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Capítulos 4 al 9

Capítulo 10: La terapia

Capítulo 11: El comportamiento

Capítulo 12: La autopercepción

Capítulo 13: La masculinidad

Capítulo 14: Las emociones

Capítulo 15: Las relaciones

Capítulo 16: La espiritualidad

Capítulos 17 al 18

Capítulo 10: La terapia

Tan útiles como pueden ser los grupos de apoyo, no son un sustituto para la terapia de grupo e individual, porque existen puntos que solamente pueden resolverse de forma efectiva en las sesiones con un terapeuta capacitado. La terapia puede ayudar a su amigo a aclarar su identidad y hacer las elecciones de su vida que sean consistentes con sus valores personales. Es un proceso de autocomprensión, autoaceptación y desarrollo. Para la mayoría de las personas, eso significa compromisos dolorosos y difíciles. Aun cuando la vida de uno puede ser más clara, puede no llegar a ser más fácil; no existen atajos para el desarrollo personal. Las emociones humanas son complejas y las situaciones difíciles no son fácilmente aclaradas. Este capítulo explica diferentes enfoques terapéuticos y proporciona información sobre cómo elegir el terapeuta adecuando. También trata la terapia individual y de grupo, y explica en qué manera cada uno puede ser de beneficio.

La terapia moderna para aquellos que luchan con problemas homosexuales tiene poca similitud con la historia sórdida del tratamiento para los problemas emocionales. A finales del siglo diecinueve y a principios del siglo XX, la profesión médica consideraba a la homosexualidad como una enfermedad mental, y trataban de curarla con drásticas medidas tales como la terapia de electrochoques, inyecciones de hormonas, castración, histerectomía y aún la lobotomía.112 Actualmente, los profesionales usan enfoques más humanos para ayudar a las personas a comprender y controlar sus sentimientos. No hay necesidad de temer a la terapia, y ciertamente no hay razón para sentirse inadecuado debido a que uno visita al terapeuta. En el complejo mundo actual, la mayoría de las personas se benefician con la terapia por alguna razón en algún momento de su vida. Si selecciona al terapeuta sabiamente y las sesiones se llevan a cabo correctamente, puede resultar en una experiencia muy satisfactoria.

En el campo de la psicoterapia existe un amplio campo de enfoques de tratamiento, algunos de los cuales son de ayuda y otros dañinos.

Muchos profesionales de salud mental practican terapia "gay-afirmativa", la cual anima a los individuos a "salir del clóset" (descubrirse socialmente) y aceptar su orientación homosexual, lo cual ellos dicen es una variación natural y sana. Este tipo de terapia propone que la razón por la que una persona es infeliz con su homosexualidad es debido a su propio autoodio y los prejuicios de la sociedad anti-gay. Este enfoque no está en armonía con los principios del evangelio y debe evitarse.

Otras formas de psicoterapia permiten a los individuos determinar por sí mismos si la atracción homosexual encaja en sus valores personales. Si no es así, la terapia les ayuda a aprender a amarse a sí mismos y a incrementar su autoestima para llegar a ser congruente con su propio sistema de valores. Se conocen estas formas como terapias reparadoras, reeducativas o de reorientación. Ayudan a la gente a "explorar la fuente de su problema, a desarrollar relaciones que no sean eróticas con personas del mismo sexo que sirven para disminuir la atracción sexual que sienten por los hombres, llegar a ser más seguros en su identidad de género y gozar de relaciones heterosexuales".113

Es importante seleccionar al terapeuta correcto, debido a que uno equivocado puede hacer más daño que beneficio. Dado que las terapias reparadoras, reeducativas o de reorientación no son tan ampliamente practicadas como la terapia de afirmación gay, puede ser necesario tomarse su tiempo para encontrar al terapeuta adecuado. Su amigo debe escoger a un terapeuta que lo pueda comprender y apoyar en sus valores personales. En este respecto, el consejero ideal sería un miembro de la Iglesia o por lo menos un hombre que apoye los valores cristianos. Necesita comprender y apoyar las motivaciones religiosas de su amigo para poder ayudarle a efectuar cambios en el contexto del plan de salvación eterno. El terapeuta necesita comprender y poder enseñarle los papeles divinos del hombre y de la mujer, y necesita ser un buen ejemplo como hombre cristiano porque de muchas formas será un amigo y guía. La Dra. Elizabeth Moberly aconseja que el terapeuta debe estar emocionalmente involucrado en el proceso, dentro de las pautas terapéuticas. Dependiendo de las necesidades particulares de su amigo, tal vez desee buscar a un psicoanalista, un psiquiatra, un psicólogo o un trabajador social clínico.

Es aconsejable que los hombres escojan un terapeuta varón por diversas razones. Ya que parte del problema es debido a la separación defensiva de los hombres, un terapeuta varón está en una mejor posición que una mujer para ayudar a su amigo a resolver algunos de los problemas de desarrollo que ha tenido con su padre o con otros hombres. Un terapeuta varón también está en mejor posición de ayudarlo a comprender a otros hombres y guiarlo al relacionarse con ellos. Si su terapia es exitosa, la relación íntima que desarrolla con su terapeuta será sanadora en sí misma y le animará a relacionarse con otros hombres.

Evergreen Internacional le puede recomendar a un terapeuta que llene los requisitos mencionados. (En la sección de Organizaciones en este libro encontrará la manera de contactar a Evergreen Internacional.)

Si su amigo no puede pagar la terapia o si no existe un terapeuta disponible, se puede beneficiar leyendo libros de autoayuda cuidadosamente seleccionados, escribiendo en un diario y tratando de analizar su vida. Puede trazarse un plan de acción y seguirlo. Puede ver su vida como si estuviera viendo un video e identificar lo que desea cambiar y después realizar tareas específicas para desarrollar relaciones y hacer cosas que fortalezcan su autoimagen. Puede dirigirse a Dios por medio de la oración y responsabilizarse ante Él, ante sí mismo por medio de su diario y con un amigo cara a cara o por teléfono, cartas o correo electrónico. Sin embargo, debe tener cuidado de no permitir que el correo electrónico, las cartas o el teléfono reemplace el contacto personal con otros hombres, porque esta interacción personal es de importancia decisiva.

Un terapeuta capacitado puede ayudar a su amigo en su proceso de crecimiento. Es un consejero personal que le ayudará a poner en orden todos los aspectos de su vida. El terapeuta puede ayudar a ver de qué manera integrar su estudio personal, su crecimiento espiritual, los grupos de apoyo, las relaciones personales y la modificación de comportamiento. Lo puede ayudar a ver de manera objetiva cómo mantener su vida balanceada. Puede ser su guía y confidente.

La terapia individual es una parte esencial del proceso para la mayoría de los hombres que resuelven sus problemas homosexuales. Aun cuando no se puede encargar de todas las necesidades de su amigo, puede guiarlo en todas sus actividades. Si también participa en un programa de deportes, terapia de grupo, un grupo de apoyo, o en una organización de varones en la comunidad, el terapeuta lo puede ayudar a ver de qué manera todas estas piezas encajan para mantener su vida en balance.

A medida que hable con su terapeuta, su amigo descubrirá mucho de sí mismo. Debido a la vergüenza o a la culpa, ha escondido dentro de sí mismo algunas cosas de las cuales ni él es consciente. El terapeuta está capacitado para hacer las preguntas correctas para ayudarlo a ver las cosas en perspectiva y guiarlo a través del proceso. Juntos pueden desarrollar planes de acción que ayudan a su amigo en cada paso y puede informar a su terapeuta tanto de sus éxitos como de sus fracasos. La jornada no le parecerá tan solitaria o difícil si tiene a un terapeuta a su lado a lo largo de la misma. La asesoría individual lo puede ayudar a:
• identificar y resolver los problemas personales y los factores subyacentes.
• identificar y claramente definir las metas personales de su amigo.
• desarrollar un plan de acción y luego ayudar a su amigo a seguir trabajando en ese plan.
• identificar y evitar las piedras de tropiezo.
• recibir ánimo cuando se sienta descorazonado.
• aumentar su consciencia sobre las cosas en que necesita trabajar.
• dar una introspección a sus sentimientos y acciones.
• obtener una perspectiva exterior (ayudarle a ver lo blanco y lo negro cuando todo le parece gris).
• identificar sus fuerzas y debilidades personales.
• tener un foro en dónde hablar y obtener sugerencias.
• tener a alguien ante quién responsabilizarse por su comportamiento, crecimiento y plan personal de acción.
• aprender a generalizar las lecciones aprendidas a otras situaciones.
• aprender a aceptar internamente la información nueva (ayudar a su corazón a creer).
• aprender a vivir de manera congruente con sus valores personales y sistema de creencias.
• aprender a controlar los comportamientos compulsivos y a vencer adicciones.

La terapia de grupo también puede ser de ayuda, pero es de importancia secundaria a la terapia individual. La terapia de grupo tiene algunas de las ventajas que posee un grupo de apoyo. La diferencia es que la terapia de grupo siempre está dirigida por un terapeuta capacitado que facilita la discusión de manera significativa. Dado que los grupos de apoyo no son guiados, es fácil para los miembros del grupo a esconder y hasta negar sus sentimientos. Pero en una terapia de grupo, el terapeuta puede ayudar a los miembros a confrontar los problemas y luego asegurarse que los mismos lleguen a conclusiones sanas.


Lecturas recomendadas

Reparative Therapy of Male Homosexuality: A New Clinical Approach (La terapia reparadora de la homosexualidad masculina: Un nuevo enfoque clínico) por Joseph Nicolosi.

Homosexual No More: Practical Strategies for Christians Overcoming Homosexuality (Ya no más homosexual: Estrategias prácticas para cristianos que desean vencer la homosexualidad) por el Dr. William Consiglio.

Homosexuality: A New Christian Ethic (La homosexualidad: Una nueva ética cristiana) por la Dra. Elizabeth Moberly

Capítulo 11: El comportamiento

Con frecuencia veo a hombres que prueban uno de dos enfoques para tratar de resolver sus problemas homosexuales. Algunos intentan detener el comportamiento y suprimir los deseos, pero no trabajan en las dudas de identidad o en otros problemas más importantes. Desafortunadamente, tarde o temprano, los deseos y la conducta indecorosa regresan. Mi amigo Alberto ha tratado en numerosas ocasiones de controlar su comportamiento, ejerciendo solamente su fuerza de voluntad. Aun cuando lo ha hecho bien, siempre se ha notado que las necesidades son más fuertes y persistentes que su fuerza de voluntad, y finalmente ha cedido. Otras personas trabajan en asuntos de identidad personal, pero no controlan el comportamiento. Se dan cuenta que los comportamientos continuos refuerzan los sentimientos y obstaculizan sus esfuerzos para mejorar la manera en que se sienten sobre sí mismos. La respuesta a ambas situaciones se encuentra en el enfoque balanceado. Este libro se enfoca en gran parte en descubrimiento de las causas subyacentes y en el trabajo para resolver esos conflictos internos que generan los deseos que provocan las acciones homosexuales. Pero a la vez, deben controlar su comportamiento de manera que no refuerce los sentimientos que están tratando de comprender y encauzar nuevamente a una manera adecuada. Aun cuando el controlar su comportamiento es de gran importancia, por sí solo no solucionará sus problemas. El cambio a largo plazo depende de su autopercepción y su devoción a Dios. El control del comportamiento es un requisito para lograr el cambio del mismo.

Este capítulo explica que su amigo puede decidir sobre su comportamiento, así como también detalla de qué manera los hábitos y las adicciones pueden disminuir su poder para hacer elecciones y la forma para poner límites personales a sus acciones. Le advierte sobre el peligro de la justificación del comportamiento homosexual, trata los conceptos como la tentación y el pecado, y le previene de los peligros de la conducta homosexual. Finalmente, ofrece un consejo específico sobre cómo controlar las fantasías, la pornografía, la masturbación, la búsqueda de contactos sexuales y el comportamiento homosexual en sí.

Algunos hombres se hayan atrapados entre el evangelio, que reconocen como lo verdadero y las atracciones hacia otros hombres que saben son contrarias al evangelio. Aun cuando tratan de suprimir tales sentimientos y vivir el evangelio, se dan cuenta que los impulsos muchas veces son más fuertes que su fuerza de voluntad, y ceden a la fantasía, a la masturbación, o a los actos sexuales. Rápidamente se encuentran viviendo una doble vida, tratando de ser buenos miembros de la Iglesia, más secretamente involucrados en un comportamiento homosexual. Pronto estas dos vidas tienden a separarse más. La naturaleza adictiva del comportamiento homosexual puede llevarlos rápidamente a conductas indecorosas más frecuentes y donde se hayan más involucrados. Para compensar su faceta mala, tratan más arduamente de vivir el evangelio. Dado que el vivir una doble vida tiende a frustrarlos con remordimientos de culpa, el controlar su comportamiento es un importante primer paso en su progreso.

Otros han podido mantener su comportamiento bajo control y solamente tienen que luchar con pequeñas actitudes. Para ellos, el viaje para vencer los problemas homosexuales será más fácil debido a que no tienen los retos adicionales de eliminar hábitos y adicciones.

Una de las tareas prioritarias de su amigo será hacer cambios positivos y constructivos en su manera habitual de comportarse y relacionarse con su medio ambiente. Primero, tal vez tenga que tomar medidas drásticas para controlar su conducta. Si no se ha involucrado demasiado en actividades sexuales, el esfuerzo será menos difícil. Si ha estado muy involucrado, tendrá una lucha más intensa para vencer hábitos y adicciones sexuales. Pero si está sinceramente motivado y hace un verdadero esfuerzo, podrá vencerlos y controlar su comportamiento. La noticia reconfortante es que cuando a medida que resuelva sus problemas más profundos, los impulsos y deseos para actuar disminuirán o desaparecerán y la lucha para obtener el control será menor. A medida que pase el tiempo, el comportamiento homosexual se verá cada vez menos atractivo y en algunos casos hasta repulsivo.

En un discurso en una conferencia general, el presidente Boyd K. Packer habló sobre la atracción homosexual y dio el siguiente consejo: "Tal vez no podáis, simplemente por tomar la decisión, deshaceros en seguida de los sentimientos indignos, pero podéis elegir dejar a un lado los actos inmorales".114 Para que se lleve a cabo la recuperación, es necesario que haya abstinencia de toda actividad homosexual. La abstinencia ayudará a que los patrones de comportamiento se debiliten y desaparezcan.

A su amigo puede llegar la tentación para involucrarse en actividades homosexuales pensando que si las experimenta, sus fantasías desaparecerían. Pero esta falsa ilusión ignora el poder seductor del pecado sexual. Muchas personas saben que el comportamiento homosexual no satisface, ¡pero aún así se convierten en sus esclavos! Es más difícil cerrar una puerta que está abierta, que no abrir la puerta desde un inicio.115 Anime a su amigo a ser fuerte y a no ceder al comportamiento homosexual, no importa cuánto tiempo lleve su transición. Leo escribió, "Me he decidido de jamás involucrarme sexualmente con ningún hombre. He escogido no ‘actuar’ y de no convertir en sexuales mis sentimientos hacia personas del mismo sexoñ en vez de esto, ‘actuar’ para poner en práctica mi necesidad de amar y ser amado como Cristo enseñó".116

Los comportamientos sexuales pueden ser extremadamente adictivos, ya sea que involucren fantasías, actividades solitarias o acciones con otros. Los hábitos y las adicciones son comportamientos autoderrotantes que cambian los beneficios a largo plazo por los de corto alcance. Tales comportamientos son emocionales, pero no necesariamente lógicos. Estar en un ciclo adictivo es como beber agua salada. Aun cuando el agua salada no puede saciar su sed, continúa bebiéndola porque es agua y uno tiene sed. Pero entre más bebe uno, más sed tiene.

Algunas personas son más susceptibles que otras a las adicciones. Algunas son más fácilmente adictas al tabaco que otras. Algunos no pueden beber un trago ocasional sin convertirse en alcohólicos. Estas tendencias pueden restringir la libertad de la persona, pero no su albedrío. Podrá no tener la libertad de beber sin convertirse en un adicto, pero su albedrío le permite escoger no beber. El élder Dallin H. Oaks nos enseña, "Parece que todos somos susceptibles a un desorden o a otro, pero sin importar nuestras susceptibilidades, tenemos el poder de controlar nuestros pensamientos y nuestras acciones. Así debe ser. Dios ha dicho que Él nos considerará responsables por lo que hagamos y pensemos, así que nuestros pensamientos y acciones deben ser controlables por nuestro albedrío. Una vez que hemos alcanzado la edad o la condición de responsabilidad, la expresión ‘Así nací’ no disculpa nuestras acciones o pensamientos que fallan en conformarse a los mandamientos de Dios. Debemos aprender a vivir de tal manera que una debilidad que es mortal no nos evite lograr la meta eterna".117

Debido a que el comportamiento gradualmente se fortalece por medio de la repetición, debemos evitar cualquier conducta que sea formadora de hábitos o adicciones. Esto es especialmente importante con los comportamientos sexuales, debido a la intensidad del placer sensual que se suma a la naturaleza adictiva de la acción. Joe Dallas escribió, "El comportamiento sexual compulsivo…incluye la lujuria y un débil autocontrol, por supuesto, pero es algo más que esto. Es una forma repetitiva y constante de actividad sexual que una persona se siente obligada—no solamente tentada—a experimentar. Con frecuencia este comportamiento se efectúa en encuentros sexuales secretos y anónimos…Raramente incluye a un solo amante; la mayoría de las veces significa breves encuentros con varios compañeros, la mayoría de los cuales nunca se volverán a ver. O tal vez sea una adicción solitaria a la pornografía. Sin que esto importe, es una esclavitud de la peor clase, debido a que hay tanta vergüenza y remordimiento relacionados con ella, volviéndola terriblemente secreta y generalmente peligrosa".118

Joe Dallas continúa, "Ser sexualmente adicto es literalmente esperar que el sexo lo estabilice a uno. Es un estado en el cual el torbellino del placer sexual, con todas las fuerzas químicas que le acompañan, ha llegado a ser para usted lo que la droga significa para el adicto. Y como una droga, empieza a interferir en todas las partes de la vida. El romper el ciclo de la adicción sexual no es solamente un asunto de voluntad en este caso; es un asunto de estrategia, constancia y paciencia".119

Si su amigo se encuentra sumergido en hábitos y adicciones, éstas pueden ser vencidas por el increble poder de la voluntad humana, con el apoyo de amigos y seres amados y por medio del poder omnipotente de nuestro Salvador. El élder Russell M. Nelson enseñó, "Vuestra fuerza de voluntad será más grande cuando esté unida a la voluntad del Señor".120 Tal autodominio puede lograrse de la noche a la mañana o puede requerir mucho tiempo, pero aún así, puede suceder. Su amigo tal vez necesite la ayuda de un programa de los 12 Pasos, un grupo de apoyo y un terapeuta para vencer sus adicciones.

Probablemente su amigo necesite establecer límites para poder controlar su comportamiento. Al definirlos, utiliza su albedrío para limitar temporalmente ciertas libertades individuales para lograr libertades eternas más importantes. Si sabe que es susceptible a ciertos comportamientos adictivos, puede decidir limitar su acceso a lugares o condiciones que puedan facilitarle alejarse del buen camino. Debido a que las adicciones pueden limitar o disminuir libertades más relevantes, es necesario olvidar las menos importantes, las libertades temporales, por libertades eternas más trascendentes. Si se siente tentado a ir a una librería pornográfica en su camino a casa, tal vez necesite cambiar su ruta y no pasar por ese lugar. Debe escoger límites que lo ayuden a mantenerse dentro de una zona de seguridad. Tiene que negarse los viejos patrones de hábitos para que disminuyan y desaparezcan de su vida.

Además de los límites externos mencionados anteriormente, sería de ayuda definir límites en áreas personales e interpersonales.

Límites físicos. Es importante mostrar afecto, y por medio del proceso de reparación, el abrazo y el contacto físico pueden ser importantes. Sin embargo, también es importante reconocer que cada persona proviene de diferentes experiencias y tiene sus propios límites de espacio personal. Lo que para usted puede ser un abrazo apropiado, puede ser algo demasiado íntimo para su amigo. Si necesita afecto y está condicionado a responder sexualmente a ello, lo que de otra manera sería un abrazo apropiado lo puede excitar o hacer que tenga pensamientos inapropiados. Por otro lado, su necesidad de afecto puede ser tan grande que sus abrazos serán demasiado intensos para usted. Por lo tanto, sería de ayuda hablar acerca de lo que es cómodo y apropiado para ambos.

Límites sexuales. Su amigo es responsable de vigilar que otros no lo relacionen de manera sexual, y él tiene la responsabilidad también de respetar a los demás. Las acciones sexuales pueden afectar su autoconcepción y su relación con otros. Esta es un área especialmente difícil para las personas de quienes se ha abusado sexualmente, porque con frecuencia tienen dificultad para diferenciar entre la sexualidad y verdaderos sentimientos amorosos. Usted o el obispo de su amigo necesita platicar con él acerca de los límites sexuales, debido a que muchos hombres con problemas homosexuales tienen un concepto erróneo de lo que es un comportamiento apropiado.

Límites emocionales. Aun cuando su amigo no siempre puede controlar cómo se siente, el comprender sus emociones le proporciona claves para comprenderse a sí mismo. Sus emociones le pertenecen a él y a usted le pertenecen las suyas. Ninguno de ustedes tiene el derecho de tratar de "arreglar" las emociones del otro.

Límites intelectuales. Los procesos de pensamiento de cada persona reflejan sus sentimientos, opiniones y perspectivas, y no necesariamente hechos verdaderos. Tanto usted como su amigo tienen derecho a aclarar lo que piensan y necesitan otorgar a los demás el derecho de pensar y decidir por sí mismos también.

Límites espirituales. Sus creencias le pertenecen a usted, y las creencias de otros les pertenecen a ellos. Una violación de los límites espirituales ocurre cuando usted dice a otra persona, "No puedes creer eso". Usted no puede forzar a una persona a creer algo ni les puede forzar a pensar o sentir de la misma manera que usted. De la misma forma, no puede vivir de las creencias espirituales de otros; tarde o temprano necesita determinar lo que usted mismo cree.

Las dificultades emocionales no dan ningún derecho especial para involucrarse en acciones sexuales ilícitas. Los mandamientos de Dios se aplican universalmente a todos y estamos en terreno peligroso cuando intentamos justificar nuestro comportamiento, creyendo que sabemos mejor que Dios acerca de lo que nos conviene más. Algunos son tentados a creer que su situación es extraordinaria y por lo tanto los mandamientos de Dios no se aplican en su caso. Algunos hombres creen que, ya que no se sienten atraídos hacia las mujeres y sienten que no podrán casarse y gozar de relaciones heterosexuales, se les debe permitir algunas expresiones sexuales con hombres. Pero Dios ha revelado solamente una ley de conducta moral, la cual es la abstinencia fuera del matrimonio legal entre un hombre y una mujer y la fidelidad dentro del matrimonio. Una carta de 1991 de la Primera Presidencia dirigida a todos los miembros de la Iglesia dice, "Las relaciones sexuales son apropiadas sólo dentro de los lazos del matrimonio entre marido y mujer siempre y cuando se expresen en forma apropiada. Cualquier otra conducta sexual como la fornicación, el adulterio, o el comportamiento homosexual o lesbiano, es pecaminosa".121 Sin que les importen estos consejos tan claros, algunos argumentan que no es justo que se les prohíba actuar de acuerdo con sus sentimientos homosexuales. Aparentemente no comprenden que un propósito de esta vida es aprender a contenerse y obedecer los mandamientos de Dios. La vida parece no ser justa para los adolescentes a quienes se les restringe de actuar guiados por sus impulsos sexuales, ni para las personas físicamente incapacitadas que no pueden funcionar sexualmente, ni para los divorciados o los viudos que ya no cuentan con un desfogue legal para sus deseos sexuales. Al hablar en una conferencia general sobre el tema de atracción hacia el mismo sexo, el presidente Boyd K. Packer dijo, "Ahora quisiera hablaros, en un espíritu de compasión y amor, a los que estéis luchando contra tentaciones moralmente censurables. Algunos han resistido, pero parece que nunca se librarán de ellas. ¡No cedáis! Cultivad la fuerza espiritual para continuar luchando, aun el resto de vuestra vida, si fuere necesario. . . .Lo que sufriréis al abandonar un estilo de vida de perverso no es ni una centésima parte de lo que sufrirán vuestros padres, vuestro cónyuge o vuestros hijos si no lo hacéis y os dais por vencidos. Ellos sufren inocentemente porque os aman. El continuar resistiendo o el abandonar esa clase de vida es un verdadero acto desinteresado, un sacrificio de obediencia que proporcionará enormes recompensas espirituales".122

Algunos tratan de justificar el comportamiento homosexual diciendo que nuestra sabihonda sociedad moderna ve esto como una expresión aceptable entre dos hombres que se aman entre sí. El presidente Spencer W. Kimball mostró la falacia en esta clase de pensamiento cuando explicó que "lo correcto y lo incorrecto, la rectitud y el pecado, no dependen de las interpretaciones, conveniencias y actitudes del hombre. La aceptación social no cambia la categoría de un acto, tornando lo malo en bueno. Si toda la gente del mundo aceptara la homosexualidad, como parece haber sido aceptada en Sodoma y Gomorra, la práctica seguiría siendo un pecado grave y tenebroso".123 Tal vez desee leer el discurso del presidente Boyd K. Packer en una conferencia general en la cual habló sobre aquellos que tratan de justificar un estilo de vida gay (véase "Los convenios", Liahona, enero de 1991, págs. 96–99).

Otra forma sutil de justificación es aceptar una norma inferior para nosotros mismos que la revelada en las escrituras y por medio de los profetas modernos. Alan Medinger nos aconseja que nos mantengamos en guardia contra "las actitudes que dicen, ‘Dios, estoy haciendo lo mejor que puedo; ya que soy así’. En lugar de trabajar en las normas del evangelio, adoptamos una actitud tolerante e indulgente que declara, ‘Si solamente tengo una aventura sexual una vez al año, seré mejor que como era. Además, Dios comprende mi debilidad’. Conozco gente que durante años ha justificado su pecado continuo como algo razonable, debido a su estado emocional y psicológico".124 Es sutilmente arrogante creer que nuestra propia comprensión excede lo que Dios ha revelado en las escrituras y por medio de sus profetas.

La tentación no es un pecado.125 Una de las trampas de Satanás es convencer a su amigo de que está pecando cuando apenas está experimentando la tentación. Él no necesita sentirse culpable ni pedir perdón por las tentaciones o atracciones sobre las cuales no tiene control. Las tentaciones en sí mismas no son pecaminosas (véase Hebreos 4:15), pero sus reacciones ante ellas lo pueden ser. Cuando aparece la tentación, él puede desecharla o retenerla. Si la desecha, no es pecado. Pero si la retiene, crecerá hasta convertirse en lujuria y luego en un hecho pecaminoso.

La tentación no es lo mismo que la identidad. Sólo porque su amigo es tentado por sentimientos homosexuales, no significa que sea homosexual. Satanás puede continuar tentándolo con situaciones de su pasado, aun cuando ya lo haya dejado atrás.

La tentación no es un signo de poca espiritualidad. Su amigo no debe sentirse que se está viniendo abajo espiritualmente debido a que experimenta tentaciones. Algunas veces Satanás nos tienta más cuando estamos creciendo espiritualmente. Las escrituras están llenas de relatos de gente fuerte que fue continuamente tentada. Recuerde, ¡Satanás incluso tentó al Salvador!

Su amigo no es el único que experimenta la tentación. Todos enfrentamos la tentación. Satanás puede usar diferentes enfoques con diferentes personas, pero las tentaciones básicas, tales como la envidia, la lujuria y el egoísmo, son comunes para todos.

El Dr. William Consiglio hace una buena distinción entre la tentación y el pecado. "Los sentimientos, atracciones, impulsos, deseos, anhelos, todos son tentaciones. Si realizamos cualesquiera de éstas mental o físicamente, es pecado".126 Cuando su amigo experimenta la tentación, ¿se deshace de la misma o la gratifica? ¿La deja morir o la alimenta? El élder Orson F. Whitney explicó, "El pecado es la transgresión de una ley divina, ya sea que se sepa por medio de la consciencia o por revelación. Un hombre peca cuando viola su consciencia, haciendo lo contrario a la luz y al conocimiento—no a la luz y al conocimiento que tiene su vecino, sino lo que tiene él. Peca cuando hace lo opuesto a aquello que sabe que es lo justo".127

Joe Dallas explica, "La prohibición de Cristo contra la lujuria (Mateo 5:28) ciertamente se aplica al tener fantasías sexuales y deseos eróticos fuera del vínculo del matrimonio, pero no a la condición de homosexualidad no despertada. (Ni a la condición de heterosexualidad no despertada. Un varón heterosexual se siente atraído hacia las mujeres, pero no siempre las está codiciando. Un varón homosexual se siente atraído hacia los hombres, pero no siempre los está codiciando)".128

Aun cuando debemos aborrecer el pecado, debemos ser cuidadosos y no aborrecernos a nosotros mismos cuando pecamos. Recientemente el presidente Gordon B. Hinckley se dirigió en una conferencia general a las personas que se sienten atraídas por personas del mismo sexo y dijo, "Ahora quisiera recalcar que nuestra preocupación por el fruto amargo del pecado va acompañada de mucha compasión por sus víctimas, tanto inocentes como culpables. Defendemos el ejemplo del Señor, quien condenó el pecado pero amó al pecador. Debemos acercarnos con bondad y consuelo a los afligidos, atendiendo a sus necesidades y ayudándolos con sus problemas. Reitero, sin embargo, que el único camino seguro y que lleva a la felicidad es la abstinencia antes del casamiento y la fidelidad después de éste".129

Cuando comienza a enfrentar los problemas, su amigo experimentará una mayor ansiedad al abrir viejas heridas y enfrentarlas. Como resultado, tal vez experimente una mayor inclinación hacia antiguos comportamientos como una manera de aguantar estos sentimientos aumentados. Por lo tanto, necesita estar de guardia con una mayor resistencia para evitar los retrocesos. Si retrocede, ayúdelo a comprender que no está de nuevo en el punto de arranque. No minimice las consecuencias de lo sucedido, pero ayúdelo a notar que solamente es un retroceso temporal, y anímelo a ponerse de pie nuevamente con una renovada resolución. Ayúdelo a aprender de sus errores a manera que si percibe otra vez que los patrones anteriores empiezan a aparecer, podrá detenerlos antes que se desarrollen y se conviertan en comportamiento homosexual.

Apóyelo si retrocede, pero tenga cuidado de no fomentarlo a esperar que retrocederá. Algunos hombres podrán detener los comportamientos homosexuales de inmediato y no retroceder. Sin embargo, la mayoría luchan y caen, y vuelven a luchar, de la misma forma que todos nosotros lo hacemos cuando deseamos vencer otros pecados o problemas. Pocos de nosotros tenemos la fuerza o el cambio de corazón necesario para vencer de la noche a la mañana las actitudes que tomaron toda una vida en desarrollarse y que han sido fortalecidas por años. Aun cuando el progreso sea en dirección positiva, podrá haber algunos altas y bajas en el trayecto. Es un viaje—no un arreglo rápido—y el progreso no siempre es lineal, como A , B , C , D, sino que puede moverse en espiral hacia arriba de un plano a otro.

Para su amigo, el comportamiento homosexual es peligroso espiritual, emocional y físicamente. El buscar encuentros homosexuales lo hace vulnerable a un ataque físico. El comportamiento sexual también pone su vida y su salud en riesgo debido a las enfermedades que se transmiten sexualmente. El comportamiento sexual adictivo es especialmente peligroso debido a las acciones compulsivas que prevalecen sobre el buen juicio de una persona y se convierten en acciones mortales. Los hombres involucrados en actividades homosexuales representan el 80% de las causas de las enfermedades transmitidas sexualmente en los Estados Unidos, aun cuando solamente representan el 5–10% de la población.130 Aquellos que contraen el SIDA mueren en promedio a la edad de 39 años; los que no lo contraen, mueren a una edad promedio de 42.131

El VIH es el Virus de Inmunodeficiencia Humana que ataca al sistema inmunitario del cuerpo y debilita su habilidad para defenderse contra las enfermedades. Una persona infectada con el virus es considerada seropositiva. Cuando el VIH debilita el sistema inmunitario al punto que el cuerpo ya no puede defenderse—indicado en parte por un conteo de células T menor a 200—se dice que una persona tiene el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida). Tal sistema inmunitario debilitado ya no puede luchar contra infecciones graves, enfermedades y algunos tipos de cáncer. Cerca de la mitad de las personas infectadas con el VIH desarrollan el SIDA en los siguientes 10 años; algunos permanecen sanos durante 15 años o más.132

Los Centros para el Control de las Enfermedades de los Estados Unidos estiman que hasta 900 000 estadounidenses—uno en cada 800 mujeres y uno en cada 100 hombres—están infectados con el VIH y tal vez la mitad de ellos desconocen su infección.133 El Secretario de Salud de los Estados Unidos ha dicho, "Actualmente, la mayoría de las personas con el SIDA son adultos jóvenes. Aun cuando el promedio de supervivencia ha mejorado en las personas que son diagnosticadas a tiempo y reciben tratamiento médico, la enfermedad generalmente resulta ser fatal".134

Todos necesitamos ser informados acerca del VIH y del SIDA para evitar acciones que representen un riesgo para nosotros o para otros. El VIH se encuentra en la sangre, el semen y las secreciones vaginales de las personas infectadas. Las dos maneras principales de contagiarse del VIH son por medio de las relaciones sexuales y el uso de agujas contaminadas al inyectarse drogas. Además, las mujeres infectadas pueden transmitir la infección del VIH a sus bebés.

Una persona se puede infectar con el VIH en un solo contacto sexual. El riesgo de infección aumenta de manera exponencial con cada contacto sexual adicional. Doblar el número de contactos no solamente duplica el riesgo, debido a que uno puede estar expuesto al VIH no solamente de manera directa con su compañero sexual, sino también indirectamente de todos los compañeros anteriores de ellos. Se estima que la mitad de aquellos que han sido infectados no lo saben. Otros pueden saber que son seropositivos, y aún así se involucran en comportamientos riesgosos debido a sentimientos de negación o de ira, o debido a que sencillamente no les importa. Otros mienten acerca de su infección para poder tener relaciones sexuales. Un censo de hombres seropositivos reveló que el 11% mintieron y dijeron que eran seronegativos para poder sostener relaciones sexuales.135 Una persona que se encuentra bajo la influencia del sexo compulsivo no piensa claramente y puede tomar riesgos extraordinarios que colocan su propia vida y la de otros en peligro.

Es importante que no juzguemos a las personas infectadas. Sin importar las acciones que los llevaron a la infección, no se merecen el sufrimiento o la muerte más que cualquier otro. Lo que más necesitan es nuestro amor y compasión. Cuando la tragedia ataca, debemos sentir compasión porque nosotros también somos pecadores. Y si empezamos a buscar una lección en la tragedia, debemos aplicar la lección a nosotros mismos y no a ellos. Permitamos que el infortunio de otros nos alerte ante la urgencia de que pongamos en orden nuestras propias vidas.

Si su amigo ha estado involucrado en comportamiento potencialmente riesgoso, debe hacerse la prueba del VIH y de otras enfermedades sexualmente transmitidas. Si está casado, también su esposa debe hacerse las pruebas. El diagnóstico a tiempo puede reducir el riesgo de seguir transmitiendo la enfermedad, y el tratamiento oportuno hace más lenta la aparición de síntomas y de enfermedades relacionadas con el VIH, posiblemente aumentando unos años a sus vidas. Para mayor información sobre las pruebas, póngase en contacto con su oficina de salud pública local o con la Cruz Roja de su localidad.

Los hombres de la Iglesia que han sido infectados con el VIH o que tienen el SIDA con frecuencia tienen necesidad de apoyo emocional, psicológico, social, espiritual y económico. Dado a que la mayoría de las organizaciones gubernamentales y privadas que ofrecen ayuda apoyan la filosofía gay, los miembros de la Iglesia se encuentran en oposición a sus objetivos y frecuentemente es difícil para ellos obtener una ayuda positiva de parte de estas. En estos casos, es importante ofrecer su apoyo, amor y aceptación y dar ánimo. Los medicamentos que pueden alargarle la vida son extremadamente costosos y no son cubiertos por las compañías de seguros médicos. Si su amigo se halla enfermo, tal vez usted pueda apoyarle a obtener ayuda a largo plazo.

En 1988, la Primera Presidencia publicó una declaración acerca del SIDA y el siguiente año se envió a todos los líderes de la Iglesia en el mundo un boletín especial de cinco páginas que habla sobre el SIDA y en el cual se ofrece información y pautas a seguir.136 En estos documentos, la Primera Presidencia aconseja a los miembros de la Iglesia a que se informen acerca del SIDA y a que muestren amor cristiano y compasión a todos aquellos que han sido infectados o están enfermos del SIDA. Animan a los miembros a "acercarnos con bondad y consuelo a los afligidos, atendiendo a sus necesidades y ayudándolos en sus problemas".

Muchas de sus preguntas sobre el VIH y el SIDA pueden ser contestadas de manera confidencial vía telefónica en los Estados Unidos al llamar al 1 800 344 SIDA o visitar su sitio de Internet http://www.cdc.gov/spanish/ contacto.htm. Otros gobiernos en el mundo también fomentan este tipo de información.

Para recibir consejos desde una perspectiva cristiana, llame a Americans For a Sound AIDS/HIV Policy (Americanos a Favor de una Sólida Política del SIDA/VIH), P. O. Box 17433, Washington, D.C. 20041 (teléfono 1 703 471 7350).

Para buscar grupos de apoyo para cristianos portadores del VIH o enfermos del SIDA, póngase en contacto con Christian AIDS Services Alliance (Alianza Cristiana en Servicios del SIDA), P. O. Box 3612, San Rafael, California 94912.

Mark Laaser escribe que las tres piedras angulares de la adicción sexual son la fantasía, la pornografía y la masturbación.137 James Allen escribió que uno puede cultivar la mente de un hombre inteligentemente como un jardín o dejarlo crecer de manera salvaje, pero ya sea cultivado o descuidado, producirá o plantas útiles o hierba mala. Cualquier cosa que permitamos entrar en nuestra mente siempre dará fruto. La fantasía es dañina porque mantendrá a su amigo alejado de la realidad. Cuando fantasea, él inventa un mundo de fragmentos de personas y situaciones autoplacenteras centradas en sí mismo que él adaptará para satisfacer sus necesidades. Las fantasías no son sobre personas o situaciones reales o completas, sino sobre gente imaginaria, sin identidad y de situaciones no reales.

Jesús explicó que la fantasía sexual es también una violación del séptimo mandamiento cuando dijo, "Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón" (Mateo 5:27–28). La norma de castidad del evangelio pide pureza tanto de pensamiento como de acción. La manera de mantener las acciones dentro del marco de propiedad, es tener pensamientos limpios.

La tentación de la pornografía es una lucha común, especialmente para los hombres con problemas homosexuales. En 1984, el élder David B. Haight advirtió, "Durante los últimos 20 años una plaga de pornografía se ha extendido por casi todos los países del mundo con creciente ímpetu e impacto devastador. Lo que hace unos años comenzó como un corto número de revistas con fotografías indecentes, que alarmaron a las personas sensibles, ha crecido hasta convertirse en una industria de cientos de publicaciones, cada cual tratando de superar a las demás en la indecencia de su contenido….Las tecnologías modernas, que pueden bendecir nuestra vida de tantas maneras, también se están utilizando para difundir la corrupción pornográfica. Los sistemas de video llevan ahora a los hogares …escenas de inmoralidad y corrupción que contaminan a aquellos que las miran…".138 Desde que el élder Haight dijo esto en 1984, la pornografía ha crecido cada vez más y es más cruda, y las nuevas tecnologías la hacen cada vez más accesible. Aún los niños pequeños fácilmente pueden ver todo tipo de pornografía en el Internet.

Algunas personas piensan que el uso de pornografía los afecta sólo a ellos y no a otras personas. Señalan que es mejor aliviar sus frustraciones sexuales con la pornografía y la masturbación que buscar a un compañero sexual. Piensan que siendo el menor de los dos males, no es tan mala después de todo. Sin embargo, muchas personas pueden testificar del hecho de que la pornografía sí es adictiva. Conozco a un hombre que en el transcurso de dos años había acumulado 87 videos y más de 700 revistas y había gastado $27 000 dólares americanos en el proceso.139

Más importante que lo financiera u otras razones, la pornografía debería evitarse debido a que aleja al Espíritu, y su amigo necesita desesperadamente que éste le guíe. El Espíritu del Señor no puede morar en lugares impuros (véase Alma 34:36).

Las imágenes grabadas en la literatura y en las películas pornográficas constituyen una fantasía fundada en lo irreal. Es una visión de la masculinidad exagerada y del sexo sin consecuencias. El objeto de la fantasía puede ser controlado, tomado, desechado y usado como la persona lo quiera. Permite al individuo la ilusión de un encuentro sexual sin que en realidad tenga que tratar con otro ser humano.

La pornografía alimenta las fantasías sexuales, las cuales refuerzan los sentimientos homosexuales que su amigo trata de desechar. Estos sentimientos reavivados pueden operar contra todos los otros esfuerzos que haga por resolver la homosexualidad en su vida. Aun cuando su amigo no es responsable por los deseos que lo hicieron sentir la necesidad de fantasear, es responsable por permitir que los pensamientos, cuentos e imágenes penetren su mente para fomentar las fantasías. Estas hacen que el comportamiento homosexual parezca seductor y lo pueden llevar a un ciclo adictivo de visualizar, justificar y luego actuar.

La respuesta inmediata del varón al ver pornografía es la de masturbarse. El élder David B. Haight, dijo, "La pornografía no es crimen sin víctimas. . . .La pornografía puede inficionar. (Véase Liahona, octubre 1984, pág. 57.) Lo que pueda comenzar como una exploración curiosa puede convertirse en un hábito que domina. Los estudios muestran que aquellos que se dejan atraer hacia la pornografía pronto empiezan a anhelar cosas más obscenas aún. Si uno se somete continuamente, el espíritu pierde su sensibilidad y puede corroer la conciencia de personas descuidadas. La víctima se convierte en esclavo de pensamientos y hechos carnales. Así como el pensamiento engendra o dirige la acción, la exposición a la pornografía puede llevarnos a actuar de acuerdo con lo que se vaya formando en la mente".140

Bob Davies y Lori Rentzel explican que "los hombres que han visto pornografía gay pueden, de manera inconsciente, comparar sus cuerpos (incluyendo los genitales) con la norma ‘perfecta’ de modelos esculturales. El ver pornografía refuerza sentimientos de inferioridad física y sexual".141 Ninguna persona normal puede medirse contra las imágenes hiper masculinas que se exhiben en la pornografía masculina. Los hombres estéticamente perfectos establecen una norma irreal con la cual su amigo esté comparándose, y cuando compara su hiper masculinidad con la suya, invariablemente se sentirá una faltante y será más difícil aceptar su propio cuerpo y sexo, lo mismo que aceptar a otros hombres que no están a la altura de la ilusión irreal de los ídolos de la pornografía. Por esto, "la pornografía parece distorsionar la manera en que uno se ve a sí mismo y a otros, posiblemente disminuyendo su capacidad de relacionarse de manera realista con otros hombres".142

A medida que un hombre da rienda suelta a la pornografía, sus sentimientos de insuficiencia y envidia se funden con la lujuria y el erotismo, hecho que magnifica sus sentimientos de atracción sexual hacia otros hombres. Esta podría ser una razón por al que los varones con problemas homosexuales tienden a sentirse más culpables después de estar en contacto con la pornografía que el hombre promedio. En un estudio, el 91% de los adolescentes con atracciones homosexuales se sintieron pena y disgusto comparado con solamente el 48% de los adolescentes con heterosexualmente orientados.143

Si su amigo se ha hecho adicto a la pornografía, seguramente le es difícil vencerla. Un amigo mío escribió, "Muchos días pienso que ya olvidé el material pornográfico—luego, inevitablemente, siento mucha tensión y me doy un festín del mismo. Estúpidamente uso esto como una muleta emocional cuando las cosas son abrumadoras. Lo único que me motiva y que en verdad me ha ayudado ha sido aprender a amarme lo suficiente y ahora yo creo que valgo el esfuerzo para elevarme por encima de la basura. Irónicamente, fue mi esposa quien me enseñó esta lección. Cierto día ella me confrontó directamente y me preguntó si yo tenía algún problema con la pornografía. Le confesé que lentamente había perdido el control y me había vuelto un adicto a la pornografía y a la masturbación. Luego, con gran seguridad, ella dijo las palabras mágicas: ‘Querido, tú vales mucho más que la persona en la que te has convertido como adicto a la pornografía’. Finalmente le creí. Yo valgo más que la basura. Al mejorar mi autoestima y al aprender a amarme y respetarme durante el año pasado, ha marcado la gran diferencia".

El folleto Declaraciones de los líderes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días concernientes a la pornografía (La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Salt Lake City, Utah, 1988, número de artículo 33171 002) contiene citas de los líderes de la Iglesia sobre lo que podemos hacer como individuos y como sociedad para reducir la influencia de la pornografía en nuestras vidas.

La masturbación es la estimulación de los genitales para despertar la excitación sexual y el placer. Aun cuando ocurre con jóvenes y señoritas, y hombres y mujeres de todas las edades,144 es un problema en particular para los varones que experimentan la atracción homosexual. Es una forma de inmoralidad sexual que Satanás utiliza para apartar a los hombres y a las mujeres del uso apropiado y sagrado del poder procreador. Los profetas antiguos y modernos han advertido acerca del daño que ocasiona la masturbación.145 No edifica ni inspira, sino que aleja al Espíritu. Mantiene a las personas en viejos patrones de pensamiento y maneras no sanas de responder, porque las trata de aislar de sus sentimientos y la tarea real de aprender a tratar honestamente consigo mismos y con el mundo. La práctica de la masturbación puede convertirse en habitual y progresiva, llevando a otros comportamientos inmorales, y está asociada con la pornografía y las fantasías sexuales. El Dr. William Consiglio dice que se puede convertir en un hábito adictivo "porque combina el placer físico con la fantasía homosexual. Como resultado, se convierte en un sustituto y en una experiencia sexual simbólica…"146

Sobre el tema de la masturbación, el presidente Spencer W. Kimball escribió, "Aun cuando no debemos considerar esta debilidad como el atroz pecado que otras prácticas sexuales lo son, es suficientemente mala en sí misma para exigir un arrepentimiento sincero".147 El libro Cómo resolver los problemas homosexuales: Una guía para hombres Santos de los Últimos Días da algunas sugerencias a su amigo sobre cómo vencer la masturbación.

Algunos hombres salen a la calle en busca de emociones homosexuales. Incluye el andar por un centro comercial en busca de hombres atractivos, ir a una tienda de pornografía en busca de revistas o videos, o encontrar a un compañero sexual. Cuando tales personas se reúnen en lugares conocidos, ellos saben por qué están ahí y el protocolo se reduce al mínimo—un encuentro sexual puede empezar y terminar en cuestión de minutos.

El sexo anónimo

Para muchos hombres, la mayoría de sus encuentros sexuales son con desconocidos o con conocidos casuales. En 1978, Bell y Weinberg llevaron a cabo un estudio de 685 hombres homosexuales revelando que el 83% había tenido más de 50 compañeros sexuales en su vida, 73% había tenido más de 100, 58%, más de 250, 41%, más de 500 y 26% había tenido más de 1 000.148 Entre hombres blancos, el 70% declaró que la mayoría de sus contactos sexuales fueron encuentros de sólo una vez.149 Dado que estos hombres sienten un deseo urgente para el contacto sexual, se relacionan con otro hombre para pasar una noche o solamente unos minutos de placer. En este desesperado intento por satisfacer las tensiones sexuales, algunos tienen cientos de compañeros sexuales visitando clubes, baños públicos y parques. En los encuentros pudiera ser que solamente se contemplen el uno al otro masturbarse o tocarse mutuamente, o puede incluir actos sexuales más implícitos. El sexo anónimo es eficiente; pues toma solamente unos minutos o segundos para involucrarse en una relación sexual íntima. Pero es sexo sin sentimientos.

Esta paradoja de compartir acciones íntimas con alguien a quien no se conoce es el sustituto falso del adversario para una relación verdadera y satisfactoria. Esta intimidad falsa es de tal dimensión, ya que sustituye la intimidad física y romántica por la intimidad verdadera que su amigo puede tener en una relación con una esposa que considera lazos emocionales profundos, aceptación y amor. De hecho, la intimidad sustituta disminuye la posibilidad de intimidad verdadera debido a que introduce sentimientos de culpa, juega con sus complejos de inferioridad y crea ansiedad.

Aunque el sexo anónimo puede conceder placer físico y satisfacción temporal, después su amigo quedará con sentimientos más profundos de soledad, rechazo y frustración. En lugar de satisfacer su necesidad de amor por parte de un amigo, el sexo anónimo solamente intensifica tales necesidades, llevándolo a una espiral de adicción que se alimenta a sí misma. La experiencia sexual genera más sentimientos que evocan el deseo de volverlo a hacer. Las personas adictas al sexo anónimo con frecuencia tienen baja autoestima. Después de cada encuentro sexual, se sienten usados y de menos valor. Y a medida que pasan los años, y la juventud y la guapura desaparecen, se vuelve cada vez más difícil tener contactos sexuales con hombres deseables.

Algunos hombres encuentran a otro hombre con quien se relacionan a largo plazo y no tienen sexo casual o anónimo. El sueño ideal de la mayoría de los hombres que se sienten atraídos por otros hombres es encontrar al "hombre perfecto" y tener una relación romántica y de compromiso. Sin embargo, la realidad es que tales relaciones no son muchos. De acuerdo con una encuesta nacional llevada a cabo por la revista gay, The Advocate, solamente el 33% de los encuestados ahora viven con un compañero,150 25% tienen una relación que ha durado un año o más y solamente el 9% sostienen una relación que ha durado más de 10 años.151 Las relaciones homosexuales tienden a ser inestables y poco satisfactorias para todas las razones que llevaron a la persona a desarrollar deseos homosexuales en primer lugar, tales como deficiencias psicológicas, separación defensiva, necesidad de dependencia y la incapacidad de visualizar las verdaderas necesidades emocionales. Cuando percatan que su compañero no puede satisfacer sus necesidades emocionales, continúan su búsqueda desesperada por medio de la promiscuidad. La fidelidad es difícil de lograr aún en las relaciones más serias. La encuesta de The Advocate reveló que solamente el 52% de las parejas gay eran monógamas hasta donde sabían en su relación actual o previa.152 En un estudio en 1984 que se hizo a 156 parejas de varones, solamente siete habían mantenido una fidelidad sexual, ninguna de las cuales había existido por más de cinco años.153

Su amigo puede observar un comportamiento en armonía con las normas del evangelio. El apóstol Pablo prometió, "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar" (1 Corintios 10:13). Este verso explica que no existe un reto que vaya más allá de lo que nuestra habilidad puede soportar, y también que a medida que nos volvamos a Dios, Él proveerá un camino para que podamos soportar toda prueba.

El Señor dijo, "Y si vuestra mira está puesta únicamente en mi gloria, vuestro cuerpo entero será lleno de luz y no habrá tinieblas en vosotros; y el cuerpo lleno de luz comprende todas las cosas" (DyC 88:67). Cada vez que hacemos cosas que son correctas, la luz dentro de nosotros aumenta y la oscuridad disminuye. Esta luz nos da derecho a tener con nosotros los poderes del cielo cuando necesitamos ayuda.154


Lecturas recomendadas

Willpower is Not Enough: Why We Don’t Succeed at Change, (La fuerza de voluntad no basta: Porque no tenemos éxito en el cambio), por A. Dean Byrd y Mark D. Chamberlain.

Homosexual No More: Practical Strategies for Christians Overcoming Homosexuality (Ya no más homosexual: Estrategias prácticas para cristianos que desean vencer la homosexualidad), por el Dr. William Consiglio, especialmente las páginas 88–93.

Eliminate Your SDBs: Self-Defeating Behaviors (Elimine sus comportamientos autodestructivos), por Johnathan M. Chamberlain.

Out of the Shadows: Understanding Sexual Addiction (Saliendo de las sombras: Cómo comprender la adicción sexual), por Patrick Carnes. Examina la confusa red entre el amor, la adicción al sexo, el odio y el temor.

Don’t Call It Love: Recovery from Sexual Addiction (No lo llames amor: Recuperación de adicción sexual), por Patrick Carnes. Información útil para personas con adicciones al sexo. Las hojas de trabajo sobre límites en la página 250 y sobre abstinencia en las páginas 246–247 son de gran utilidad.

Gentle Path through the Twelve Steps: A Guidebook for All People in the Process of Recovery (Camino bondadoso por los 12 Pasos: Una guía para toda la gente en el proceso de la recuperación), por Patrick Carnes.

Regaining Self-control: Conquering Obsessive-compulsive Behavior and Other Habits you Want to Break (Ganando el autocontrol de nuevo: Conquistando comportamientos obsesivos-compulsivos y otros hábitos), por Archibald John Bennee, M.S.

Putting on the Armor of God: How to Win Your Battle With Satán (Poniéndose la armadura de Dios: Cómo ganar sus batallas con Satanás), por Steve Cramor.

Conquering Your Own Goliaths (Conquistando a sus propios Goliates), por Steve Cramor.

Capítulo 12: La autopercepción

La percepción que tenemos de nosotros mismos y del mundo a nuestro alrededor es de gran influencia. Dado que estas percepciones gobiernan la forma cómo nos sentimos de nosotros mismos y a la vez, la forma cómo actuamos, es importante que nos veamos como realmente somos. Cuando nos comprendemos mejor y acrecentamos nuestra autopercepción, expandimos las posibilidades. Este capítulo trata el concepto de paradigmas y define a la autopercepción y la autoestima.

Un paradigma es simplemente la forma cómo vemos el mundo. Estas percepciones son importantes debido a que son la base de nuestras actitudes, comportamientos y relaciones. Si vemos el mundo de manera distorsionada, desarrollamos expectativas irreales, nos comportamos de manera inconsistente a la felicidad y sostenemos relaciones insatisfactorias. La buena noticia es que los paradigmas se pueden modificarse. Albert Einstein hace notar que, "Los problemas significativos que afrontamos no pueden solucionarse en el mismo nivel de pensamiento en el que estábamos cuando los creamos".155 Stephen Covey dice que tratar de cambiar nuestras actitudes y conductas externas es prácticamente inútil a largo plazo si no examinamos los paradigmas básicos de los cuales surgen esas actitudes y conductas".156

El hecho que su amigo se siente atraído hacia los hombres indica que algo sucedió durante sus años de desarrollo para distorsionar su modo de pensar. Su atracción es causada, en parte, por su percepción del mundo y sus esfuerzos instintivos para llegar a ser una parte de algo que él sabe que necesita. "La homosexualidad" es la teoría que sirve para decirnos o explicarnos lo que no comprendemos. Su tarea, entonces, es descubrir lo que no comprende y ajustar sus percepciones de manera que se ajusten a la realidad.

El saber que se siente atraído hacia los hombres puede hacer que se etiquete a sí mismo como un "homosexual" y con esa etiqueta tomó sobre sí mismo el equipaje extra de la definición que la sociedad tiene de un homosexual. Si es así, es muy probable que ha tomado sobre sí una pesada carga que no merece. Si puede encontrar la manera de despojarse de estas percepciones externas, tal vez se percate que sus principales problemas no son tan difíciles como pensó. Es contra productivo usar términos como "homosexual" o "gay" para describirse a sí mismo. Refiérase a sus "problemas homosexuales" en lugar de referirse a él como "homosexual", "homosexual en recuperación" o "ex homosexual".

Los problemas homosexuales tienen poco que ver con la sexualidad, pero mucho que ver con la autoimagen (cómo piensa de sí mismo) y autoestima (cómo siente acerca de sí mismo). Muchos hombres que luchan con la atracción homosexual tienen una buena autoimagen—ostentan buenos trabajos y les va bien en la vida. Pero tienen bajos sentimientos de autoestima—sus sentimientos les dictan que no son de mucho valor. Ya sea que su amigo cree que puede cambiar su autoimagen o no, tiene razón. Esta establece sus creencias personales acerca de lo que puede y lo que no puede hacer.

Tal vez su amigo relacione sus sentimientos de autoestima con lo que hace. Un amigo mío sentía que merecía ser amado solo cuando daba gusto a sus padres. Pasó buena parte de su vida tratando de vivir de acuerdo con lo que ellos esperaban, y cuando no lo hacía, sentía que no valía nada. Puede tomar tiempo obtener y mantener sentimientos que se es inherentemente bueno y eso sólo viene cuando comprende su potencial divino como hijo de Dios. El presidente James E. Faust dijo, "Testifico que al madurar espiritualmente con la guía del Espíritu Santo, aumenta el sentido de nuestro propio valor e identidad".157


Lectura recomendada

Los siete hábitos de la gente eficaz por Stephen R. Covey.

The Road Less Traveled (El camino menos transitado) por M. Scott Peck, M.D.

Capítulo 13: La masculinidad

Muchos hombres que presentan problemas homosexuales se sienten inadecuados en su masculinidad. El tener sentimientos disminuidos de masculinidad no significa que se vean a sí mismos como femeninos o que deseen ser mujeres. Existe una diferencia importante entre sentirse inadecuado como hombre y sentirse femenino. La manera cómo se sientan acerca de sí mismos es importante debido a que estos sentimientos internos de ser incompleto o inadecuado como hombre pueden ser el caldo de cultivo para un sinfín de problemas personales, incluyendo los homosexuales. No todos los varones que tienen tales conflictos presentan problemas homosexuales, pero aquellos que sí los tienen por lo general experimentan sentimientos de incomodidad en su masculinidad.

Este capítulo presenta los conceptos de identidad de género y el papel del género, luego toca algunos de los conflictos que los hombres experimentan en el mundo actual. Describe de qué manera los ritos de transición pueden ayudar a un joven a pasar a la edad adulta. Este capítulo también sugiere que su amigo defina lo que es la masculinidad para él. Trata sobre las características masculinas y femeninas y sugiere algunas maneras para mejorar sus sentimientos de masculinidad.

En La familia: Una proclamación para el mundo, la Primera Presidencia declaró, "Todos los seres humanos, hombres y mujeres, son creados a la imagen de Dios. Cada uno es un amado hijo o hija espiritual de padres celestiales y, como tal, cada uno tiene una naturaleza y un destino divinos. El ser hombre o mujer es una característica esencial de la identidad y el propósito eterno de los seres humanos en la vida premortal, mortal y eterna".158

La identidad de un niño como un ser masculino o femenino se adquiere en las primeras etapas de la vida, generalmente a los 3 años, y es durante este tiempo que los cimientos de la salud sexual se establecen o inicia la aflicción sexual. Las relaciones familiares amorosas y consistentes pueden ayudar a los niños a aceptarse y a aceptar su identidad de género.

Una vez que un niño identifica su género, entonces tiene la tarea de aprender el papel que su género juega. Es generalmente entre las edades de 4 y 11 que empieza a reconocerse como un varón y aprende cómo relacionarse socialmente con otros. El niño desarrolla un papel de género masculino sano más efectivo cuando puede usar a su padre o a otro varón importante en su vida como un modelo. Alan Medinger escribió, "El tener a un modelo a seguir es una parte importante de este proceso. En una cultura donde el papel del padre es claramente definida, no es difícil que un niño busque moldearse de acuerdo a la imagen clara que tiene de lo que debe ser. Pero si el padre es inseguro y vacilante en su papel, el modelo se convierte en algo borroso, y el niño se confunde".159

Si no hay un padre en el hogar, la madre debe asegurarse que el hermano mayor, tío, abuelo o cualquier otro varón pase tiempo con su hijo. Aún si la madre se siente herida debido a sus relaciones con hombres, es importante que ella refleje una imagen positiva de la masculinidad. Si no es así, puede sabotear el desarrollo de las cualidades masculinas de su hijo. Joseph Nicolosi explicó, "La actitud de la madre hacia el padre—y hacia los hombres en general—es muy importante. Si minimiza su papel en la familia, esto disminuye su posición como un modelo deseable. Si la madre no lo refleja como un modelo a seguir, no demuestra que existe estima hacia todo lo relacionado con ser masculino".160

El niño puede admirar a su padre y modelar su vida de la misma manera. El padre puede reforzar y reafirmar los comportamientos masculinos de su hijo. Por medio de muchas interacciones, el niño aprende de su padre cómo hacer cosas masculinas. El padre también enseña al niño sobre la feminidad al demostrarle de qué manera los hombres deben tratar a las mujeres. Es importante que el niño se relacione e identifique con su padre y que no lo perciba como alguien ausente o emocionalmente desinteresado. Necesita sentir que su padre está activa y emocionalmente interesado en su desarrollo social. Si el niño se siente apoyado en estas cualidades y papeles masculinos, acepta lo masculino. Si se siente rechazado, puede desarrollar una identidad confusa y desprenderse a sí mismo de lo masculino.

En siglos pasados, los niños trabajaban diariamente al lado de sus padres en los campos o en los talleres de herrería. Tenían relaciones muy estrechas y los niños aprendían de sus padres lo que significaba ser un hombre. La revolución industrial sacó a los padres del hogar y los puso en fábricas, y más tarde la revolución de la información los puso en oficinas haciendo labores que los niños no entienden. Actualmente, los padres pasan poco tiempo con sus hijos, y por lo tanto los jóvenes no tienen tantas oportunidades para aprender conceptos de masculinidad de sus progenitores. Es importante que los padres pasen todo el tiempo posible con sus hijos y hablen con ellos regularmente acerca del amor, el compromiso y el respeto por la santidad de sus cuerpos. Los padres deben enseñarles acerca de las diferencias físicas y emocionales entre los jóvenes y las señoritas. Si los padres aceptan a sus hijos de manera incondicional como personas únicas, los hijos se sentirán bien acerca de sí mismos y su sentido de la masculinidad y sus sentimientos de autoestima aumentarán. El abuso durante este tiempo crítico de desarrollo puede causar confusiones sexuales y problemas de comprensión del papel que el género tiene.

La adolescencia suele ser un tiempo de gran confusión. A medida que los jóvenes están tratando de saber quiénes son y cuál es su lugar en el mundo, sus cuerpos desarrollan los profundos cambios físicos y emocionales de la pubertad. Aun cuando físicamente se están convirtiendo en adultos, les falta la experiencia y la madurez para afrontar de manera efectiva los cambios sociales, emocionales y físicos que se están llevando a cabo. Cuando entran en la adolescencia, tienen una curiosidad natural por sus cuerpos, y es común que experimenten estos nuevos sentimientos sexuales. Aunque pueden tener atracciones sexuales transitorias hacia otros jóvenes al empezar a experimentar y explorar sus sentimientos sexuales, la mayoría de los jóvenes continúan su desarrollo hacia los sentimientos heterosexuales normales. Como Gerard van den Aardweg explica, dichos sentimientos son "generalmente superficiales, y tienden a desaparecer tan pronto como la atracción sexual por el sexo opuesto aparece".161 Si está usted preocupado por su hijo, tal vez desee buscar la ayuda de un terapeuta competente. (Véase el capítulo sobre la terapia donde se dan pautas para seleccionar a un terapeuta, ya que un terapeuta pro gay puede reforzar estos sentimientos y aumentar su confusión.)

Si los adolescentes ven relaciones sanas entre su madre y su padre, tendrán mayores posibilidades de desarrollar actitudes sanas acerca del sexo. Los padres ayudan a sus hijos en esta etapa de confusión preparándolos para los cambios físicos que se presentarán con la pubertad y enseñándoles que pueden y deben controlar sus deseos sexuales. La publicación de la Iglesia, Una guía para los padres (número de artículo 31125 002), contiene muchas sugerencias útiles. Generalmente los padres fallan al no enseñar a sus hijos lo suficiente acerca del sexo. Además de hablarles acerca del comportamiento apropiado con el sexo opuesto, los padres deben platicar sobre lo que es apropiado con el mismo sexo. Un amigo mío creció con una visión distorsionada de la sexualidad debido a un incidente que sucedió en su tropa de scouts. Aun cuando los scouts pertenecían a familias activas en la Iglesia, ellos se involucraban en seguido en actos de masturbación mutua y sexo oral. Como no había obtenido información al respecto de otra manera, mi amigo creyó que esto era un comportamiento aceptable, y se sintió seguro con la cercanía física de otros jóvenes. Cuando finalmente se enteró que esto era incorrecto, ya no lo hizo, pero para entonces había desarrollado una visión distorsionada acerca del sexo. Con frecuencia separamos a los jóvenes y a las señoritas, y les enseñamos del comportamiento apropiado entre ellos, creyendo que los jóvenes se sienten atraídos sexualmente solamente por el sexo opuesto. Por lo tanto, aquellos que se sienten atraídos por su propio sexo no reciben ninguna información. Pero dado que la adolescencia es una época confusa de descubrimiento para la juventud, las pláticas sobre el comportamiento apropiado entre personas del mismo sexo pueden ayudar también.

Cuando estuve en contacto con la pornografía en mi adolescencia, descubrí cosas antes de estar preparado para comprenderlas. Aun cuando me excitaba con los cuerpos femeninos desnudos, se me había enseñado a respetar y honrar a las mujeres, por lo tanto me sentí culpable al estar viendo la revista Playboy. Pero cuando descubrí la revista Playgirl, de alguna manera no me pareció tan malo. Después de todo, era común ver muchachos desnudos en los vestidores del gimnasio, así que ¿qué tenía de malo ver a varones desnudos en las revistas? Cuando encontré sus cuerpos al menos igual de interesantes, se convirtieron en el punto de enfoque de mi atención, y así reforcé los sentimientos homosexuales que ya había tenido.

Es difícil ser hombre en el mundo de hoy en día. En su libro The Hazards of Being Male: Surviving the Myth of Masculine Privilege (Los peligros de ser masculino: Sobreviviendo el mito del privilegio masculino), el Dr. Herb Goldberg explica que aún desde la infancia, los varones están en un conflicto constante. Escribió, "La escuela primaria pone al joven en demasiadas situaciones dolorosas. Mientras que existe un gran impulso por parte de otros niños para que actúe como niño, los valores deseados en la clase por la maestra son tradicionalmente ‘femeninos’. Acentúa la cortesía, la limpieza, la docilidad y el orden, y no le dan mucho espacio al joven para actuar como muchacho. Los esfuerzos más grandes de la maestra con frecuencia van dirigidos a mantener a los jóvenes callados y sentados".162 El Dr. Goldberg explica que los "jóvenes en nuestra cultura están constantemente enfrentando tales dilemas. Se le dice que debe ser un hombre, pero lo tiene que hacer con muy pocos modelos masculinos disponibles. Se le enseña que los ‘muchachos de verdad’ son activos y fuertes, pero luego en la escuela se meten en líos por actuar como ‘muchachos de verdad’. Se encuentra en un conflicto constante entre su inquietud y el deseo de ser activo y la demanda de su maestra de que sea callado, obediente y pasivo".163

A los jóvenes se les enseña a suprimir sus sentimientos. El Dr. Goldberg continúa, "Desde su primera infancia, sus emociones se suprimen por otros, y por lo tanto él mismo las reprime. En maneras innumerables, se le está condicionando constantemente para que no exprese sus sentimientos y necesidades de forma abierta. Aun cuando también tiene necesidades de dependencia, aprende que no es masculino actuar de manera dependiente. No es masculino tener miedo o llorar o desear ser abrazado, acariciado y besado. Mientras que todas estas expresiones de sí mismo son aceptables en una niña, son incompatibles con la búsqueda del niño de la imagen ruda y siempre en control".164 Los padres pueden ayudar a su hijo al enseñarle a expresarse y a ser honesto con sus emociones. El hijo necesita escuchar que sus padres aprecian sus rasgos de personalidad en general y especialmente sus rasgos masculinos.

A los niños se les enseña desde una temprana edad que deben realizar lo esperado. Aunque está bien que las mujeres se enfoquen en relacionarse y ser abiertas emocionalmente, los varones aprenden a ser más reservados y competitivos. Como jóvenes, deben correr más rápido y brincar más alto. Como adolescentes, deben tener los mejores autos y salir con las jóvenes más hermosas. Como adultos, deben tener los trabajos mejor remunerados y las casas más ostentosas. Como resultado, los hombres aprenden a medir su éxito no en términos de felicidad o satisfacción, sino en términos de realización. Se definen a sí mismos en términos externos y no internos. Su visión de lo masculino, orientada hacia la realización, se enfoca tanto en las metas que le resulta difícil contar con amistades cercanas. Mientras que dicho enfoque puede permitir que un hombre cimiente una carrera profesional, inevitablemente coloca piedras de tropiezo emocionales que le evitan tener una vida personal satisfactoria.

Típicamente los hombres acostumbran negar sus problemas. Aprenden a ser autosuficientes, y se sienten incómodos si tienen que pedir ayuda. Por lo tanto, muchas veces esperan hasta que sus vidas están destrozadas antes de solicitarla. Cuando lo hacen, desean soluciones rápidas para problemas complejos. Las buenas nuevas son que actualmente existe un movimiento en los Estados Unidos para que los hombres se percaten que no deben juzgarse a sí mismos solamente por las normas de realización, que pueden sentirse más satisfechos, que es aceptable mostrar sus emociones y que está bien buscar ayuda de otras personas. Los hombres ya están leyendo libros como Fire in the Belly (Fuego en la barriga) por Sam Keen y Iron John (Hombre de hierro) por Robert Bly, y están asistiendo a retiros de fin de semana para descubrirse y tratar de entender sus sentimientos y poder relacionarse con otros hombres.

Ritos de transición ayudan a los jóvenes a pasar a nuevas etapas en sus vidas. La cultura mormona tiene muchos rituales de transición, tales como la bendición de los niños, el bautismo, la ordenación en el sacerdocio, el servicio misional y el matrimonio en el templo. Antiguamente, los jóvenes griegos hacían una promesa de lealtad a la ciudad; actualmente, los jóvenes de la Iglesia toman el juramento y convenio del sacerdocio. En las culturas antiguas, a los hombres se les daban espadas y escudos para defenderse; los ritos del templo en la actualidad proporcionan el gárment del sacerdocio como defensa. Hoy, la gente empieza a reconocer la importancia de estos ritos de transición y les están otorgando un mayor énfasis. Cierto número de organizaciones cristianas y judías en los Estados Unidos están incorporando nuevos ritos para ayudar a los jóvenes a hacer la transición de la juventud a la edad madura. Estos ritos incluyen programas de supervivencia en el bosque, rituales africanos presentados en las iglesias, confirmaciones revitalizadas en las iglesias protestantes, bar y bat mitzvahs en las sinagogas y rituales recién creados utilizando la mitología, el arte, la música y los juegos en varias maneras.165 Para obtener mayor información sobre ritos de transición, véase el capítulo seis de The Wonder of Boys (La maravilla de los jóvenes) por Michael Gurian.

A medida que un joven pasa por estas etapas de la vida, el padre debe ayudar a su hijo a reconocer las responsabilidades y papeles que le acompañan. Una función central del padre es ayudar a su hijo a identificar y asimilar sus papeles en la vida, tales como el papel de hijo, de joven, de poseedor del sacerdocio, de hombre y de padre. Si un joven no experimentó lo que son estos pasajes, o si su padre o cualquier otro varón no lo enseñó a verlos importantes, tal vez está perdiendo algunas experiencias importantes en su desarrollo. Los padres deben asegurarse de darle el tiempo para que estos eventos sean significativos de manera espiritual y emocional, tanto para él como para su hijo. Deben tomarse el tiempo necesario antes del evento para hablar sobre lo que sucederá y expresar lo que significa para ambos. Si el hijo va a recibir el sacerdocio, el padre debe expresar lo que el sacerdocio significa para él, lo que significa poder ordenar a su hijo, y cómo se siente acerca de su hijo. Estas pequeñas pláticas antes y después del evento pueden ser oportunidades importantes para relacionarlos emocionalmente y fortalecer la unión. A medida que el hijo pase por otros ritos, tales como la graduación escolar o el obtener su licencia de manejo, el padre puede ayudarle a reconocer las responsabilidades y papeles inherentes de dichos eventos. Cuando el hijo sale por primera vez en una cita con una joven o la ha besado por primera ocasión, el padre debe estar emocionalmente dispuesto a hablar con él sobre tales experiencias. Estas primeras experiencias de citas o besos pueden ser emocionalmente traumáticas para cualquier joven y especialmente para uno que está emocionalmente nervioso o se siente ambivalente acerca de sus sentimientos sexuales en general.

¿Qué significa ser masculino? La sociedad es quien dicta mucho de lo que estimamos masculino. Nuestra cultura dice que un hombre debe ser rudo y no llorar. El concepto de su amigo de lo que es un "hombre macho" puede ser un hombre que construye casas, arregla autos, maneja camiones, bebe cerveza, gusta de los deportes e ignora los sentimientos de otros. Si no le gusta el estereotipo, probablemente reaccione de manera subconsciente hacia él. Obtiene su propio concepto de masculinidad de la forma en que interpreta el mundo a su alrededor.

Tal vez su amigo necesite explorar otros conceptos de la masculinidad. En lugar de buscar ser un "hombre macho", tal vez desee emular a un "hombre de Dios" que es sensible, humilde y paciente.

Es importante definir lo que significa ser masculino para él. Con frecuencia los hombres se sienten atraídos hacia otros hombres que parecen tener los rasgos masculinos que ellos desean. De alguna manera sienten que pueden compensar tal deficiencia a través del contacto sexual con el "hombre ideal". En el libro A Place in the Kingdom: Spiritual Insights from Latter-day Saints about Same-Sex Attraction (Un lugar en el reino: Pensamientos espirituales de Santos de los Últimos Días acerca de la atracción entre personas del mismo sexo), el autor escribe sobre la envidia que sintió de los atletas en la escuela secundaria. "Yo quería devorar los talentos de los atletas y su personalidad. Codiciaba sus atributos físicos, los cuales yo consideraba que eran la fuente de su autoestima y su popularidad exterior. El tener esa fijación de sus habilidades físicas rápidamente me llevó a las fantasías sexuales".166

Es necesario que todos tengamos características tanto masculinas como femeninas. Un hombre tiene en su mayoría cualidades masculinas y una mujer tiene en su mayoría cualidades femeninas. Pero una mujer necesita algunas características masculinas para dar balance a su parte femenina y un hombre necesita algunas características femeninas para suavizar los puntos rudos de su masculinidad. El "hombre macho" necesita una poca de cultura, emoción y sensibilidad. Es importante desarrollar ambas, debido a que la falta de balance con cualquiera de ellas puede contribuir a la aparición de problemas personales. La dificultad con muchos hombres que han experimentado la atracción homosexual no es que tengan demasiadas de estas cualidades femeninas, sino que sus cualidades masculinas no están totalmente desarrolladas. Si los hombres ven que la masculinidad significa ser egocéntrico y cruel, pueden suprimir su lado masculino y desarrollar solamente su lado femenino (tal vez emulando las buenas cualidades que vieron en su madre). Para mí fue útil aprender más acerca de las características masculinas y femeninas para desarrollar mejor ambas dentro de mí. Encontré dos libros de Robert A. Johnson que me fueron útiles: He: Understanding Masculine Psychology (Él: Comprendiendo la psicología masculina) y She: Understanding Feminine Psychology (Ella: Comprendiendo la psicología femenina). El libro de John Gray, Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus, también me ayudó a comprender las diferencias físicas y emocionales entre hombres y mujeres. Me ayudó a comprender que mi esposa percibe muchas cosas de manera diferente a como yo lo hago y que ella tendrá expresiones emocionales diferentes de sus propias necesidades.

Muchos hombres se dan cuenta que lo que ellos experimentan como atracción sexual es en realidad atracción hacia las cualidades de la masculinidad que ellos sienten que les faltan. Su amigo tal vez desee enfocar en mejorar sus sentimientos de masculinidad, haciendo cosas como las siguientes:

Definir e incorporar buenas cualidades masculinas. Después de definir lo que es masculino para él, puede tratar de incorporar las cosas que siente le faltan.

Arriesgarse y atreverse. Si se siente infeliz con su situación actual, puede atreverse y hacer cosas que no ha hecho antes.

Interactuar con otros hombres. Puede encontrar diferentes maneras en unirse a grupos de hombres en el trabajo o en la comunidad, incluyendo equipos deportivos del barrio o un grupo que goza de ciertos tipos de recreo. Puede hacer un esfuerzo para unirse en conversaciones con otros hombres.

Mantenerse en buena condición física. El peso de su amigo, su nutrición y el ejercicio contribuyen a su autoimagen. El ejercicio regular le puede ayudar a reducir la ansiedad, la tensión, la fatiga mental y la depresión. Si no está en buena condición física, no tendrá la confianza para participar en el equipo de basquetbol del barrio o de hacer otras cosas que lo harían sentir que encaja con otros hombres. Cuando estoy físicamente fuerte y apto, siento que controlo mi vida. Gozo de hacer ejercicio en el gimnasio porque hago algo masculino y me da la oportunidad de asociarme con otros hombres en un ambiente masculino. Sin embargo, el gimnasio tiene ventajas y desventajas. Ofrece tanto la esperanza como el temor. Como explica Joseph Nicolosi, "Es uno de los pocos ambientes masculinos que provee tanto la tentación como el sentido sanador del contacto con la masculinidad".167 Si va al gimnasio para satisfacer la vista y no por los retos físicos del ejercicio legítimo, no debe ir. Para evitar cualquier posible tentación, es útil ir acompañado de varios amigos y eso lo hace aún más agradable al estar en su compañía.

La sociedad se enfoca en los ganadores. Los ganadores se llevan la mejor parte de la atención, y pocas personas se acuerdan quién más estaba en la carrera. En tal ambiente de competencia, un joven que tenga mala coordinación o sea débil, se ve como perdedor, y su autoconfianza se ve severamente probada. Aun cuando haya competencia sana, el énfasis en ganar a cualquier costa puede ser la razón principal por la que algunos jóvenes se desaniman con los deportes y el ejercicio físico. Años más tarde nadie se acordará quién ganó o perdió el juego, pero él siempre se acordará que él no fue incluido. Si un joven tiene experiencias negativas con las actividades físicas o los deportes, esto tal vez se convierta en una aversión de por vida a las actividades deportivas, tanto como participante que como espectador.

El psicólogo Gerard van den Aardweg dijo, "los estudios revelan que la mayoría de los hombres con [atracciones homosexuales] mostraron abiertamente una aversión por el fútbol o por otros juegos de equipo cuando eran niños. Dichos juegos son más o menos los representativos de la actividad de los niños en nuestra cultura; requieren que se goce de la competencia con otros y algo de espíritu combativo e indican de alguna manera su ajuste en el grupo de niños.168 Jeff Konrad escribió, "Yo quería vencer ciertas inhibiciones y deshacerme de la envidia invalidante que sentía…también quería estar en buena condición física, así que me uní a un club deportivo. Y odiando mis sentimientos de toda la vida de sentirme fuera de lugar e incompetente en los deportes mientras que los otros tipos parecían haber nacido en la cancha de juego, aprendí a jugar béisbol y luego volibol tomando clases matutinas en la Orange Coast. Cualquier cosa que yo había permitido que me restringiera en el pasado, ahora estaba determinado a vencerla. Cualquier cosa que me recordara de mi autopercepción negativa y mi comportamiento homosexual era considerado como un reto".169

Mi padre poco estuvo en casa mientras yo crecía, así que nadie me animó a que participara en los deportes. Nunca estuve en las ligas pequeñas ni recuerdo haber jugado fútbol en el patio con mis amigos del vecindario. Lo más cerca de estuve de un deporte de equipo fue cuando jugué "encantados". En la universidad, parecía que todo lo que les interesaba a mis compañeros eran los deportes. Así que los sábados mientras ellos veían un juego tras otro, yo me iba al trabajo o a la biblioteca. Entre más les interesaban los deportes, lo menos que a mí me atraían, y la distancia entre ellos y yo se fue acrecentando. Cuando lograban arrastrarme a un juego de fútbol de la universidad, me daba cuenta que yo echaba porras cuando no debía, así que pronto reemplacé el "sí" y el "boo" por un "oh-oh-oh" que ellos interpretaban como bueno o malo, dependiendo de cómo resultaba la jugada.

Los deportes juegan un papel muy importante en la masculinidad, debido a que los hombres en gran parte del mundo pasan mucho tiempo viendo y jugando alguno de ellos. Si su amigo no está involucrado en los deportes al menos a cierto grado, se sentirá fuera de la vida de los varones en la sociedad, y se sentirá más separado de otros hombres. Si nunca ha tenido alguna habilidad en un deporte, nunca es demasiado tarde para aprender. Existen grupos deportivos que enseñan a los adultos las reglas básicas del juego, y le dan oportunidad de desarrollar ciertas habilidades básicas. (Véase el capítulo sobre grupos de apoyo para obtener más información sobre programas deportivos.)

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Lecturas recomendadas

Desires in Conflict: Answering the Struggle for Sexual Identity (Deseos en conflicto: Una respuesta a la lucha por la identidad sexual) por Joe Dallas, especialmente las páginas 99–113 y 157–175.

You Don’t Have to be Gay (No tienes que ser gay) por J. A. Konrad, especialmente las páginas 25–44, 187–214, 236, 245–248 y 265–267.

Homosexuality: A New Christian Ethic (La homosexualidad: Una nueva ética cristiana) por Elizabeth Moberly, especialmente las páginas 1–16.

Homosexuality and Hope (La homosexualidad y la esperanza: Un psicólogo habla acerca del tratamiento y el cambio), por Gerard van den Aardweg, especialmente las páginas 17–24.

The Hazards of Being Male: Surviving the Myth of Masculine Privilege (Los peligros de ser masculino: Sobreviviendo el mito del privilegio masculino) por Herb Goldberg.

Return from Tomorrow (Regreso desde mañana) por George G. Ritchie, especialmente las páginas 48–49.

Learning to be a Man (Aprendiendo a ser un hombre) por Kenneth G. Smith.

Manhood in the Making (Desarrollando la hombría) por David G. Gilmore, especialmente el resumen al final del libro.

Capítulo 14: Las emociones

Las emociones son probablemente la parte más incomprendida y difamada de nuestra vida. Todos tenemos emociones, pero pocos de nosotros sabemos lo que debemos que hacer con ellas. Aun cuando su amigo puede saber que debe vencer el comportamiento homosexual y cambiar la percepción que tiene de sí mismo, ¿qué debe hacer con sus emociones? Un amigo mío me decía con frecuencia, "Conozco la verdad dentro de mi cabeza, pero siento temor en mi corazón". Aun cuando su amigo entiende las cosas intelectualmente, necesita aceptarlas emocionalmente. Dado que las decisiones que cambian la vida son dolorosas, tal vez no sea suficiente decidirse a cambiar; también necesita aceptarlo emocionalmente y resistir el dolor que inevitablemente está presente a medida que su niño emocional crece para convertirse en un adulto.

La mayoría de nosotros tenemos la costumbre de callar los asuntos que no deseamos enfrentar. Tal vez nos distraemos manteniéndonos ocupados, o desarrollamos escapes para evitar tener que enfrentar nuestras emociones negativas. Pero tarde o temprano, debemos enfrontarlas y comprender lo que nos hace infelices o nos hace sentir ansiedad.

Lori Rentzel escribe acerca de dos extremos en la forma errónea en que manejamos nuestros sentimientos. Un extremo consta de ser manejado por nuestras emociones, permitiéndolas dictar nuestras acciones. Lo opuesto es vivir como si nuestros sentimientos no existieran. Dado que ninguna de estas es una buena opción, ¿qué debemos hacer? "Primero, podemos empezar por tener una visión balanceada. Nuestras emociones no deben llevarnos por todos lados. Tampoco se las debe suprimir y sofocar. Dios creó nuestras emociones lo mismo que nuestras mentes y cuerpos físicos".170 Nuestra naturaleza emocional puede ser íntegra cuando aceptamos y comprendemos nuestros sentimientos y los manejamos de una manera sana.

Lori Rentzel escribió, "La honestidad emocional comienza con nosotros mismos, después con Dios y finalmente con otras personas. Abrirnos ante otros puede ser increíblemente atemorizante al principio. Tenemos miedo de ser rechazados por nuestros sentimientos ‘negativos’ de ira, celos o lujuria, incluso por sentimientos positivos como la ternura o la bondad".171

Una vez que su amigo admita sus sentimientos ante sí mismo, el siguiente paso es admitirlos ante Dios en oración y ante otra gente. El poder abrirse ante otras personas es uno de los beneficios de un grupo de apoyo. Puede ser atemorizante al principio porque puede temer ser rechazado por sus sentimientos, ya sea que sean negativos (tales como la ira, celos o lujuria) o positivos (tales como ternura o bondad). Lori nos recuerda que "los sentimientos que parecían tan oscuros y controladores mientras los mantuvimos escondidos empiezan a perder su poder cuando los sacamos a la luz".172 Al escuchar al Espíritu Santo, su amigo determinara con quién debe compartir sus sentimientos, qué tanto debe hacerlo y cuándo hacerlo. El compartir sentimientos le puede ayudar a desarrollar relaciones más cercanas.

La mayoría de los hombres que luchan con deseos homosexuales han aprendido a cerrarse emocionalmente. Esta es una reacción defensiva contra el dolor muy comprensible. Cuando ha sido lastimado, ha aprendido a cerrarse para evitar mayor dolor. Se dio cuenta que si no se abría ante nadie, no era vulnerable. Sin embargo, la triste realidad es que si no se abre emocionalmente, también se pierde un gran gozo emocional.

Una vez que se abre, será como una montaña rusa emocional a medida que aprende a enfrentar sus emociones. Puede volverse sumamente sensible a las interacciones personales y sentirse ofendido cuando no se pretendía ofender. Sea consciente de esto y obtenga sugerencias de otras personas que le ayuden a ver las cosas de manera objetiva. En ocasiones puede preguntarse si sus esfuerzos por abrirse valen la pena. Una vida cubierta con una coraza dura le permitía evitar el dolor emocional y ahora que abre su corazón, es vulnerable al mismo. Si duele mucho tal vez desee regresar a sus antiguas costumbres que no representaban satisfacción, pero que eran seguras.

Cuando se siente muy necesitado sus sentimientos pueden ser intensos y urgentes. Por lo tanto, necesita ser paciente y reconocer que todas sus necesidades no se pueden solucionar de inmediato. El antiguo "arreglo" sexual pudo parecer que satisfacía la necesidad en el momento, pero a la larga este "arreglo" de relaciones sanas tomará más tiempo para desarrollarse, pero será más satisfactorio.

Una experiencia dolorosa en su vida todavía puede estar sin resolverse, y la memoria emocional necesita ser sanada. De niño pudo haber estado separado defensivamente de su padre, lo cual es esencialmente, una pena sin resolver que todavía necesita solución. Ya sea o no que su padre tenga la culpa, él sintió resentimiento hacia él, y por lo tanto es importante el perdón. Pueden haber otros sentimientos que requieran solución también, tales como el sentimiento de pena por el aparente dolor que le han causado sus padres o un sentimiento de inferioridad o soledad. Si hubo una situación de abuso, tal vez necesite resolver los efectos de éste con la ayuda de su terapeuta.

El resarcir la falta de crecimiento emocional puede ser tanto satisfactorio como frustrante. Cuando yo finalmente identifiqué algunos de mis deficiencias emocionales, me di cuenta que cronológicamente era un adulto pero que emocionalmente seguía siendo un adolescente. A medida que empecé a satisfacer estos deficiencias emocionales, descubrí que era difícil experimentar cosas de la adolescencia cuando tenía treinta y tantos años. También me di cuenta que el tiempo estaba comprimido. Estaba creciendo emocionalmente tal vez un año cada uno o dos meses. Estaba ansioso por mantener la comunicación con mis amigos, el mismo tipo de comunicación que mantienen los adolescentes con sus mejores amigos. Cuando tenía nuevos sentimientos o experiencias, sentía una necesidad de procesarlos con mi terapeuta o un amigo, y cuando tenía que esperar horas, me parecían semanas. Los adolescentes que están creciendo a un ritmo normal con frecuencia tienen dificultad para ajustar su estado emocional cambiante, pero como yo estaba cambiando aún más rápido, esto me llevó a una montaña rusa emocional verdaderamente rápida. Pasé por muchas experiencias nuevas y tuve que corregir mi interpretación de algunas cosas que había aprendido con un punto de vista distorsionado en mi niñez y en mis años de adolescencia.

Si su amigo está pasando por experiencias similares, anímelo para que siga adelante. Tal vez también requiera paciencia de parte de usted para enfrentar la montaña rusa emocional de él. En ocasiones parecerá que es más de lo que puede soportar, pero recuérdele que vale la pena. Una vez que haya resarcido todos los faltantes, estará agradecido por estas experiencias—¡y probablemente maravillado de haberlo logrado y salido con vida!


Lectura recomendada

Strong at the Broken Places (Fuerte en los puntos rotos) por Linda T. Sanford.

A Door of Hope: Recognizing and Resolving the Pains of Your Past (Una puerta hacia la esperanza: Reconociendo y resolviendo los dolores de tu pasado) por Jan Frank.

Capítulo 15: Las relaciones
 

Los problemas homosexuales se originan en las deficiencias en las relaciones que se establecen y una de las claves para resolverlos es reparar las relaciones existentes y desarrollar otras nuevas y sanas. Los hombres que progresan más para solucionar sus problemas son aquellos que desarrollan relaciones de calidad con varones. La primera parte de este capítulo da algunas sugerencias de cómo desarrollar relaciones, y la siguiente parte toma en cuenta relaciones clave en la vida de su amigo, como su relación con su Padre Celestial y Jesucristo, su padre, madre, esposa y otros hombres.

En el libro Coming Out of Homosexuality: New Freedom for Men & Women (Abandonando la homosexualidad: Una nueva libertad para los hombres y las mujeres), Bob Davies y Lori Rentzel identifican algunas cualidades de relaciones apropiadas.173 Dicen que las relaciones sanas son libres y generosas; cimentadas en el tiempo; no son egoístas; dirigidas hacia el exterior, no al interior; no preocupantes emocional o mentalmente; y cimentadas en la fuerza en lugar de la debilidad.

Parte de la atracción que su amigo siente por otros hombres puede ser un impulso sano de parecerse a otros hombres. Una vez que reconozca las razones de su atracción y las interprete correctamente, puede usar este impulso para su ventaja. Puede canalizar dicha energía para enmendar y sanar al desarrollar relaciones fuertes y apropiadas con otros hombres. A medida que desarrolle amistades sanas, disminuirán la atracción sexual inapropiada. Cuando aprende que sus hermanos lo aman y lo aceptan, la intensidad de su necesidad de cercanía con personas del mismo sexo disminuirá. No desaparecerá, ya que siempre necesitará el amor y la hermandad de otros hombres, pero cuando sus necesidades son satisfechas de manera legítima, el comportamiento homosexual será menos interesante—y esto es señal de un verdadero cambio.

Su amigo pudo haber creado el aislamiento a su alrededor debido a que se convenció a sí mismo que no es digno de recibir amor ni que otros gocen relacionarse con él. Quizás de manera inconsciente evita situaciones donde otros hombres puedan rechazarlo. Si ha experimentado amor e intimidad que han resultado dolorosos, su actitud defensiva quizá será una manera de evitar el amor verdadero y la intimidad para no volver a ser lastimado. Como respuesta a una relación que no funcionó, creerá que no es digno de atención emocional. Dado que las percepciones equivocadas surgen de interacciones erróneas, necesita de buenas experiencias que borran aquellas malas y cambian sus creencias. Él puede gozar de relaciones de amorosas, sanas y satisfactorias.

Para satisfacer estas importantes necesidades emocionales, su amigo debe estar dispuesto a desarrollar y fomentar relaciones sanas basadas en el amor, la honestidad y la intimidad apropiada. En lugar de alejarse de las relaciones que más necesita, debe permitirse ser amado. Como explicó Alan Medinger, un pionero en el movimiento cristiano "ex gay", "El permitirnos ser amados es abrir todas las puertas al dolor que estaban cuidadosamente selladas".174 El aceptar el riesgo de ser amado significa que también se acepta el riesgo de ser lastimado. Puede ser una experiencia aterradora. "El amor nunca es seguro, ni tampoco es el trato con nuestro yo más íntimo".175 Se requiere valor. En su libro The Road Less Traveled (El camino menos transitado), M. Scott Peck dice que "el valor no es la ausencia de temor; es actuar contra el temor, es moverse en contra de la resistencia generada por el temor a lo desconocido y al futuro".176 Salir y crecer en cualquier dimensión traerá dolor igual que gozo. Una vida plena estará llena de dolor, pero la única alternativa es no vivir la vida plenamente y es penoso perderse la oportunidad para relaciones amorosas, ya que son muy compensadoras. Su amigo notará que cuando tiene valor y hace el intento, la gente lo conocerá y se interesará en él.

Un concepto equivocado muy común es que la dependencia es amor. A diferencia del amor, la dependencia se da cuando usted requiere a otra persona para su supervivencia. La dependencia va más allá de la necesidad normal de amistad e intimidad. Si su amigo depende de otra persona, depende de su confirmación constante, necesita sus muestras constantes de afecto y una cantidad grande de su tiempo.177 En su libro The Road Less Traveled (El camino menos transitado), M. Scott Peck explica que las personas con relaciones dependientes "están tan ocupadas buscando ser amadas que no les queda energía para amar". Explica que "toleran la soledad muy mal. Debido a su falta de seguridad no tienen un sentido real de la identidad y se definen a sí mismos solamente por sus relaciones".178 Dos personas dicen que se aman "solamente cuando son capaces de vivir sin el otro pero que escogen vivir el uno con el otro".179 Su amigo tal vez necesite la ayuda de un terapeuta para vencer la relación dependiente.

En su libro Codependent No More: How to Stop Controlling Others and Start Caring for Yourself (Ya no más codependiente: Cómo dejar de controlar a otros y comenzar a cuidarte a ti mismo), Melody Beattie describe a una persona codependiente como "aquel que permite que el comportamiento de otra persona le afecte y que está obsesionada por controlar el comportamiento de esa persona".180 Si su amigo está obsesionado por controlar el comportamiento de otra persona, o si alguien más está obsesionado por controlar su comportamiento, entonces es una relación codependiente. Tengo a un amigo que tiene a una madre controladora y que no es feliz a menos que esté involucrada en cada aspecto de la vida de mi amigo. Para salir de sus problemas de identidad, tuvo que confrontar a su madre acerca de su influencia controladora. Tuvo que cortar el cordón umbilical para ayudar a su madre a ver cómo su control lo afectaba de manera negativa. Este fue un proceso difícil, pero muy compensador para él. Si usted es una madre controladora, usted y su hijo necesitarán trabajar junto con su terapeuta para resolver sus dependencias emocionales.

Cuando su amigo siente la necesidad de estar con alguien, es fácil que se vuelva obsesivo con sus amistades. Las relaciones obsesivas están marcadas por celos, afán de poseer y exclusividad. Si su amigo está preocupado con un amigo y no puede hacer planes sin incluirlo, tal vez necesite "soltar la reata" antes de que pierda a este amigo. Necesita aprender a mantener a sus amistades dentro de los límites de la moderación.

Yo solía buscar al amigo perfecto que pudiera satisfacer todas mis necesidades. Por alguna razón pensaba que tenía que ser una amistad de todo o nada y me ponía celoso si mi mejor amigo sostenía amistad con otros hombres. Más tarde aprendí que no debía esperar satisfacer todas mis necesidades en un solo hombre. Necesité fomentar amistades con varios hombres para satisfacer todas mis necesidades. Si pongo en una sola canasta todos mis huevos emocionales, me estoy preparando para una herida devastadora cuando esa persona no cumpla con todo lo que yo esperaba de él. Es preferible buscar amor y afirmación en varias personas. Cada uno puede ofrecerme lo que sea capaz de darme, y a la vez yo puedo darle lo que sea capaz de ofrecerle.

Si su amigo trata demasiado de relacionarse con otra persona, podrá darse cuenta que su identidad se perderá. Es común que los hombres que están desesperados por relacionarse con otros hagan a un lado las diferencias y observen solamente las similitudes. Cuando estaba más desesperado por relacionarme con otros, me di cuenta que hasta modificaba mis gustos para igualarlos a los de la persona con quien estaba tratando de relacionarme. Cuando a uno de mis amigos no le gustaban las galletas con pasas, yo dejé de comerlas, y de hecho empecé a detestarlas. Fue años más tarde cuando me di cuenta que en verdad me gustaban las galletas con pasas y empecé a comerlas de nuevo. Si su amigo se encuentra atrapado en una relación dependiente, controladora u obsesiva, tal vez necesite la ayuda de un terapeuta para comprender y desenredar la situación.

Para aprender más acerca de los problemas de la dependencia, la codependencia y las obsesiones, lea el folleto Emotional Dependency: A Threat to Close Friendships (La dependencia emocional: Un peligro para amistades íntimas), por Lori Thorkelson Rentzel (disponible por medio de Regeneration Books; véase la sección de organizaciones en este libro).

La intimidad involucra una cercanía en las relaciones y el compartir del verdadero yo de la persona. Para que dos corazones se unan, los afectos deben ser compartidos. Al desarrollar relaciones sanas, es importante que su amigo comprenda los principios correctos de la intimidad física y emocional.

Todos los hombres tienen necesidades emocionales básicas de afirmación, afecto, atención y aprobación. Si estas necesidades no fueron satisfechas mientras su amigo crecía, se crearon faltantes y de manera instintiva ha buscado formas de satisfacer estas necesidades emocionales, las cuales en algún punto se convirtieron en necesidades sexuales. Ahora la solución para él es salir de esos sentimientos sexuales, pero no al punto de la indiferencia emocional. Necesita encontrar maneras de expresar apropiadamente su afecto.

Esto es difícil porque el afecto de los varones es limitado en la cultura contemporánea de muchos países. Mientras que las mujeres pueden abrazarse al saludarse, los hombres de muchos países solamente se dan la mano. Dos mujeres pueden tomarse de la mano en determinados momentos emotivos, mientras que generalmente es considerado un tabú en muchos países que dos hombres hagan lo mismo. Para algunos hombres, esta intimidad a distancia del brazo puede ser suficiente para sus necesidades, mientras que otros desearían expresar mayor afecto, mas las normas culturales lo impiden. Es interesante notar que cuando las defensas de los hombres están débiles (como cuando han bebido mucho) o cuando están muy animados (como cuando su equipo ganó un partido de fútbol), se abrazan, se tocan y se propinan puñetazos. Las normas culturales dictan mucho de lo que hacemos.

Al viajar por diferentes países, es fácil notar las diferentes normas culturales que dictan la expresión física de intimidad. En algunas culturas, los hombres se muestran más afecto el uno al otro saludándose con un beso o tomándose de las manos. Estas costumbres les permiten a los hombres satisfacer más fácilmente sus necesidades de afecto físico y de afirmación de parte de otros hombres. En algunos países los hombres pasan mucho tiempo juntos en actividades con sus amigos. Para ellos no es un tabú social tocar a otro hombre, tomarse de las manos en ciertos momentos emotivos, o caminar por la calle con el brazo en los hombros de otro hombre. Este nivel de camaradería es muy sano si se maneja apropiadamente. Puede ser útil para su amigo distinguir entre las normas culturales y las normas de castidad del evangelio que son las mismas en todas las culturas.

Cuando yo empecé a observar a otros hombres en mi oficina, me sorprendí cuando me percaté que yo era el hombre con menos contacto físico en la oficina. Me di cuenta que los hombres solían tocarse unos a otros y traté de seguir su ejemplo.

Su amigo puede mostrarse emocionalmente íntimo al abrirse y compartir su verdadero yo. Debido a la vergüenza de sus atracciones, ha aprendido a esconder su verdadero yo de otros, y tal vez de sí mismo. Pero una vez que comprende y aprecia quién es, debe compartir esa persona con otros. Cuando lo logra, entonces la otra persona a su vez lo podrá apoyar. La vida y el amor no tienen sentido si no se comparten, y los hombres que aprenden abrirse hacia otros son más sanos emocionalmente.

Si los niños se crían en hogares donde pueden ser ellos mismos, aprenden a expresar sus verdaderos sentimientos sin temor de ser humillados y ridiculizados. Sin embargo, si se crían en familias donde los sentimientos no se comparten, aprenden a suprimir esos sentimientos, y cuando no los expresan—ni a sí mismos—no los comprenden. Si no comprenden sus sentimientos de atracción hacia otros hombres, podrán creer que son gay. De manera particular en las familias religiosas, es importante que los niños sientan que son libres de expresar sus sentimientos. Debemos actuar mejor como padres en la Iglesia al enseñar a nuestros hijos acerca de los sentimientos y de la influencia del Espíritu. Con frecuencia los jóvenes están confundidos sobre la manera como se sienten y no saben escuchar al Espíritu. Con frecuencia los desanimamos al hablar acerca de sus sentimientos, y les damos la impresión que deben suprimirlos para estar de acuerdo a las normas. Entonces los jóvenes aprenden a aparentar que poseen los sentimientos "correctos" en lugar de aquellos que en verdad tienen. Este tipo de supresión no es sano, debido a que tarde o temprano sus verdaderos sentimientos emergerán y los tendrán que afrontar. Es mejor enseñar a sus hijos a expresar sus sentimientos—sean los que sean—para enfrentarlos. Si están enojados, deben expresarlo. No tienen que hacer una rabieta, pero deben decir que están enojados y encarar la ira. Si un joven tiene sentimientos de atracción hacia otra persona, deberán contar con una persona a quién hablar acerca de esos sentimientos. Hablar sobre éstos, podrá ayudar a los jóvenes a comprenderlos por lo que son. Con demasiada frecuencia sienten ellos que no pueden hablar con sus padres o con su obispo acerca de tales. Si la única voz que escuchan definiendo la homosexualidad es la del mundo, interpretarán sus sentimientos de manera incorrecta y obtendrán un sentido distorsionado de lo que significan dichos sentimientos y lo que pueden hacer acerca de ellos.

Mi amigo Tomás describe lo que sintió cuando empezó a abrirse a los amigos: "Por primera vez en mi vida ya no me sentí inaceptado porque comprendí que las personas podían saber todo acerca de mi y seguir siendo mis amigos. De hecho, al compartir los sentimientos más profundos, gané a algunos de mis mejores amigos; y continúo buscando estas relaciones. Parece ser que el valor y el impacto de la amistad es directamente proporcional a la inversión emocional que yo haga. Entre más comparto y confío, recibo lo mismo con creces—y creo que hay más valor en esa simple verdad que en la mayoría de las cosas que aprendí en el colegio o desde entonces".

No todas las necesidades de intimidad de su amigo serán siempre satisfechas a la perfección; habrá decepción. Anímelo a seguir el intento por iniciar relaciones porque el desánimo no significa rechazo. Debe tener confianza en el hecho de que otros hombres le den de su tiempo aún cuando desee que le prestaran más atención o hubiera señas verbales de afecto. La mayoría de los hombres fortalecen sus relaciones al hacer cosas en lugar de hablar de cosas. Si hay hombres que pasan tiempo con su amigo haciendo cosas, él necesita reconocer que ellos están tratando de decir que él vale la pena para pasar el tiempo en su compañía. Para entender mejor cómo se expresan los hombres, puede leer el libro Los hombres son de Marte; las mujeres son de Venus de John Gray.

Su amigo puede beneficiarse al desarrollar una relación más significativa con su Padre Celestial y su salvador Jesucristo. Necesita sentir que aun cuando su Padre Celestial ya conoce sus secretos más oscuros, Él lo sigue amando. Jesús se interesa tanto por su dolor que dio su propia vida para hacerse cargo de las consecuencias de sus pecados. Tal vez su amigo no ha sentido el sanador calor del amor de Dios por él. Tal vez se siente traicionado por la naturaleza al tener sentimientos homosexuales y necesite conocer las razones para la adversidad en la vida y llegar a amar a su Padre Celestial. La meta de su amigo a largo plazo debe ser no solamente vencer sus problemas homosexuales sino llegar a ser como su Padre Celestial. El primer paso en ese proceso es llegar a conocer a Dios y Sus atributos de lealtad y amor incondicional.

Es muy común que los hombres que experimentan atracción homosexual tengan malas relaciones con sus padres. Aún si un padre e hijo se llevan bien, puede ser que no se conozcan tan bien o no les guste mucho estar juntos. Es importante que un joven tenga una relación emocional sana con su padre. Aún si el hijo es un adulto, esas necesidades de la juventud pueden seguir existiendo, y el mejorar la relación con su padre puede ayudar a satisfacer algunas de esas necesidades. Aún si ha aprendido a satisfacer tales necesidades a través de otro varón, tal vez desee arreglar las cosas con su padre para componer de una vez ciertos asuntos pendientes. Si el padre y su hijo han desarrollado una separación defensiva entre sí, necesitan comprender estos mecanismos defensivos antes de desarrollar una mejor relación. (Para aprender más acerca de la separación defensiva, léase Homsexuality: A New Christian Ethic [La homosexualidad: Una nueva ética cristiana] de Elizabeth R. Moberly.) El reconciliar la relación entre padre e hijo puede requerir perdón de ambas partes y aceptación del uno y del otro. Así como el padre espera que su hijo lo respete y lo honre, el padre también necesita respetar a su hijo y reconocer su valor. El padre debe mostrar compasión por su hijo por el dolor que está experimentando.

Los padres son responsables no solamente por las necesidades físicas de sus hijos. Más importante que alimentarlos y vestirlos, tienen la responsabilidad de nutrir su desarrollo emocional y enseñarles valores y códigos morales. El desarrollo emocional del hijo es importante durante la etapa entre los 5 y los 15 años. Muchos padres están emocionalmente ausentes durante estos años críticos. Si es que no están lejos físicamente, quizás estén tan ocupados ganándose la vida y cumpliendo con sus llamamientos en la Iglesia que no tienen tiempo para dedicar a sus hijos, o no se animan a arriesgarse o están tan involucrados en otras responsabilidades que no tienen ninguna energía emocional para ellos. El élder Mark E. Petersen dio un buen consejo a los padres cuando dijo, "¿Estarían los padres dispuestos a pasar una hora al día con su hijo si supieran que la salvación de ese hijo depende de ello? Oh, yo sé que habrá muchos de ustedes que dirán que no tienen tiempo. Sé que algunos de ustedes dirán que los negocios no les dejan tiempo y no pueden ocupar tiempo de su trabajo y de sus otras tareas, pero deseo decirles que no hay un trabajo en el mundo tan importante como su hijo. Si están tan ocupados que no pueden ser un compañero para su hijo para que lo ayuden a salvar su alma, están demasiado ocupados y necesitan hacer algunos ajustes. Si son ustedes un compañero para él, y si guardan las normas de la Iglesia, y junto con ello enseñan esas normas a su hijo, a medida que ese niño los vea guardar esos altos principios, él les respetará tanto a ustedes como a esos principios y se convertirá a ellos, y por lo tanto ustedes lo habrán puesto en el camino a la salvación".181

Cuando los padres pasan demasiado tiempo en el trabajo o en los llamamientos de la Iglesia, hay menos tiempo y energía emocional disponible para sus esposas e hijos. Si los padres no pasan tiempo de calidad con sus hijos, los hijos pueden desarrollar varios problemas, siendo uno de ellos las atracciones homosexuales. Un padre debe recordar que su familia tiene prioridad antes que su empleo y sus responsabilidades en la Iglesia.

Debido a que la relación de un niño con su padre es especialmente importante para desarrollar una identidad masculina y su incorporación en su papel de hombre, este libro ha enfatizado esta relación, porque sus faltas en estas áreas contribuyen a los problemas homosexuales. Por supuesto que también es importante que las madres tengan una buena relación con sus hijos y muchas de las sugerencias dadas a los padres se aplican a ellas. Si existen puntos álgidos en la relación de la madre y el hijo, ambos deben tratar de resolverlos. Si la madre es controladora, tal vez necesite cortar el cordón umbilical y dejar que su hijo madure por sí mismo. Pueden intentar una relación de adultos con respeto mutuo. Si ella tiende a rescatar al hijo de sus problemas, debe aprender a hacerse a un lado y dejarlo pagar las consecuencias de sus propias acciones. También pueden haber problemas en la relación que existe en el triángulo entre el padre, la madre y su hijo.

Si como padre o madre, usted tiene una relación débil con su hijo, debe trabajar diligente pero gradualmente para fortalecerla. Tal vez puedan ayudar las siguientes sugerencias:

Dígale a su hijo que lo ama. Diga las palabras, "Hijo, te amo". No crea que él ya sabe esto o que no necesita escucharlo. Aun cuando él sabe que usted lo ama, necesita reconfirmación.

Dígale a su hijo que él es importante para usted y que es de gran valor. No lo valore solamente cuando hace cosas buenas; él no debe ganarse su amor. Dígale que vale mucho aun cuando no haga cosas que estén bien.

Sea el guía de su hijo. En especial los padres deben trabajar para desarrollar una relación cercana con sus hijos. Hace generaciones, cuando los padres y los hijos trabajaban juntos en la misma actividad, los hijos eran nutridos por sus padres y emulaban el papel que veían. En la sociedad moderna, los padres salen a un trabajo y tienen muy poco contacto con sus hijos. Como resultado, su hijo puede sentirse distanciado de usted y no comprenderlo. Aun cuando puede sentir que usted lo ama porque ve todos los esfuerzos que hace para darle lo necesario, tal vez no sepa si es del agrado de usted. Pero dado que su hijo obtiene su comprensión del mundo a través suyo, es importante que lo sepa, confíe en usted y lo comprenda. Hable con su hijo acerca de su relación, su futuro, la eternidad y su papel como poseedor del sacerdocio y futura cabeza de una familia eterna. Esta perspectiva eterna lo puede ayudar a tomar las decisiones correctas en su vida.

Dígale a su hijo que usted está completamente dedicado a él, y hágalo. Su responsabilidad como su madre, padre o líder del sacerdocio significa que él es una prioridad antes que su vida social, su empleo y aún antes que su llamamiento en la Iglesia.

Toque a su hijo. A los padres les es más difícil mostrar afecto que a las madres. Ponga su brazo sobre su hombro, déle cariñosos puñetazos, acaricie su pelo, arrópelo a la hora de dormir—aun cuando sea un adolescente. Necesita confirmación física de qué tanto su padre como su madre lo aman. Padre, si usted no lo abraza, él encontrará otro hombre que lo haga. La mayoría de los hombres que experimentan atracción homosexual, lo primero que buscan es el contacto físico—la demostración por parte de otros hombres que lo amen y lo acepten—y finalmente tienen relaciones sexuales tratando de encontrarlo.

Acepte a su hijo como es. Si su hijo no es la persona que usted esperaba, aprenda a conocerlo y apreciarlo por ser la persona que es. No se preocupe demasiado si su hijo muestra características afeminadas. Cuando hace frente a sus atracciones, la mayoría de los amaneramientos afeminados desaparecerán. Y a medida que usted aprende a aceptarlo, los amaneramientos que no desaparezcan a usted terminarán importándole menos.

Que el interés de él sea el interés de usted, aun cuando usted piense que no es varonil. Si está interesado en el arte o en la música, interésese usted también y no solamente estará más cerca de su hijo, con suerte usted aprenda a apreciar el arte y la música.

Ame a su cónyuge. La lección más grande que usted pueda enseñar a su hijo es tener una buena relación con su esposa o esposo. Los padres deben enseñar a sus hijos con el ejemplo de lo que esposos deben ser.

Preocúpese por sus propias necesidades. Un padre necesita sentirse a gusto en su propia masculinidad y en su papel como hombre y padre para poder comunicarlo a su hijo. Como padre, tal vez tenga usted necesidades de relacionarse que requieren su atención y tal vez necesite relacionarse con otros hombres en su quórum del sacerdocio, en la oficina o en cualquier otro grupo de hombres. A medida que usted se abre con otros hombres y explore asuntos espirituales y emocionales, usted estará más accesible y será de mayor ayuda para su hijo. Si se siente incómodo en algun área, dígaselo a su hijo. El admitir una debilidad podría ser lo que él necesita escuchar para darse cuenta que usted es humano falible y que necesita trabajar con usted para hacer que la relación funcione.

No tema pedir ayuda. Si no sabe cómo resolver un problema, busque la ayuda de un consejero en la oficina de Servicios Familiares de la Iglesia o de otro consejero en quien usted confíe. No hay razón para sentirse apenado o considerarse un fracaso debido a que busca la ayuda de un profesional. En el mundo confuso en que vivimos, prácticamente todos deben buscar la ayuda de un consejero en algún momento de sus vidas.

En el capítulo 5 de The Wonder of Boys (La maravilla de los jóvenes) de Michael Gurian puede encontrar sugerencias adicionales para fortalecer la relación entre padre e hijo.

La disciplina es con frecuencia una fuente de malentendidos y daños en la relación entre padres e hijos. En el capítulo 6 de The Wonder of Boys (La maravilla de los jóvenes) de Michael Gurian, se aprenden buenas estrategias sobre la disciplina que intentan fortalecer el lazo entre un padre y su hijo en lugar de destruirlo. La meta es ayudar a su hijo a fortalecer su autodisciplina. Una clara estructura disciplinaria fortalecerá el carácter y los sentimientos de autoestima.

La mayoría de los jóvenes reciben poca información útil de parte de sus padres—y especialmente del papá—acerca del sexo. Especialmente en las familias religiosas, los padres vacilan en hablar acerca del sexo, y si lo hacen, generalmente es información sobre cómo controlar sus cuerpos. Rara vez a los jóvenes se les enseña acerca de los asuntos emocionales del amor y del cuidado o acerca del propósito natural y sagrado de sus cuerpos y la sexualidad. Si usted solamente enseña a su hijo sobre los aspectos negativos de los sentimientos sexuales que pueden llevar al pecado sexual, a embarazos no deseados y a enfermedades transmitidas sexualmente, su hijo temerá al sexo y no visualizará los propósitos positivos y sagrados. Es importante enseñar a su hijo de qué manera el amor, el sexo y el compromiso están integrados. Aun cuando la educación sexual en las escuelas enseñe a sus hijos las funciones biológicas, usted necesita enseñarle los aspectos emocionales, morales y espirituales del sexo. Los medios de información pueden ser de gran influencia al formar los valores sexuales. Un estudio reciente mostró que un adolescente en los Estados Unidos ve a través de la televisión 14 000 encuentros sexuales al año.182 Estas imágenes en la televisión pueden tener sentido para los adultos que los sitúan en su perspectiva apropiada, pero enseñan una visión distorsionada del sexo a un adolescente. Es importante que su hijo tenga una relación de confianza con usted como su padre o madre para ayudarlo a corregir los conceptos erróneos sobre la sexualidad que recibe de las influencias exteriores.

Cuando su hijo sale por primera vez en cita o experimenta su primer beso, esté emocionalmente listo para hablar con él acerca de estas experiencias. Estas primeras experiencias pueden ser emocionalmente traumáticas para cualquier joven y especialmente para uno que está emocionalmente nervioso o ambivalente acerca de sus sentimientos sexuales.

Las esposas de hombres que batallan con problemas homosexuales con frecuencia creen que parte de la responsabilidad por dichos problemas es de ellas. Sienten que si hubieran sido más femeninas o deseables para sus esposos, ellos no tendrían dichos problemas. Pero la verdad es que los problemas de sus esposos no son el resultado de algo que las esposas hayan o no ocasionado. Sus necesidades emocionales varoniles solamente pueden ser satisfechas por otros hombres.

Puede ser muy difícil para las esposas ver cómo sus cónyuges luchan con problemas que ni ellos pueden comprender claramente y que ni tienen una visión clara de cómo resolverlos. Aun cuando las esposas brindan gran apoyo y ánimo, no están directamente involucradas en la solución de los problemas. De hecho, las esposas pueden sentirse impotentes al ver a sus esposos asistir a sesiones de terapia, grupos de apoyo o a entrevistas con el obispo. Toma mucho tiempo y energía para que sus esposos asistan a reuniones especiales, lean libros, oren y trabajen para mejorar sus relaciones con otros hombres. Aun cuando en ocasiones estas obligaciones pueden parecer agobiantes para ambos, las esposas necesitan alentar a sus esposos a seguir trabajando y mantener el balance en sus vidas. A medida que los esposos trabajan para fomentar nuevas relaciones con otros hombres, por ejemplo, sigue siendo prioritaria su relación con sus esposas y familias.

Si su amigo aún no está casado, tal vez se pregunte si alguna vez lo hará. Aun cuando el matrimonio es una meta importante, no debe ser su meta inmediata. Al hablar en una conferencia general, el presidente Gordon B. Hinckley aconsejó, "El matrimonio no debe considerarse como un paso terapéutico para resolver problemas como las inclinaciones o prácticas homosexuales, las cuales primeramente deben solucionarse y vencerse, tomando la decisión firme e inquebrantable de nunca más volver a semejantes prácticas".183 El casarse no resolverá sus problemas homosexuales actuales, y en muchos casos solamente los intensifican. Primero debe trabajar en resolver sus problemas inmediatos y en desarrollar un sentido de seguridad en sí mismo y de una identidad varonil.

Aun si el matrimonio no parece una opción para él ahora, debe mantener una actitud abierta al respecto. Conozco personalmente a varios hombres que pensaron que nunca se casarían en esta vida. Con el paso de los años, resolvieron sus problemas homosexuales, se sintieron más atraídos hacia las mujeres y llegó el día en que se casaron y actualmente está criando felizmente a una familia. Brad escribió, "A medida que aumenta mi autoconfianza, y mis relaciones con mi padre y otros hombres mejora, las atracciones sexuales hacia otros hombres continúan disminuyendo en su intensidad. Actualmente me siento cada vez menos atraído hacia otros hombres, al acostumbrarme estar con ellos. Se empieza a desarrollar un curioso interés en las mujeres. Es un fenómeno nuevo en mi vida, extraño e interesante de experimentar, a medida que camino adelante con la fe como mi guía. Ahora las mujeres se han convertido en lo desconocido y la atracción siempre aparece en busca de lo desconocido."184

Todo hombre tiene necesidades emocionales y sociales legítimas que requieren satisfacer por medio de relaciones amorosas y reconfortantes con otros hombres. Elizabeth Moberly escribió, "La homosexualidad es el tipo de problema que necesita resolverse por medio de relaciones. La solución a las deficiencias del mismo sexo deben buscarse por medio de una o más relaciones no sexuales con miembros del mismo sexo….Es la provisión de buenas relaciones no sexuales que ayuda a satisfacer necesidades no satisfechas con personas del mismo sexo, sanar defectos en la capacidad de relacionarse y de esta manera, seguir adelante con el proceso sanador".185 Las relaciones o los contactos sociales con mujeres no son la solución a los problemas de su amigo, ya que el contacto con mujeres no hace nada para satisfacer las necesidades que se tienen hacia el mismo género. Las relaciones sanas con las mujeres deben apoyar su identidad sexual y aumentar su aprecio hacia el sexo opuesto.

En su libro Desires in Conflict: Answering the Struggle for Sexual Identity (Deseos en conflicto: Una respuesta a la lucha por la identidad sexual), Joe Dallas escribió, "Las relaciones son su recurso más valioso. Necesita saber que usted significa mucho para alguien más, que es apreciado por sus dones y por ser como es. Debe saber que tiene personas en las cuales puede apoyarse, personas interesadas en su vida y dispuestas a ser su apoyo a medida que crece".186 Un beneficio importante de tener amistades es el efecto en la autopercepción. Ayudan a corregir los conceptos falsos con los que su amigo creció.

Una buena manera en que su amigo puede facilitar el iniciar una relación con otros hombres es involucrarse con grupos. El primero y más fácil puede ser su grupo de apoyo o terapia. A medida que desarrolla relaciones con estos hombres, ganará confianza en su habilidad para hacerlo y para mantener las relaciones y luego estar listo para conectarse con otros grupos de hombres que no luchan con atracciones homosexuales. El grupo más importante con el que se debe involucrar es su quórum del sacerdocio, que es el plan para la hermandad y la unión establecido por Dios. Ningún otro grupo, incluyendo a su grupo de apoyo, debe tener prioridad sobre el quórum.

El desarrollar relaciones con hombres en los grupos le puede ayudar a tener el valor para desarrollar relaciones individuales. El tener una relación de confianza íntima con un hombre que no experimenta atracciones homosexuales es tal vez la cosa más sanadora que su amigo pueda hacer.

Yo acostumbraba dividir a todo el mundo masculino en dos categorías: aquellos que tenían atracciones homosexuales y aquellos que no. Cada vez que conocía a alguien, trataba de adivinar en qué categoría estaban. De alguna manera pensé que necesitaba saberlo para saber si podía confiar en él y relacionarme con él. Ahora ya no es importante para mí porque puedo tener relaciones con todos los hombres.


Lectura recomendada

The Road Less Traveled (El camino menos transitado) por M. Scott Peck.

Dealing with the Dad of Your Past (Relacionándose con el papá de su pasado) por Maureen Rank.

If the Gospel is True, Why Do I Hurt So Much?: Help for Dysfunctional Latter-day Saint Families (Si es verdad el evangelio,¿por qué me duele tanto?: Ayuda para familias no funcionales Santos de los Últimos Días) por Carroll Hofeling Morris.

When Victims Marry (Cuando las víctimas se casan) por Don y Jan Frank.

Parents in Pain (Padres en dolor) por John White.

Where Does a Mother Go to Resign? (¿En dónde renuncia una madre?), por Barbara Johnson.

Fresh Elastic for Stretched Out Moms (Nueva ayuda para madres estresadas) por Barbara Johnson.

Capítulo 16: La espiritualidad
 

De los cientos de hombres que he conocido en los grupos de apoyo, me ha impresionado que muchos de ellos son hombres profundamente espirituales. Satanás también reconoce esta sensibilidad espiritual y trata de usarla en su contra. Trágicamente, sus necesidades emocionales son dirigidas hacia los sentimientos homosexuales, los cuales los desvían de su potencial para desarrollar altos niveles de espiritualidad. Algunas veces llegan a separarse de la Iglesia y de esta manera Satanás roba el sacerdocio de los elegidos. Debido a que las huestes del infierno están luchando su batalla final, debemos ser fuertes, tener fe y acudir a los poderes del cielo.

Este capítulo trata la importancia de la espiritualidad en los esfuerzos de su amigo por resolver sus problemas homosexuales. Aborda principios básicos del evangelio tales como la fe, la expiación, el arrepentimiento y el perdón. Toca también sobre la influencia del Espíritu Santo y la de Satanás, y menciona otros temas del evangelio relacionados con la habilidad de su amigo de tener éxito al ganar sus batallas. A medida que lea, también notará cómo cada área puede ayudarle en su batalla personal al ser afectado por los problemas de su amigo.

La espiritualidad juega un papel principal en la habilidad de su amigo para resolver sus problemas homosexuales. Frank Worthen, un pionero en grupos cristianos que ministran a personas que sufren atracción homosexual, explicó, "Nuestro rescate de la homosexualidad viene de una Persona en lugar de un método".187 El comprometerse con Jesucristo teniendo fe en Él es la clave para aplicar el poder sanador de la expiación en la vida. El enfrentar los problemas homosexuales forzará a su amigo a responder a una de las preguntas básicas de la vida: "¿De dónde viene el poder para rescatarnos del pecado humano y de la confusión"?

El primer principio del evangelio es la fe en el Señor Jesucristo (véase los Artículos de Fe 1:4). El rey Benjamín declaró, "Porque a ninguno de éstos viene la salvación, sino por medio del arrepentimiento y la fe en el Señor Jesucristo" (Mosíah 3:12). ¿Cree su amigo que Jesucristo lo puede salvar? Si Jesucristo es poderoso para salvarlo, ¿lo puede cambiar? Con fe, Cristo puede sanarlo no solamente física, sino también mental y emocionalmente. Cristo tiene el poder no sólo para transformarlo interiormente sino también para curar las heridas del pecado. El presidente Ezra Taft Benson enseñó, "No interesa lo que nos falte, las debilidades que tengamos ni nuestras insuficiencias, porque Sus dones y Sus poderes son suficientes para superar todo eso".188 El Señor ha prometido, "y si los hombres vienen a mí, les mostraré su debilidad. Doy a los hombres debilidad para que sean humildes; y basta mi gracia a todos los hombres que se humillan ante mí; porque si se humillan ante mí, y tienen fe en mí, entonces haré que las cosas débiles sean fuertes para ellos" (Éter 12:27, cursiva añadida). ¡Esta es una promesa admirable! La fuente de nuestros problemas puede cambiarse a ser nuestra fortaleza y fuente de poder. El Señor dice que su gracia es suficiente para todos los hombres, aún para aquellos que tienen problemas homosexuales. (Para leer una excelente disertación sobre cómo el poder sanador viene mediante Jesucristo, léase el discurso de conferencia del élder Richard G. Scott "Para ser sanado", Liahona, julio de 1994, págs. 7–10.)

Cristo quiere ayudarnos. Él nos pide, "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga" (Mateo 11:28–30). Él nos ofrece un yugo, no para sobrecargarnos, sino para ayudarnos. Cuando estamos uncidos con Cristo, significa que Él está trabajando junto con nosotros. Y, de hecho, cuando no tenemos la fuerza para llevar nuestra parte, Él lo hace por ambos. ¡Qué seguridad tan reconfortante! Solamente tenemos que poner lo mejor de nosotros. Si intentamos con toda nuestra fuerza, entonces Cristo hará su parte. (Para comprender mejor este hermoso concepto, recomiendo leer el libro Creámosle a Cristo por Stephen E. Robinson.)

Alma, un profeta en el Libro de Mormón, enseñó, "Y él saldrá, sufriendo dolores, aflicciones y tentaciones de todas clases; y esto para que se cumpla la palabra que dice: Tomará sobre sí los dolores y las enfermedades de su pueblo. Y tomará sobre sí la muerte, para soltar las ligaduras de la muerte que sujetan a su pueblo; y sus enfermedades tomará él sobre sí, para que sus entrañas sean llenas de misericordia, según la carne, a fin de que según la carne sepa cómo socorrer a los de su pueblo, de acuerdo con las enfermedades de ellos. Ahora bien, el Espíritu sabe todas las cosas; sin embargo, el Hijo de Dios padece según la carne, a fin de tomar sobre sí los pecados de su pueblo, para borrar sus transgresiones según el poder de su redención; y he aquí, éste es el testimonio que hay en mí" (Alma 7:11–13).

El Diccionario de la Biblia define la expiación así: "La palabra describe el proceso de reunir aquellos que han sido apartados, y denota la reconciliación del hombre con Dios. El pecado es la causa de esta separación, y por lo tanto el propósito de la expiación es corregir o vencer las consecuencias del pecado".189 Jesucristo "vino al mundo…para ser crucificado por el mundo y para llevar los pecados del mundo, y para santificarlo y limpiarlo de toda iniquidad; para que por medio de él fuesen salvos todos" (DyC 76:41–42). En el libro Principios del evangelio leemos, "Al gran sacrificio que Él hizo con el fin de pagar por nuestros pecados y vencer la muerte se le llama Expiación; y es el acontecimiento más importante que jamás ha tenido lugar en la historia de la humanidad".190 Debido a la expiación, toda la humanidad resucitará. La expiación también hace posible que nos arrepintamos de nuestros pecados y seamos perdonados. Cristo hizo este sacrificio por nosotros libremente debido a que Él nos ama. Además de los pecados que cometemos, la expiación también puede compensar por las cosas que son cometidas en contra nuestra—por las heridas que suframos como resultado de los pecados o faltas de otros. De esta manera la expiación tiene el poder no sólo de sanarnos de los pecados que cometamos contra otros sino también del impacto de los pecados cometidos en nuestra contra. Puede curar toda imperfección y pena mortal sin importar su causa. No existe un problema por el cual la expiación no sea suficiente.

Una de las experiencias sanadoras más grandes para mí fue ganar una mayor comprensión de la expiación y un profundo aprecio por la misma. Para mí, comenzó todo al leer dos pequeños libros de Stephen E. Robinson: Creámosle a Cristo y Sigámosle a Cristo . Tan pequeña inversión de tiempo produjo un gran dividendo para mi futuro eterno. Es importante comprender la expiación y el papel que nosotros jugamos en ella. Tal vez también desee leer el artículo "Gloria en lugar de cenizas: La expiación de Jesucristo", por Bruce C. Hafen (Liahona, abril de 1997, págs. 38–48.)

La fe en Jesucristo conduce de manera natural al arrepentimiento. El Diccionario de la Biblia da la siguiente definición del arrepentimiento: "La palabra griega de la que se traduce denota un cambio de mente, o sea una visión nueva acerca de Dios, de uno mismo y del mundo. Ya que nacemos a la mortalidad, el arrepentimiento quiere decir una entrega del corazón y la voluntad a Dios así como una renuncia al pecado al cual nos sentimos inclinados por naturaleza. Sin éste no puede haber progreso en las cosas pertenecientes a la salvación del alma, ya que todas las personas responsables están contaminadas por el pecado, y tenemos que ser limpiados para poder entrar al Reino del Cielo. El arrepentimiento no es opcional para alcanzar la salvación; es un mandamiento de Dios…".191

El presidente Ezra Taft Benson enseñó que "arrepentirse significa más que limitarse a corregir o cambiar el comportamiento. Muchos hombres y mujeres en todo el mundo demuestran una gran voluntad y autodisciplina para vencer los malos hábitos y las debilidades de la carne. Pero al mismo tiempo que lo hacen no se acuerdan en absoluto del Maestro, y, a veces, hasta lo rechazan abiertamente. Aun cuando estos cambios en el comportamiento de una persona estén orientados correctamente, no se puede decir que ha habido en ellos un verdadero arrepentimiento. La fe en el Señor Jesucristo es la base sobre la cual debe cimentarse un arrepentimiento sincero y auténtico. Si en verdad procuramos alejarnos del pecado, debemos primero acercarnos a Él, el Autor de nuestra salvación".192

Joe Dallas escribió, "Usted nunca pidió tener atracciones homosexuales. Nunca decidió incorporarlas en su inventario sexual. Si se le hubiere dado a escoger, hubiera seleccionado cualquier tipo de problema antes de eligir éste. En cuanto a los conflictos que crean su homosexualidad, sabemos que tampoco los escogió….Usted nunca determinó responder a ciertos eventos en determinada forma, y ciertamente no tiene nada que decir acerca de esas respuestas cuando se volvieron sexuales. Usted es, en muchas maneras, una víctima de las circunstancias. Con respecto al desarrollo de sus atracciones por el mismo sexo, usted no tiene la culpa. Dios no lo tomará como un punto en su contra. No es un pecado tener inclinaciones homosexuales. Es lo que usted hace con esas inclinaciones lo que lo condena o lo exalta".193

"He aquí, quien se ha arrepentido de sus pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más" (DyC 58:42). Para mí, este es uno de los versículos más dulces de las escrituras. Inspira esperanza y habla del amor que nuestro Padre Celestial y Jesucristo tienen por nosotros. El presidente Harold B. Lee enseñó cómo saber cuando uno es perdonado. "Si hiciereis todo lo posible para arrepentiros sinceramente de vuestros pecados, entonces con seguridad, desearéis recibir la respuesta confirmatoria del Señor, para saber si Él os ha perdonado o no. Si en la profunda investigación de vuestra alma encontráis la paz de conciencia que buscáis, así podréis llegar a saber que el Señor os ha perdonado".194

El aspecto más importante de ser perdonado es perdonar a otros que hayan sido injustos con usted. Sin importar la realidad o la gravedad de esa injusticia, necesita perdonar porque el no otorgar el perdón puede ser un impedimento para su curación personal. El Señor explicó, "Yo, el Señor, perdonaré a quien sea mi voluntad perdonar, mas a vosotros os es requerido perdonar a todos los hombres" (DyC 64:10). Y advierte, "mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestros ofensas" (Mateo 6:15). Un corazón que no perdona representa un serio problema. "Por tanto, os digo que debéis perdonaros los unos a los otros; pues el que no perdona las ofensas de su hermano, queda condenado ante el Señor, porque en él permanece el mayor pecado" (DyC 64:9).

Roderick Linton escribió, "Tener un corazón que perdona es ver el mundo con una perspectiva diferente. Es renunciar a la tendencia a juzgar, de condenar, de excluir o de odiar a alma humana alguna. Un corazón que perdona busca amar y ser paciente ante la imperfección. Un corazón que perdona entiende que todos necesitamos la expiación de Jesucristo".195 Esposas y padres, si su esposo o hijo ha cometido pecados graves, busquen en su corazn la manera de perdonarlo. El presidente Joseph F. Smith enseñó, "Es de sumo perjuicio para el hombre que posee el sacerdocio y goza del don del Espíritu Santo abrigar un espíritu de envidia, de mala voluntad, de represalias o de intolerancia para con sus semejantes o en contra de ellos. Debemos decir en nuestro corazón, ‘Juzgue Dios entre tú y yo, pero en cuanto a mí, yo perdonaré’. Quiero deciros que los Santos de los Últimos Días que abrigan en sus almas el sentimiento de no perdonar son más culpables y más censurables que aquel que ha pecado en contra de ellos".196 Aun cuando esto puede ser difícil de lograr, es lo mejor para usted y para él. El perdonar a otro nos libera de la ira y del desengaño. También abre el camino para que Dios nos perdone a nosotros.

Si usted perdona la falta de su amigo, no significa que tenga que confiar en él de inmediato. La confianza es como una cuenta en el banco que se ha cimentado a través de los años basada en experiencias de confianza. Cuando suceden actos que despiertan la duda, usted puede confiar en el saldo de la cuenta. Pero cuando se pierde la confianza, el saldo se viene abajo—en algunos casos hasta quedar en ceros. El perdonar significa que no tiene que cerrar la cuenta, pero sí permitirle iniciar una recuperación del saldo que con el tiempo mostrará que es digno de confianza. Para lograr esto, él necesitará dar una explicación generosa en cuanto a sus acciones y su paradero a medida que trabaja para restablecer niveles más altos de confianza. El confiar y el perdonar son conceptos distintos. Siempre es apropiado perdonar, pero tal vez no sea apropiado confiar de inmediato.

Aun cuando Dios ya conoce nuestros pecados, debemos reconocerlos y admitir que tenemos problemas. El admitir los problemas y aceptar la responsabilidad por los mismos es el primer paso para resolverlos. "Por esto sabréis si un hombre se arrepiente de sus pecados: He aquí, los confesará y los abandonará" (DyC 58:43). "…Yo, el Señor, perdono los pecados de aquellos que los confiesan ante mí y piden perdón" (DyC 64:7) Los pecados sexuales, en particular, prosperan en la oscuridad del secreto y la negación. El primer paso hacia la libertad de su amigo es sacar los pecados a la luz. La confesión demuestra humildad ante el Señor. Muestra que él sabe que sus acciones fueron incorrectas y que está dispuesto a hacer todo lo que está de su parte para corregirlas.

La confesión es un paso necesario en el proceso del arrepentimiento. Todos los pecados deben ser confesados ante el Señor, y los pecados graves deben ser confesados al obispo o al presidente de rama. El presidente Spencer W. Kimball explicó, "La confesión de sus pecados mayores a la autoridad pertinente de la Iglesia es uno de los requisitos estipulados por el Señor. Estos pecados incluyen el adulterio, la fornicación, otras transgresiones sexuales y otros pecados de gravedad comparable. Este procedimiento de la confesión asegura el debido control y protección para la Iglesia y sus miembros, y encauza los pies del transgresor por la vía del arrepentimiento verdadero. Muchos ofensores en su vergüenza y orgullo han desahogado su conciencia, provisionalmente por lo menos, con unas pocas oraciones en silencio al Señor y se han convencido a sí mismos de que aquello fue suficiente confesión de sus pecados. ‘Pero ya he confesado mi pecado a mi Padre Celestial—insistirán en decir—y es todo cuanto se necesita’. Esto no es verdad cuando se trata de un pecado mayor. En este caso se requieren dos clases de perdón para traer la paz al transgresor: la primera, de las autoridades correspondientes de la Iglesia del Señor, y la segunda, del Señor mismo".197

Existen pocos pecados que hacen sentir más culpa y vergüenza que el pecado sexual, y ningún acto sexual avergüenza más que los actos homosexuales. Barney Swihart escribió, "Cuando personas están batallando con el pecado sexual, están enfrentando algo que toca las fibras más íntimas de la forma en que se sienten ellos mismos".198 Por lo tanto, no es raro que muchos que batallan con el pecado sexual escogen evitar la confesión y llevar ellos solos su carga tan dolorosa. Esto puede hacer que la persona viva en dos mundos, uno como miembro activo de la Iglesia y el otro al batallar en secreto con la culpa y la vergüenza de su doble vida. El pecado sexual se atrinchera en este tipo de aislamiento.

Satanás está ansioso por engañar aún a los elegidos. El cumplimiento de los tiempos también significa que el cumplimiento de la maldad está en la tierra. El élder Dallin H. Oaks escribió, "[Satanás] trata de socavar el principio de la responsabilidad individual, de persuadirnos a abusar de los poderes sagrados de la procreación, de que los hombres y las mujeres dignos no se casen ni tengan hijos, y de sembrar la confusión en cuanto a lo que significa ser varón o hembra".199 El élder Russell M. Nelson advirtió, "debemos, sin embargo, recordar que el adversario se dedica a promover un astuto plan propio con el que invariablemente ataca el mandamiento de engendrar hijos que dio Dios al marido y a la mujer; además, tienta con tácticas que encierran infidelidad, falta de castidad y otros tipos de abusos del poder procreador. La banda de Satanás proclama a toda voz la libertad de elección, pero silencia la responsabilidad. No obstante, su capacidad está desde hace mucho tiempo limitada, pues él ‘no conocía la mente de Dios’ (Moisés 4:6)".200

Nos alienta el hecho que Satanás no puede forzarnos a hacer el mal. Somos libres de escoger la cautividad y la muerte de Satanás o de eligir la libertad y la vida eterna de Dios (véase 2 Nefi 2:27). El Profeta José Smith enseñó que Satanás no tiene "poder sobre nosotros sino hasta donde se lo permitimos".201 James E. Faust explicó, "Él no puede ejercer poder sobre nosotros a menos que se lo permitamos".202 Debemos tener cuidado de no amistarnos con Satanás o sus mentiras, sino fijar un curso que esté dentro de la zona de seguridad para que él no nos engañe o acabe con la familia.

El Espíritu Santo puede ayudar a su amigo a comprender las cosas que de otra manera no comprendería. Debe buscar al Espíritu Santo para obtener el discernimiento para resolver sus problemas y como una guía en cada paso que dé a lo largo del camino. El presidente James E. Faust enseñó, "por el poder y el don del Espíritu Santo, podemos saber qué hacer y qué no hacer para gozar de felicidad y paz en la vida".203 El Espíritu Santo puede ser su compañero constante (véase DyC 121:46).

Su amigo está librando una gran batalla en su interior. Una parte de él quiere responder sexualmente al sentimiento homosexual dentro de sí, pero algo más adentro le recuerda de los principios morales que siempre ha creído y lo devuelven al evangelio. Ambos pueden hacerlo sentir bien, pero se contraponen entre sí. Esta batalla es uno de los trucos más hábiles de Satanás. Él desea que su amigo pierda toda esperanza pues sabe que la incredulidad lo atrapará en la problemática homosexual. Al escribir sobre la homosexualidad en Una carta a un amigo, el presidente Spencer W. Kimball explicó, "Existen dos fuerzas que operan en todo individuo, una es el espíritu de mal, los poderes de las tinieblas que desean esclavizar y destruir…La otra influencia es el Espíritu del Señor que lucha por levantar, inspirar, edificar y salvar. Si uno vive todos los mandamientos del Señor, tiene el poder para rechazar las tentaciones del diablo. Si cede al diablo, entonces se debilita más y más hasta que ya no puede lidiar con la fuerza de los poderes que lo afligen".204 También explicó, "Ahora permitidnos aseguraros que no estáis atrapado en esta práctica profana en forma permanente si os esforzaís. Aun cuando el pecado es como un enorme pulpo que posee numerosos tentáculos que conducen a la tragedia, tiene remedio y podéis liberaros totalmente de él".205

Cuando esta batalla esté en su apogeo, su amigo debe escuchar cuidadosamente para distinguir la influencia de Satanás de la Luz de Cristo. Aun cuando los susurros de Satanás pueden parecer algo naturales, lo alejarán del evangelio, de la verdad y de la paz. Podrán proporcionarle una gratificación momentánea pero no una paz o gozo duradero. El presidente Spencer W. Kimball dijo, "Nadie…ha sido completamente feliz a menos que haya sido recto. Existen satisfacciones temporales y situaciones placenteras por un momento, pero la felicidad, total, permanente, solamente llega por medio de una vida limpia y digna".206 La mentira más grande de Satanás es que su amigo nació homosexual y no puede cambiar, y por lo tanto trata de conducirlos "astutamente al infierno" (véase 2 Nefi 28:21). Por otra parte, los susurros del Espíritu Santo lo elevan e inspiran esperanza. Siempre apoyarán las verdades del evangelio, y lo guiarán al gozo eterno. El arte de escuchar requiere de concentración y esfuerzo, pero bien vale la pena porque cuando se escucha al Espíritu Santo, puede aprender cosas vitales para su salvación.

Puede ser que su amigo no sabe escuchar al Espíritu Santo. Si no ha tenido el ejemplo de un padre que ha estado dispuesto a escucharlo, hablar sobre sus sentimientos y responder a ellos, entonces puede ser que no cree que Dios hará lo mismo.

Moroni nos dice que la desesperación viene por causa de la iniquidad (véase Moroni 10:22), y a mayor iniquidad, mayor el sentimiento de desesperación y falta de esperanza. Una de las tácticas de Satanás es persuadir a una persona que ha transgredido a tal grado que no hay esperanza para ser perdonado. Pero siempre hay esperanza gracias al evangelio de Jesucristo "que es viva y poderosa, que partirá por medio toda la astucia, los lazos y las artimañas del diablo, y guiará al hombre de Cristo por un camino estrecho y angosto…[al] reino de los cielos" (Helamán 3:29–30). Somos salvos por la esperanza y el Señor Jesucristo es nuestra esperanza (véase Romanos 8:24 y 1 Timoteo 1:1).

La esperanza es un gran incentivo para el arrepentimiento. Si su amigo ha hecho elecciones equivocadas y se encuentra atrapado dentro de un hábito vicioso, gracias a la expiación existe una salida. El élder Russell M. Nelson dijo, "Toda persona que se determine a transitar por ese escabroso camino de la recuperación debe prepararse para la pelea más enconada de su vida. Pero bien vale la pena pagar ese precio a cambio de la vida misma. Este desafío requiere determinación, y la determinación puede prevalecer. La cura no ocurre inmediatamente después de la primera dosis de ningún medicamento. Por esa razón, las instrucciones de la receta se deben seguir con firmeza, teniendo en cuenta que a menudo se requiere el mismo tiempo para recuperarse que el que le llevó para enfermarse. Pero si estas decisiones se toman con persistencia y regularidad, pueden llegar a curar".207

En su libro Sigámosle Cristo, Stephen Robinson explica, "Olvidamos que Dios, en su criterio perfecto, adapta crédito y culpa para juzgar a cada individuo de acuerdo a sus circunstancias. El evangelio no es un arreglo ‘unitalla’ en ese sentido. Dios nos coloca a todos en diferentes circunstancias en esta vida y nos juzga de manera acorde. En la parábola de los talentos, no importó si a un siervo le habían dado cinco talentos y al otro dos. Lo que importó fue lo que ambos siervos hicieron con lo que Dios les había dado. El Amo dijo a cada uno de ellos, ‘Bien, buen siervo y fiel’ (Mateo 25:21)". 208

El hermano Robinson también enseña sobre la parábola de los clavadistas.209 En este relato un clavadista en particular ganó aun cuando los otros clavadistas estaban en mejor forma física. Aun cuando en el exterior parecía que los otros clavadistas ejecutaron mejor, él ganó porque había efectuado una tirada con mayor grado de dificultad. Debido a las dificultades que su amigo experimente en la vida, él puede sentir—como el clavadista—que su puntuación es menos que perfecta, pero Dios lo bendecirá por las dificultades que tuvo que pasar. Será bendecido por tomar decisiones correctas ante las situaciones difíciles. Recomiendo que lea la parábola completa en el libro Sigámosle a Cristo para comprender mejor este importante concepto. A mí me ayudó a obtener la visión que necesitaba para dejar de juzgar a otros—y a mí mismo—según mi perspectiva limitada.

El élder H. Burke Peterson declaró, "Cada uno de nosotros viene a esta tierra con nuestro propio y único paquete lleno de suficientes fuerzas positivas para encarar los desafíos personales que también son parte de nuestro inventario. No debemos olvidar que el número de dones, lo mismo que los desafíos que tenemos, no nos coloca en una categoría como mejores o peores que otros. Es la forma en que manejamos nuestro paquete lo que hace la diferencia".210 También explicó, "Una persona más talentosa no la hace necesariamente mejor que otra; y de la misma manera, una persona que ha recibido menos dones de parte del Señor no está menos calificada para la deidad que otra. Recuerde, el Señor dio el mismo encomio al siervo que ganó los dos talentos como al que incrementó en cinco los talentos".211

El élder M. Russell Ballard explicó, "Si estamos afianzados en la comprensión correcta de quiénes somos, por qué estamos en este mundo y a dónde iremos después de esta vida terrenal, Satanás no podrá poner en peligro nuestra felicidad por medio de ninguna clase de tentación. Si hemos tomado la determinación de vivir de acuerdo con el plan de nuestro Padre Celestial, utilizaremos el albedrío moral que Dios nos ha dado para tomar decisiones basadas en la verdad revelada, y no en las opiniones de los demás ni en la manera de pensar que esté de moda en el mundo".212

El élder Dallin H. Oaks dijo, "Para los fieles, la espiritualidad es un lente a través del cual miramos la vida y una norma con la que la evaluamos". Nos recordó que, "Tener una mente espiritual es ver y evaluar nuestras experiencias en la perspectiva más amplia de lo eterno".213

Stephen Robinson explicó, "Perseverar fielmente hasta el fin no significa simplemente ‘aguantar’ con éxito nuestros problemas o sufrir aflicciones con mucho aguante, aun cuando algunos han sido llamados para hacer estas cosas para poder perseverar. Ciertamente tiene poco que ver con vencer los obstáculos personales o lograr metas personales. Más bien significa quedarse en el reino, sosteniéndose de Cristo y de su iglesia sin alterar nuestro compromiso—sin importar nada. Tampoco ‘perseverar’ o ‘ser fieles’ no significa ser perfecto o vivir desde el momento de nuestro bautismo hasta nuestra muerte sin haber pecado…".214

Perseverar no siempre significa vencer. Muchas personas no vencen las incapacidades físicas o de otro tipo en esta vida. Dios no siempre responde a nuestras oraciones fervientes retirándonos los retos. Puede ser que Dios no retirará los deseos homosexuales de su amigo, pero Él estará a su lado mientras vence los deseos de la carne al aprender a controlar las acciones homosexuales.

Una buena manera para que su amigo venza sus problemas es ayudar a otras personas a vencer los suyos. La mejor cura para el ensimismamiento es servir a otros. De hecho, es por medio del servicio a otros que aprendemos cómo amar—un elemento clave en nuestra curación. Cuando ayudamos a otros, nuestros propios problemas no parecen tan grandes. Cuando nos ofrecemos para ayudar a otras personas, nos sentimos mejor emocional y físicamente. El ayudar a otros hace que nos enfoquemos en otras personas en lugar de en nosotros mismos. El élder Richard G. Scott enseñó, "El poder de tu ejemplo digno aumenta cuando tratas de ayudar a los que hayan caído en las redes de la transgresión y de guiarlos a un puerto seguro".215

Mi amigo explicó el beneficio de servir como líder de un grupo de apoyo en la organización Evergreen. "Con todas las lecciones, los libros, las sesiones de terapia, los videos y las conferencias, nada me enseñó tanto como el servicio callado que se puede dar a otros. Entre más doy, más obtengo. En lugar de ver a Evergreen como una panacea que curará mi enfermedad solamente porque ocupo una silla, llegué a apreciar a Evergreen de la misma manera que aprecio los servicios en la Iglesia: como otra oportunidad de practicar lo que significa ser cristiano".216


Lectura recomendada

Principios del evangelio (La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Salt Lake City, Utah, 1992, número de artículo 31110 002) Es fácil de leer, pero muy poderoso en sí mismo debido a que enseña los principios básicos en toda su simplicidad.

"Ayudad al ser querido que os necesita", Richard G. Scott (Liahona, julio de 1988, págs. 59–60)

También son de gran ayuda muchos libros escritos por las Autoridades Generales y otros que tratan temas del evangelio.