será diferente para cada persona, pero el mensaje de esperanza y la mano de amistad que tiende la Iglesia son los mismos para todos los que se esfuercen por lograrlo”.9 El élder Oaks también explicó, “Todos debemos comprender que las personas (y los parientes de ellas) que luchen con la carga de la atracción hacia personas del mismo sexo tienen la necesidad especial de recibir afecto y aliento, lo cual es claramente una responsabilidad de los miembros de la Iglesia, quienes han hecho el convenio de estar dispuestos a ‘llevar las cargas los unos de los otros’ (Mosíah 18:8) ‘y cumpli[r] así la ley de Cristo’ (Gálatas 6:2)”.10
¿Cuántas personas tienen problemas homosexuales?
Los defensores del movimiento gay proclaman que el 10% de la población tiene inclinación homosexual. Algunos cálculos más conservadores estiman esta cifra entre 1–3%. Sin embargo, los cálculos representan un problema no solamente porque es difícil obtener información acertada, sino porque también es difícil definir lo que es la homosexualidad. ¿Se deben incluir en estas cifras a todos los que han tenido un pensamiento homosexual, o solamente a aquellos que han tenido una experiencia homosexual? ¿Qué tantas experiencias o pensamientos cuentan? A algunas personas les es difícil admitir haber tenido alguna experiencia homosexual, mientras que otras exageran. Es más, dado que representa una ventaja política para aquellos que buscan normalizar la homosexualidad para establecer esta práctica como algo común, se debe ser cauteloso acerca de los estudios que se han hecho.
El informe Kinsey
Alfred C. Kinsey llevó a cabo una investigación sobre la sexualidad humana durante la década 1940–1950 y publicó sus conclusiones en Sexual Behavior in the Human Male (El comportamiento sexual en el macho humano11 y en Sexual Behavior in the Human Female (El comportamiento sexual en la hembra humana12. Kinsey basó sus resultados en una escala de siete puntos colocando la heterosexualidad exclusiva en cero y la homosexualidad exclusiva en seis.13 Proclama que entre los varones de veinticinco años de edad en los Estados Unidos, el 79% se encontraba en cero (exclusivamente heterosexual) y el 2.9% se encontraba en seis (exclusivamente homosexual).14 Dice lo siguiente acerca de los hombres blancos americanos entre los dieciséis y los cincuenta y cinco años:15
# el 10% fueron “más o menos exclusivamente homosexuales (es decir, una clasificación de 5 o 6) por lo menos durante tres años”. # el 8% fueron “exclusivamente homosexuales (es decir, una clasificación de 6) por lo menos durante tres años”. # el 4% fueron “exclusivamente homosexuales toda su vida, después de iniciar la adolescencia”. Sus resultados mostraron que el 10% de los varones tuvieron siete o más experiencias homosexuales. También afirma que tantos como el 37% tuvieron algún tipo de experiencia homosexual después de la adolescencia. La metodología de la investigación de Kinsey ha sido puesta a discusión. Aun cuando incluyó a bastantes individuos—consideraron las historias sexuales en algo más de 18 000 personas y usaron la información de 5 000 hombres y 6 000 mujeres—no usó los métodos de selección de datos al azar que usan los científicos actualmente. Los sujetos de su investigación provenían de casas de huéspedes, fraternidades universitarias, prisiones, sanatorios para enfermos mentales y de cualquier lugar que pudieran obtenerlos. Tantos como el 20–25% estaban en la cárcel y el 5% pudieron haber sido prostitutos. Dado que uno podría esperar que este grupo tuviera un promedio de experiencias homosexuales mayor, los resultados de la investigación de Kinsey no pueden ser representativos de la población total.16
Investigaciones actuales
A partir de la década de 1950, ha habido bastante investigación que indica que la frecuencia de la homosexualidad en los Estados Unidos y en otros países es mucho menor que lo que indican las estadísticas presentadas por Kinsey.17 Milton Diamond, de la Escuela de Medicina John A. Burns de la Universidad de Hawaii, analizó estudios de poblaciones en los Estados Unidos, Escandinavia, Asia y Europa y encontró que, incluyendo a todos los individuos que en alguna ocasión habían tenido cualquier tipo de encuentros sexuales con personas del mismo sexo, las cifras estarían en “5–6% para los varones y 2–3% para las mujeres”.18 Un gran estudio llevado a cabo por el Instituto Alan Guttmacher informó en 1993 que de los hombres sexualmente activos entre las edades 20–39, solamente el 2.3% habían tenido actividad sexual con personas del mismo sexo y solamente el 1.1% informó haber tenido contacto exclusivamente homosexual durante los últimos diez años.19 Probablemente la investigación moderna más amplia y mejor basada científicamente se concluyó en 1994 por los académicos del National Opinion Research Center (Centro de Investigaciones de Opinión Nacional) de la Universidad de Chicago.20 Fueron 210 páginas de preguntas hechas a 3 432 ciudadanos entre los dieciocho y los cincuenta y nueve años, y publicaron sus resultados en The Social Organization of Sexuality (La Organización Social de la Sexualidad).21 Con respecto al tema de la homosexualidad, se obtuvieron los siguientes datos: ¿Ha tenido relaciones sexuales con alguien de su propio género? 2.7% de los hombres (y 1.3% de las mujeres) tuvieron este tipo de relaciones durante el año anterior 7.1% de los hombres (y 3.8% de las mujeres) las han tenido después de la pubertad ¿Se siente atraído sexualmente por personas del mismo sexo? 6.2% de los hombres (y 4.4% de las mujeres) contestaron afirmativamente La encuesta también mostró altos porcentajes en las áreas urbanas. Las doce ciudades más grandes de los Estados Unidos mostraron que más del 9% de los hombres se identificaron a sí mismos como homosexuales, mientras que en las áreas rurales solamente fue el 1%. Dado que las personas con problemas homosexuales tienden a emigrar de las áreas rurales y de los suburbios a las ciudades grandes, estos grupos urbanos más grandes dan la impresión que un mayor porcentaje de la población total sea homosexual.
Conclusiones de las investigaciones actuales
Los diferentes estudios muestran diferentes resultados. Kinsey aduce que entre el 4–10% de la población masculina fue más o menos exclusivamente homosexual por lo menos tres años. Otra investigación llevada a cabo después de ésa muestra una cifra un poco más conservadora de 1–3%. Sin embargo, si se considera a todos los que han tenido un contacto homosexual desde la pubertad, las cifras están en el rango de 5–10%. Cualesquiera que sean las cifras, los problemas homosexuales son significativos y tocan las vidas de muchas personas. Si usamos la cifra conservadora del 5%, de los diez millones de miembros de la Iglesia, hay 500 000 personas que tienen un cierto grado de problemas homosexuales. Si incluimos a sus padres, esposo o esposa, hermanos y hermanas, esta cifra aumentaría a casi tres millones de miembros de la Iglesia que son afectados directamente.22 Agreguemos a esto los abuelos, tíos, tías y todos los líderes de la iglesia que se preocupan, y podremos ver que hay muchas más personas que son afectadas.
La verdad acerca de sus sentimientos homosexuales
Usted no escogió tener sentimientos homosexuales. Esta atracción generalmente se desarrolla debido a necesidades sociales y emocionales que no fueron satisfechas en los años de desarrollo. Usted no desarrolló problemas sexuales porque le tenga miedo ante las mujeres. En realidad, la relación con las mujeres tiene poco que ver con los problemas homosexuales; más bien tiene que ver con las relación con los hombres. ___________________________ Lecturas recomendadas “La atracción entre personas del mismo sexo”, Dallin H. Oaks, Liahona, marzo de 1996, págs. 14–24. Setting the Record Straight: What Research Really Says About the Social Consequences of Homosexuality, (Poniendo las cosas en claro: Lo que las investigaciones dicen acerca de las consecuencias sociales de la homosexualidad), Larry Burtoft, Ph.D., Focus on the Family, Colorado Springs, Colorado, 1995, págs. 24–26. Homosexuality in America: Exposing the Myths, (La homosexualidad en América: Exponiendo los mitos), American Family Association, Tupelo, MS, 1994. Kinsey, Sex and Fraud: The Indoctrination of a People, (Kinsey, sexo y el engaño: El adoctrinamiento de la gente), by Judith A. Reisman and Edward W. Eichel, Huntington House, LaFayette, LA, 1990. Seguir a los demás capítulos |