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Capítulo 5: El albedrío, la libertad y la responsabilidad Capítulo 6: Las elecciones en la vida Capítulo 7: El plan de acción personal Capítulo 8: El estudio personal Capítulo 9: Los grupos de apoyo Capítulo 4: Cómo responderKevin tenía 17 años cuando sus padres se enteraron de su atracción homosexual. No se atrevía a decirles, pero ellos lo sospechaban, buscaron en su habitación y encontraron una nota de un amigo. Su padre estaba tan enojado que Kevin pensó que lo mataría. De hecho, casi le rompió el brazo antes de echarlo de su casa y en el año que ha pasado sus padres se han negado a tener algo que ver con él. Kevin está solo para luchar con sus problemas sin el apoyo de su familia. Aun cuando los problemas homosexuales son graves, la solución no se encuentra en rechazar a su amigo, sino en animarle y ayudarlo a resolver dichas dificultades. Este capítulo presenta algunas sugerencias sobre cómo apoyar y ayudar. En su libro Where Does a Mother Go to Resign? (¿En dónde renuncia una madre?), Barbara Johnson habla sobre la agonía que sintió cuando descubrió que su hijo se sentía atraído por otros hombres: "El recuerdo de este maravilloso hijo en mi mente era de alegría y felicidad—un gozo para tener cerca. El pensar en él entrelazado con otro varón hizo brotar de lo más profundo de mí sollozos de agonía".92 Cuando su amigo le dice que está luchando con atracciones homosexuales, tal vez usted experimente diferentes reacciones, incluso golpes, lágrimas, negación, decepción, sentimientos de culpa y posiblemente ira y hostilidad. Usted espera que esto sea solamente algo momentáneo y que pronto pasará. Se preguntará qué hizo mal y tal vez piense que él lo está tratando de castigar de alguna manera. Tales reacciones no tienen nada que ver con la realidad, pero estarán basadas en sentimientos reales. Aun cuando usted debe ser comprensivo y mostrar amor como el que Cristo mostró, algunas veces la información es como una bomba que dificulta que usted muestre compasión. Esté dispuesto a poner sus propios límites. Tal vez tenga que decirle que la noticia ha sido como una bomba y que necesitará tiempo para entenderla. Tal vez se tenga que tomar tiempo para procesar la información y aclarar sus propios sentimientos antes de que pueda platicarlo de manera racional con él. Tal vez necesite tiempo para informarse acerca de ello o hablar más con él para comprender mejor la situación. Recuerde que su amigo es la misma persona que usted siempre ha amado. El saber más acerca de él y de los problemas que enfrenta no le deben impedir reconocer el gozo que él ha representado para usted en el pasado. Agradezca que tiene esta oportunidad para conocerlo y amarlo en un nivel más íntimo. Agradezca que él haya estado dispuesto a compartir con usted este secreto, una parte personal de sí. Y sobre todo, agradezca que él no tiene que luchar a solas con este tremendo secreto. Los problemas homosexuales son algo muy íntimo y seguramente su amigo se sentirá apenado de hablar de ellos. Para ganar su confianza, usted necesitará mostrar un gran amor y apoyo. Las personas que crecen sintiendo atracciones homosexuales por lo general guardan estos sentimientos para sí mismos y rara vez los admiten ante nadie incluso su familia. En las reuniones de la iglesia y en los hogares de los Santos de los Últimos Días, la homosexualidad no se menciona y cuando se hace generalmente es con asco. Cuando hablamos acerca de la homosexualidad, rara vez consideramos la posibilidad de que alguien en el mismo cuarto esté luchando con estos problemas. A través de los años, su amigo ha aprendido que en lugar de admitir que él es una de esas personas repulsivas, mejor lo guarda como un secreto. Y ese oscuro misterio es una tremenda carga para llevar a solas. Su amigo puede empezar a resolver sus problemas una vez que los ha admitido y empieza a abrirse y compartir sus cargas. Cuando su amigo admite que tiene problemas con la homosexualidad, necesita saber que usted lo acepta como una persona de valor. Cuando un amigo mío admitió su problema ante su obispo, éste se levantó de la silla junto a mi amigo y se cambió a una al otro lado del salón. El rechazo que él sintió de su obispo detuvo su progreso y fue hasta después de unos años que pudo volverse a acercar a un líder del sacerdocio. Ya que una parte del problema de su amigo es que siente que las personas no lo aceptan, es importante que usted muestre su aceptación y amor por medio de palabras y de hechos. Es importante para él sentir que usted se interesa por él en su dolor. Su disponibilidad por desarrollar una relación con él en un nivel más profundo será un ingrediente importante en el proceso de rehabilitación. Aunque usted no tiene que ser un experto en el tema de la homosexualidad, él apreciará su esfuerzo por comprender sus problemas, pues esto le mostrará que usted se interesa. Recuérdele que usted no es perfecto. Explíquele que usted es un ser humano imperfecto como él y pídale que sea tolerante y comprenda sus opiniones y sentimientos de la misma manera que él espera que usted le muestre compasión y comprensión ante las luchas que él está peleando. No necesita subordinar sus sentimientos y necesidades a las de él. No tema expresarle la pena que usted siente y lo que usted está pasando para entender la situación. Propicie un clima donde la confianza y la libertad de expresión sean compartidas mutuamente. Los padres y las esposas tienden a sentirse responsables más de lo que es su culpa en la situación. Los padres empiezan a pensar que pudieron haber hecho más por sus hijos de lo que ya hicieron. Las esposas sienten que son culpables por la falta que perciben en su propia feminidad. Pero ni los padres ni las esposas deben culparse por los sentimientos de él. Ellos no los causaron y no los pueden curar. Por otro lado, su amigo no es culpable por la aparición de sentimientos homosexuales. Nadie gana en el dañoso juego de "¿quién tiene la culpa"? En lugar de gastar sus energías tratando de determinar quién es culpable, enfóquese en lo que se puede hacer ahora. Una tentación muy común para los padres, esposas y amigos es tratar de rescatar al ser amado. Pero es él quien tiene que aceptar la responsabilidad por sus acciones y decidirse si va a resolver sus problemas. Aun cuando usted perciba qué es lo mejor para él, lo que en verdad importa es lo que él percibe como lo mejor para sí mismo. Anímelo, pero no lo fuerce, ya que esto solamente lo puede alejar de usted. Le hará más daño que bien arrastrarlo a una terapia si él no lo desea. Él tiene que desear resolver sus problemas. Usted no puede tomar las decisiones que son solamente de él. Debe hacer elecciones y experimentar las consecuencias de sus acciones, aun cuando será difícil para usted verlo experimentar dolor y tragedia en el proceso. Darle la libertad de hacer elecciones muestra que usted lo respeta. Ya que sólo Dios le puede dar el deseo de cambiar, debe usted creer que Dios puede arreglar la situación de su amigo mejor que cualquier otro. He escuchado una y otra vez historias de hombres que hablaron con sus padres u obispos acerca de sus problemas y solamente les dijeron que leyeran las escrituras, oraran y tuvieran más fe. Aun cuando estas acciones son en verdad parte de la solución, son tan poco agradables como decirle, "Solamente tienes que actuar como sabes que debes hacerlo". Los problemas de identidad sexual pueden ser complejos, y las respuestas simplistas solamente muestran una falta de comprensión. Lo que menos necesitan es un discurso acerca de lo malo que es la homosexualidad. Ellos ya saben que no deben sentirse sexualmente atraídos hacia otros hombres; le están solicitando que los ayude a encontrar una solución al problema. Antes de juzgar a otros, debemos vernos a nosotros mismos. En ocasiones somos rápidos para juzgar y condenar las acciones de otros, pero lentos para ver la inmoralidad y el pecado en nuestra propia vida. Recuerde, Cristo perdonó a la mujer adúltera, pero fue duro al criticar a aquellos que pensaron que estaban sin pecado. Ni usted ni su amigo tendrán todas las respuestas, ni siquiera conocen todas las preguntas. Tendrán que aprender juntos y reconocer que tomará tiempo. Tal vez tome años entender y manejar todas las emociones y problemas. El vencer los problemas homosexuales requiere una enorme cantidad de tiempo y energía, y usted puede ayudar apoyándolo en las muchas cosas que tiene que hacer. A la vez que no debe olvidar sus responsabilidades con su familia, necesitará pasar mucho tiempo leyendo acerca del tema, asistiendo a reuniones y fomentando relaciones con otros hombres. En lugar de vigilar su tiempo, anímelo a hacer las cosas que tiene que hacer para convertirse en un mejor hombre, padre o esposo. Ayúdelo a programar su tiempo, y cuando estén juntos, que este sea productivo. Puede ser que en su área exista una oficina de los Servicios Familiares de la Iglesia (LDS Family Services) y si no es así, Evergreen Internacional (véase la sección de organizaciones en este libro) le puede indicar sobre terapeutas que han sido capacitados para tratar a personas con problemas homosexuales. Dado que las atracciones homosexuales son el resultado de una profunda falta emocional, casi siempre requieren de ayuda especializada para resolverse. Advierta a su amigo sobre el cuidado que debe tener al escoger a un terapeuta porque algunos pueden hacer más daño que bien. (Véase el capítulo sobre terapia donde se le aconseja cómo elegir un terapeuta.) Muchos hombres con atracciones homosexuales se sienten torturados por sus problemas que pueden parecer difíciles de comprender y a veces sin esperanza para vencerlos. Este desánimo puede llevarlos a pensar en el suicidio. Si su amigo ya ha pensado en ello, obtenga ayuda profesional de inmediato. Usted puede ayudar a su amigo si le recuerda de manera constante del plan eterno de salvación. Cuando él entienda su naturaleza eterna y el amor de Dios por él, se dará cuenta que el suicidio no es la solución. El hecho de que se sienta perturbado por sus problemas lo demuestran como un alma espiritualmente sensible para quien existe una gran esperanza. Si en su problema ha existido el abuso, es probable que él necesitará apoyo profesional. Los siguientes folletos de la Iglesia pueden ser de ayuda: Medidas ante el abuso: Ayudas para líderes eclesiásticos, número de artículo 32248 002, y Preventing and Responding to Child Abuse (Prevención y medidas ante el abuso de menores), disponible solo en inglés, número de artículo 33196. En su anhelo por ayudarle, no ignore sus propios problemas. Usted tiene necesidades propias, y debe aclarar sus sentimientos y aprender a manejar la situación. Tal vez encuentre útil platicar con un consejero profesional o unirse a un grupo de apoyo. Existen grupos para madres, padres, esposas y hermanos que le pueden ayudar a comprender la situación y manejar sus propios sentimientos. Véase el capítulo sobre grupos de apoyo donde encontrará consejos sobre cómo escoger uno que le ayude y no contribuya a incrementar sus problemas. Tal vez desee dar servicio a la comunidad en una organización que ayuda a las personas a vencer sus problemas homosexuales (véase la sección de organizaciones en este libro). Tal vez encuentre útil leer libros que aconsejan cómo manejar sus propios sentimientos y problemas. Los amigos y los líderes de la Iglesia deben tomar en cuenta a la esposa y a la familia de su amigo, ya que ellos también son afectados por sus problemas y tienen necesidades propias. Probablemente también necesitan ayuda profesional. Su amigo necesita saber que aun cuando comete errores, él puede encontrar seguridad en usted y que su carga será aligerada (no aumentada) debido a la relación que tienen. Lo que necesita de usted es ayuda, no que lo condene; comprensión, no acusación; compasión, no amenazas. El Salvador dijo, "Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado" (Juan 15:12). ¿De qué manera ama el Salvador a su amigo? ¿Lo ama menos porque se siente atraído hacia otros hombres? Debemos amar a otros como Él los ama. Cristo es nuestro ejemplo de amor verdadero. El presidente Boyd K. Packer ha enseñado, "Hay una gran diferencia entre lo que uno es y lo que uno hace. Lo que uno es, tal vez merezca tolerancia ilimitada; mas lo que uno hace, merece sólo cierta cantidad".93 Puede ser difícil mostrar amor como el de Cristo cuando el comportamiento de su amigo le ofende o le decepciona, pero es necesario que usted esté a su lado. Cuando él está más desesperado es cuando más lo necesita. Amar incondicionalmente no significa que usted tenga que aceptar comportamientos y creencias con las que no está de acuerdo; significa que usted muestra amor como el de Cristo a esa persona, sin importar su comportamiento. Debe mantener su integridad sosteniendo sus creencias y normas. No tiene que disculpar el estilo de vida de su amigo o defender sus elecciones ante otros para comprobar su amor o su lealtad. De hecho, él necesita de su ejemplo y su estabilidad. Debido a las muchas opciones que él escucha, necesita su fuerza para mantener sus normas y creencias que le representen una influencia estable en su vida. El amor incondicional simplemente significa que usted no impone demandas o condiciones. "Te amo, mientras no tengas fantasías con otros hombres". Usted ofrece su amor y apoyo sin importar el nivel de progreso que haya logrado mientras lucha contra sus adversidades. Aun cuando hayan alcanzado un punto insuperable para resolver la situación, continúe comunicándose. Tal vez tenga que decir, "No entiendo por qué has tomado esas decisiones, pero te amo y deseo seguir trabajando en esto hasta que lo entienda. No quiero que pases por esto tú solo". Si lo ama, demuéstreselo escuchándolo y pasando tiempo con él. Esta ha sido una gran revelación de parte de él, y espera que usted mantenga esta información en el mayor secreto. Una indiscreción de su parte puede ser considerada inapropiada en otras circunstancias, pero en este caso, él probablemente lo considere una traición a su confianza. Recuerde que él le ha confiado su "oscuro secreto", algo que le es vergonzoso y muy personal. Dado que la confianza es un aspecto importante en su relación, es importante mantener toda la información en el más estricto secreto. Respete su derecho de decidir qué información él comparte y con quién. Si alguna otra persona se entera de sus atracciones, tal vez se abstenga a desarrollar una relación con él. Una parte importante de su remedio será poder relacionarse con otros hombres y desarrollar una relación apropiada y cercana a ellos, y esto puede ser difícil o imposible si otras personas saben de su problema. Debido a que la gente teme a la homosexualidad y tienen conceptos erróneos acerca de ella, los hombres tal vez se aparten de él cuando lo que más necesita es amor y aceptación. Por lo tanto, si usted solicita la ayuda de líderes del quórum o de otras personas para brindarle amistad, asegúrese de no divulgar ninguna información sobre la clase de circunstancias que está pasando. Dado que el problema homosexual es de su amigo y no suyo, él tiene el derecho de determinar a quién divulgar, cuándo hacerlo y qué tanto compartir. La decisión se debe hacer en oración y por inspiración personal, ya que lo que sea bueno para una persona puede no serlo para la otra. Puede ser que él no encuentre necesario o prudente decirle a otra persona aparte de su familia o sus mejores amigos. Si otros más saben de su problema, tal vez les será más difícil relacionarse con él y de esta manera será más difícil para él superar sus problemas Su amigo debe platicar con su obispo y de esa manera gozar del beneficio del consejo y guía del mismo. Si está casado, su esposa merece conocer sus problemas. No pueden ser una sola carne (véase Mateo 19:5) si esconde una parte tan importante de su vida a ella. Con frecuencia, las esposas conocen mejor los sentimientos del esposo antes que él mismo los comprenda. Yo estaba casado y tenía hijos antes de darme cuenta que tenía problemas homosexuales. Después de visitar al terapeuta un par de veces, supe que tenía que contarle a mi esposa. Pasé un buen rato preparándome para contárselo. Escogí un fin de semana con día feriado para tener varios días para platicar. Le expliqué que tenía problemas emocionales que deseaba solucionar y que estaba visitando a un terapeuta para tratar de comprenderlos mejor. Le comenté acerca de mis sentimientos de soledad y hablamos acerca de la identidad de género y la necesidad de contar con la compañía de varones. Platicamos acerca de mi dificultad para desarrollar relaciones satisfactorias con los hombres. Pasaron varias horas antes de que yo usara la palabra "homosexual" y traté de hacerle entender que era un problema emocional y no solamente sexual. Le dije que no podría vencer estos problemas yo solo. Necesitaba compartir estas experiencias con ella. Hablamos mucho y lloramos, después hubo más plática y también llanto. Aun cuando fue difícil, me apoyó y se comprometió a ayudarme. Estoy agradecido de que mi esposa conoce estos retos en mi vida y que está dispuesta a apoyarme. Después de una buena sesión de terapia o de una reunión con el grupo de apoyo, tenía la necesidad de compartir mis sentimientos positivos y mis éxitos con ella. Esta experiencia nos ha ayudado a crecer juntos como nunca antes lo habíamos hecho. El siguiente relato es la experiencia de una esposa: "Mi esposo…me contó sus problemas sobre atracción por personas del mismo sexo después de haber estado casados un año. Mientras me hablaba ese día, recuerdo cómo sentía un gran amor por él y, a la vez, un profundo sentimiento de tristeza que hubiese luchado solo durante tantos años. Me impresionó que compartiera algo tan íntimo y doloroso conmigo. A su vez, él se sentía sorprendido que yo no lo echara de mi vida. Me dijo que era la primera experiencia que tenía de amor incondicional. A mí nunca se me ocurrió abandonarlo. Seguía siendo el mismo hombre que yo amaba, y me sentí más cercana a él ese día debido a la forma en que había abierto su corazón. Esa fecha marcó un hito en nuestras vidas".94 Yo confesé mis problemas a mi hermano que también sufre de sentimientos homosexuales. Pero debido a que yo había salido de casa y me casé antes de estar consciente de tener sentimientos homosexuales, preferí no contarle a mis padres o a otros miembros de la familia porque no pensé que fuera de ayuda o necesario hacerlo. Steve Andersen escribió sobre el contar a los padres: "El domingo les conté a mis padres y ¡qué alivio sentí! Nunca me hubiera imaginado su respuesta. De haber sabido que serían tan comprensivos, les hubiera contado hace años. Los subestimé. Se sintieron muy sorprendidos, lo cual me sorprendió a mí también, porque yo creía que ellos lo sospechaban desde que yo estaba creciendo. Conté a ellos lo que yo pensaba acerca de mí mismo al crecer y me sorprendí al enterarme que solamente eran mis percepciones y no necesariamente la forma en que otras personas me veían, en especial mis padres. Mi padre dijo que él sabía que no acostumbraba mostrar sus sentimientos y que con frecuencia consideraba tratar de cambiar. Me dijo que si me ayudaría y aumentaría mi autoestima, estaba despuesto de intentar cambiar. Se me acercó y me dio un gran abrazo—el primero que yo recuerdo en 36 años—¡y tengo 36 años! Al siguiente día me llamó a mi trabajo, algo que nunca hace, solamente para decirme que estaba triste y sentía deseos de llorar, no porque yo tuviera estos problemas, sino triste porque yo había sido infeliz tanto tiempo y él nunca lo supo. ¡Qué experiencia tan positiva"! Su amigo y su esposa deben decidir juntos cuándo—o si deben—decirles a sus hijos. Scott escribió acerca de esta experiencia al contarle a su hijo: "El momento había llegado. Mi hijo mayor (de 14 años) ¡finalmente preguntó! Yo estaba trabajando en la computadora escribiendo sobre algunas experiencias sobre mi vida cuando mi hijo llegó. Él deseaba usar la computadora y yo no se la prestaba, así que estuvo entrando y saliendo de la habitación y tratando de ver lo que yo estaba haciendo, y yo de alguna manera trataba de evitar que viera lo que estaba escribiendo. Casi había terminado cuando mi hijo se acercó finalmente y preguntó, ‘¿Papá, eres gay’? Evadí la respuesta, y dijo, ‘No me has contestado’. Yo dije algo tonto como ‘¿Por qué? ¿Tú lo eres’? Me dijo que no. Yo agregué, ‘Sí, lo fui’. Lo miré y le pregunté, ‘¿Te molesta’? Haberle contestado la primera pregunta pareció satisfacerlo y se limitó a preguntar cuándo podría usar la computadora. Más tarde se mostró muy cariñoso. Se acercó a mí varias veces y me abrazó y me dijo que me amaba. Le leí un rato antes de acostarse y cuando terminamos, le dije, ‘Hijo, sé que es importante que sepas que amo a tu mamá y siempre lo he hecho’. Solamente me abrazó y se fue a dormir. No fue tan doloroso como lo había imaginado o temido que fuera. De hecho, no fue nada doloroso". Los niños que son amados y respetados por sus padres tienden a amarlos y respetarlos. Sin embargo, una advertencia, ya que muchos adolescentes no son tan maduros o comprensivos como el hijo de Scott. Su amigo y su esposa deben decidir en oración cuándo—o si deben—decirles a sus hijos. Si lo hacen, explíqueles que su padre no es perfecto (si es que ha cometido errores de comportamiento), pero no desacredite o menosprecie a los hombres en general. Si los niños no respetan el papel de los hombres y padres, pueden desarrollar problemas de identidad de género ellos mismos. Algunos hombres tienen experiencias positivas al comentarle a su mejor amigo, el cual no tiene problemas homosexuales. Generalmente se han sorprendido al saber que los otros le siguen aceptando y amando aun cuando conocen su "secreto oscuro". Esto los ha ayudado a sentirse amados por lo que en verdad son, y no por la fachada que han tratado de presentar. El darse cuenta de esto con frecuencia mejora su autopercepción. Si usted desea comentarle a un amigo de confianza o algún miembro de la familia (para que tenga con quien hablar sobre la manera en que estos problemas le afectan), antes de hacerlo obtenga el permiso del hombre que padece de sentimientos homosexuales. Aun cuando las anteriores son experiencias positivas, no espere que todas las reacciones sean positivas. Algunos hombres han sido desterrados del seno familiar o han perdido a buenos amigos cuando se enteraron de sus atracciones. Las personas a quienes les platique son humanos y difieren de maneras de pensar. Poseen sus propios límites y actitudes, por lo que cada uno reaccionará de manera distinta. Algunos podrán mostrar amor como el de Cristo; otros tal vez reaccionarán de manera negativa. Para ayudarlo a usted o a su amigo a explicar sus problemas a un ser amado, escribí el folleto Cómo comprender problemas homosexuales de los hombres: Una introducción para los Santos de los Últimos Días, que explica de manera sencilla y condensada los conceptos tratados en este libro. Si usted sospecha que su esposo, hijo, hermano o amigo siente atracción homosexual, tal vez desee prepararle el camino para que le hable acerca de ello. Tal vez tema admitir sus problemas porque siente pena o teme ser rechazado. Propicie una atmósfera donde sepa que usted está dispuesto a compartir dichos sentimientos. "Deseo que tengamos una relación honesta donde sientas que puedes hablar sobre cualquier tema". Tal vez desee hablar sobre algún evento en las noticias o un programa de televisión que aborde el tema gay. "Este es un asunto interesante. ¿Qué crees que debe hacer una persona que siente atracción homosexual"? Después de platicar sobre el tema, usted podría decir, "Si yo supiera de alguien que lucha con estos sentimientos, le amaría y me gustaría que me platicara para mostrarle mi comprensión y ser un apoyo para él". Si usted cree que su hijo tiene estos sentimientos, hable con él acerca de este punto y guíelo de manera que pueda empezar a comprenderlos y obtener ayuda temprana, antes que éstos sean más complejos. Los padres en ocasiones evitan las discusiones directas sobre temas sexuales y hablan del asunto en tercera persona. Sin embargo, el hablar sobre lo desagradable que es la homosexualidad solamente aumentará el sentimiento de culpa y vergüenza que el joven ya siente y esconderá más profundamente cualquier intento por admitir que tiene un problema para empezar a buscar ayuda. En su lugar, establezca un sentimiento de amor y confianza, después pregunte de manera directa y hable de ello abiertamente. Lecturas recomendadas "Ayudad al ser querido que os necesita", Richard G. Scott, Liahona, julio de 1988, págs. 59-60. Parents in Pain (Padres en dolor) por John White Where Does a Mother Go to Resign? (¿En dónde renuncia una madre?), por Barbara Johnson Fresh Elastic for Stretched Out Moms (Nueva ayuda para madres estresadas) por Barbara Johnson How Will I Tell My Mother?, A True Story of One Man’s Battle with Homosexuality and AIDS (¿Cómo se lo diré a mi madre? Un relato verdadero de la batalla de un hombre con la homosexualidad y el SIDA) por Jerry Arterburn The Dance of Anger (El baile de ira) por Harriet G. Lerner Capítulo 5: El albedrío, la libertad y la responsabilidadEn uno de mis grupos de apoyo desarrollé una amistad cercana con un hombre que tenía una hermosa familia y un testimonio del evangelio. Aun cuando lo intentaba y estaba logrando progreso, finalmente dejó la Iglesia y a su familia al elegir una vida de soltero sin preocupaciones. Pienso que parte de la razón por la que hizo esa elección fue que sentía que no tenía opciones. Este capítulo explica que su amigo sí tiene opciones. Muchos hombres toman las decisiones correctas en situaciones difíciles y como resultado están logrando cambios importantes en su vida. Nuestra vida está compuesta por muchas pequeñas elecciones. Raramente tomamos una decisión monumental. Las pequeñas cosas moldean nuestro carácter y nos hacen ser quienes somos. Nuestro carácter es el compuesto—el resultado neto—de esas pequeñas elecciones. Este capítulo explora nuestro poder de elegir y de qué manera esas elecciones influyen en nuestra vida eterna. En Doctrina y Convenios leemos: "yo preparé todas las cosas, y he concedido a los hijos de los hombres que sean sus propios agentes" (DyC 104:17). ¿Qué significa ser nuestros propios agentes? Veamos los conceptos de albedrío y libertad. Albedrío, libre albedrío y albedrío moral, todos se refieren a nuestro poder interno de ejercer nuestra voluntad y tomar elecciones. Libertad se refiere al poder externo y a la oportunidad de realizar dichas decisiones.95 Antes de venir a esta tierra, Dios nos dio a cada uno de nosotros nuestro albedrío—el poder de escoger (véase Alma 13:3). De hecho, una de las razones principales por las que vinimos a esta tierra fue para ser probados, para ver si haríamos todo lo que se nos mandara (véase Abraham 3:25). En el concilio celestial, Satanás presentó un plan alternativo que negaba el albedrío. Cuando fue rechazado, se rebeló, "y pretendió destruir el albedrío del hombre que yo, Dios el Señor, le había dado" (Moisés 4:3–4). Al saber que Satanás está ansioso para que hagamos mal uso del poder del albedrío, necesitamos tener cuidado con las elecciones que hacemos. "Por lo tanto, el Señor Dios le concedió al hombre que obrara por sí mismo" (2 Nefi 2:16). "Anímense, pues, vuestros corazones, y recordad que sois libres para obrar por vosotros mismos, para escoger la vía de la muerte interminable, o la vía de la vida eterna" (2 Nefi 10:23). Dios nos ha dado nuestro albedrío—el poder de escoger—y ninguna persona u organización nos lo puede quitar. Lo que se nos puede quitar o reducir en esta vida es nuestra libertad, que es el poder para obrar de acuerdo con nuestras elecciones. El élder Dallin H. Oaks explica que "el albedrío es absoluto, pero en las circunstancias de la mortalidad, la libertad siempre está limitada".96 Explica que la libertad puede estar limitada o se puede quitar de tres maneras:
Una restricción de libertad de esta manera "reduce el grado en el cual podemos actuar de acuerdo a nuestras elecciones, pero no nos priva del albedrío que Dios nos ha otorgado".97 Tenemos la tendencia de pensar que el albedrío es un asunto personal. Sin embargo, con frecuencia ignoramos el hecho que las elecciones tienen consecuencias. Tenemos la libertad de considerar nuestras opciones, hacer elecciones y actuar. Pero una vez que hemos actuado, no nos podemos librar de las consecuencias de nuestra acción. Su amigo debe estar dispuesto a (1) aceptar personalmente la responsabilidad de sus acciones y de la dirección de su vida, (2) rendir cuenta ante alguien y (3) ejercer su propia autoridad al permitirse actuar y tolerar que otra persona verifique su progreso. Satanás hará creer a su amigo que no es responsable por su albedrío en esta vida porque él "nació así" y no tiene control de sus acciones homosexuales. Aun cuando no eligió tener atracciones hacia el mismo sexo, sí escoge cómo responder a ellas y su habilidad de superarlas será determinada por el control que él decida ejercer en su vida. El rendir cuentas es un principio eterno (véase DyC 104:11–13). En la parábola de los talentos, a los siervos se les hizo responsables por los talentos que recibieron y se esperaba que los aumentaran (véase Mateo 25:14–30). En los llamamientos en la Iglesia, se nos pide que rindamos cuentas ante nuestros líderes del sacerdocio con quienes nos reunimos para ser entrevistados de manera regular. El rendir cuentas nos permite mantener nuestra integridad y nos ayuda a crecer. En su batalla con la homosexualidad, su amigo necesita identificar a aquellos ante quienes deberá rendir cuentas:
El siguiente paso es dar autoridad o permiso para que ese amigo evalúe su progreso. Muchos hombres que tienen problemas homosexuales tienen dificultades con aceptar la autoridad. Aun cuando haya solicitado que se le evalúe, puede sentirse controlado cada vez que se le hagan preguntas difíciles. Si usted hizo un trato con él para chequearlo, no permita que le haga a usted responsable por las acciones de él. No permita tampoco que le culpe si usted no le llamó o si él no pudo ponerse en contacto con usted en un caso de emergencia. Recuérdele que él es responsable por sus acciones. A medida que aprenda a rendir cuentas, también se sentirá más en control de la situación. Otro aspecto de rendir cuentas es que él reconozca que tiene autoridad sobre su propia vida si así se lo permite. Debido a fracasos anteriores, podrá sentirse impotente al actuar. Pero a medida que ejerza autoridad en su propia vida, se dará cuenta que puede hacer cambios significativos en la misma. Podrá actuar, y esto hará una gran diferencia. Capítulo 6: Las elecciones en la vidaCada persona tiene que encontrar su propia forma de manejar la homosexualidad. Algunos escogen adoptar una identidad homosexual, "salir del clóset" y vivir abiertamente esa identidad. Otros escogen encontrar una solución a los problemas homosexuales para poder vivir el evangelio plenamente. La elección de resolver los problemas homosexuales es una elección en busca del crecimiento y autodesarrollo. El decidirse a resolver la homosexualidad es una elección mayor en la vida. Dado que la homosexualidad es la manifestación exterior de problemas sin resolver y que son determinantes en la personalidad de su amigo, decidirse a trabajar en estos problemas involucrará una revaluación de su persona y la decisión de cambiar. Este capítulo delinea los pasos que se deben seguir y algunos puntos que debe considerar a medida que tome estas importantes decisiones en la vida. Primero debe determinar sus creencias y valores personales. Al pasar yo mismo por este proceso, me di cuenta que no podría solamente aceptar las creencias de mi familia o de la sociedad, sino que debía identificar lo que importaba más para mí y de esa manera tomar decisiones basado en ello. En cierta forma, significaba que debía estar en contacto con mi yo interno y aclarar lo que yo creía que era verdad. Significaba identificar mis propias creencias aparte de las creencias de los demás. Tuve que cuestionar mi testimonio y una vez que descubrí por mí mismo lo que es eternamente verdadero y acepté estos valores, pude tomar decisiones basadas en ello y no malgastar tiempo tratando de cambiar lo que es eternamente correcto o contradecirlo diciendo que no tenía derecho a ser cierto. En realidad solamente hay tres opciones.98 Primera, su amigo podría decidir a no tomar partido. Algunos hombres quieren chiflar y beber agua. Desean la comodidad, la seguridad y la aceptación de su familia y quieren seguir activos en la Iglesia. Pero a la vez, buscan por otra parte la gratificación sexual. Pero si su amigo comprende las escrituras y el plan de salvación, se dará cuenta de que esto no es una opción sensata (véase Apo. 3:16). Una segunda opción es decidirse por la homosexualidad. Esto incluye la fantasía de encontrar al "hombre perfecto" y vivir felices para siempre. Desafortunadamente, muchas personas buscan esta condición idílica pero nunca la encuentran. Si él entiende las escrituras y el plan de salvación, se dará cuenta que ésta no es una opción razonable. La tercera opción es aceptar el plan eterno de salvación y dedicarse por completo a Dios, a su familia y a las verdades eternas. En lugar de gastar sus energías luchando con lo que sabe es verdadero, decidir vivir el plan del evangelio que su bondadoso Padre Celestial ha diseñado para su felicidad total. El presidente Howard W. Hunter enseñó, "Cristo no sólo es el camino correcto, sino que a la postre el único camino de esperanza y gozo".99 Entre más pronto alinee su vida con la verdad eterna, más pronto encontrará la verdadera felicidad. Cuando por fin encaré mis problemas homosexuales y usé la palabra "homosexual" por primera vez, estaba felizmente casado y tenía hijos. Los amaba mucho y me sentía seguro en mi matrimonio. Sin embargo, el impulso de los deseos homosexuales era tan fuerte que mi vida se volteó al revés. Las personas en el mundo gay me decían que debía ser honesto conmigo mismo y obedecer mis sentimientos. Me decían que si yo reprimía mi recién hallada sexualidad, un día me lamentaría por todas las experiencias que perdí. Sin embargo, pronto me percaté que no podía experimentar con estos deseos sexuales por un lado y a la vez fingir ser un leal esposo y padre mormón. Si no quería vivir una vida doble, tendría que tomar una decisión. ¿Debería dejar a mi esposa y a mi familia y sumergirme en el mundo gay? ¡Mi vida mormona se veía aburrida comparada con la excitación y mística de la vida gay! Veía un estilo de vida gay como algo poderosamente seductor. Parecía romántico y sensual, y a la vez tentador y excitante. Me resultaba difícil ser objetivo porque el pensamiento racional rápidamente era borrado por la fascinación emocional. Finalmente tuve que escribir todos los pros y los contras que pude imaginar. Considere las verdades eternas La verdad eterna permanece intacta y no está sujeta a nuestra opinión. No existen diferentes versiones de la verdad que se puedan adaptar a nuestras situaciones personales. Dios tiene un plan para la salvación de todos Sus hijos. El élder M. Russell Ballard nos recuerda, "Si estamos afianzados en la comprensión correcta de quiénes somos, por qué estamos en este mundo y a dónde iremos después de esta vida terrenal, Satanás no podrá poner en peligro nuestra felicidad por medio de ninguna clase de tentación. Si hemos tomado la determinación de vivir de acuerdo con el plan de nuestro Padre Celestial, utilizaremos el albedrío moral que Dios nos ha dado para tomar decisiones basadas en la verdad revelada, y no en las opiniones de los demás ni en la manera de pensar que esté de moda en el mundo….Los que comprendan el plan eterno que nuestro Padre Celestial tiene para el gozo y la felicidad de Sus hijos estarán mejor preparados para tomar buenas decisiones….Si creemos verdaderamente que somos Sus hijos y que estamos aquí en la tierra para aprender a vivir, por medio de la fe, las enseñanzas y los mandamientos de Dios y de Su Hijo Unigénito, Jesucristo, tomaremos las decisiones que nos hagan merecedores de regresar algún día a Su presencia".100 Nuestro Padre Celestial nos ha dado dones divinos para ayudar a su amigo en su jornada y debe echar mano de ellos para recibir las bendiciones prometidas. Debe obtener su bendición patriarcal o leerla si es que ya la tiene para acordarse de las bendiciones que le han sido prometidas. Puede pedirle a su padre o al obispo una bendición del sacerdocio para obtener una visión adicional a medida que toma estas decisiones importantes de la vida. Si ya hizo convenios en el templo y recibió sus investiduras, debe reflexionar sobre los convenios que hizo y recordar las promesas que se le hicieron. Él forma parte de una generación escogida reservada para vivir en esta tierra en estos últimos días. Tiene por delante una misión especial que debe llevar a cabo, que por alguna razón incluye retos homosexuales. Dado que las decisiones que tome determinarán el curso que su vida tomará, debe asegurarse de hacer elecciones que le darán gozo eterno en lugar de felicidad temporal. Aconséjele a que sea cuidadoso al confiar en sus sentimientos. Los sentimientos emocionales pueden ser pasajeros y cambiar de vez en cuando. Si presta oídos a sus estados de ánimo del momento, podría ser llevado y traído por sus emociones. Pero, dado que el Espíritu Santo obra a través de sentimientos e impresiones, deberá asegurarse de escucharlo—éstos siempre estarán de acuerdo con la verdad revelada. El Espíritu nunca lo guiará en contra de las enseñanzas de los profetas. Los susurros del Espíritu Santo brotan de lo más profundo y pueden distinguirse de las emociones superficiales que pueden cambiar de vez en cuando. El presidente James E. Faust enseña que "por el poder y el don del Espíritu Santo podemos saber qué hacer y qué no hacer para gozar de felicidad y paz en la vida".101 En estos días se dicen infinidad de mentiras acerca de que la homosexualidad es saludable y un estilo de vida alternativo. Aún algunas personas en la Iglesia son engañadas por la forma en que Satanás tergiversa la verdad y comienzan a pensar que saben más que los líderes de la Iglesia acerca de las necesidades de la gente que batalla con deseos homosexuales. Con un deseo sincero por ayudar, estas personas escriben cartas a los líderes de la Iglesia y oran a Dios para que inspire a las autoridades a comprender la homosexualidad y a que cambien las políticas de la Iglesia para que sean más favorables hacia aquellos que tienen deseos homosexuales. En verdad, los líderes de la Iglesia toman en cuenta seriamente los asuntos sobre la homosexualidad y tienen un entendimiento claro de lo que Dios desea que hagan. No sería extraño que nunca hubiese una revelación sobre la homosexualidad que llegue a convertirse en una sección de Doctrina y Convenios para contestar todas nuestras dudas. De la misma manera no existe una sección acerca de cómo vencer el alcoholismo u otras condiciones mortales. Las revelaciones concernientes a estos asuntos llegan de manera individual. El evangelio ya tiene las respuestas que necesitamos y podemos recibir revelación individual a medida que la necesitemos para comprender la aplicación de los principios del evangelio a nuestros problemas específicos. Una vez que haya orado y evaluado sus opciones, necesitará tomar una decisión y comprometerse a continuar, sin importar lo difícil que sea. Lo peor que puede hacer es un esfuerzo a medias, fallar, y luego convencerse de que no puede vencer la homosexualidad. Para demostrar su decisión de dejar atrás su pasado homosexual, su amigo debe desprenderse de todos los hechos y relaciones que se lo recuerden. Aun cuando desea hacer cambios, una parte de él querrá aferrarse al pasado que le es familiar y del que tiene gratos recuerdos. Es importante que se desprenda de estas cosas ya que pueden mantener viejos sentimientos vivos en sus emociones y echar por tierra sus esfuerzos por cambiar. Necesitará hacer un inventario de su vida y determinar lo que necesita olvidar, tal como amigos o lugares y actividades que le recuerden del pasado. Al eliminar estas cosas de su vida, necesitará reemplazarlas con otras nuevas actividades edificantes que le permitan asociarse con hombres con quienes le gustaría tener amistad. Lectura recomendada "Cómo tomar la decisión correcta", Richard G. Scott, Liahona, julio de 1991, págs. 35–38.
Capítulo 7: El plan de acción personalLos problemas homosexuales no serían tan difíciles de resolver si hubiera un plan paso por paso que cualquier persona pudiera seguir. Sin embargo, debido a que los factores que causan los problemas homosexuales difieren de individuo a individuo, no existe una fórmula mágica para todas las personas que se los resuelva. Los conceptos que se tratan en este libro enseñan principios básicos de saneamiento, pero su amigo tendrá que desarrollar un plan de acción personal tomando en cuenta las cosas específicas que él necesita. No será tan fácil como sentarse y escribir en el término de una hora este plan, debido a que los puntos son complejos, pero su éxito es demasiado importante como para dejarlo a la casualidad. Este capítulo delinea los pasos para desarrollar un plan de acción personal lo mismo que algunos conceptos que deben tomarse en cuenta al desarrollarlo. Antes que su amigo inicie esta jornada para resolver sus problemas homosexuales, es importante que se pregunte a sí mismo si su deseo personal es lo suficientemente fuerte como para seguir adelante debido a que su éxito dependerá del nivel de deseo y compromiso. Antes de empezar, tal vez desee examinar su vida e identificar sus sentimientos y acciones actuales. Este puede ser un principio importante al desarrollar un plan estratégico. Tal vez más adelante le sirva como parámetro para medir su progreso. Con este inventario a la mano, se podrá reunir con su terapeuta e identificar las áreas donde necesita concentrarse, tomando en cuenta los aspectos emocionales y espirituales. Los procesos de reparación y de maduración emocional pueden incluir puntos como ponerse a mano con el trauma emocional del pasado, resolver conflictos emocionales actuales, vencer las separaciones y dependencias emocionales, aprender a amar de manera apropiada, establecer relaciones sanas, corregir la percepción que se tiene de sí mismo, y fomentar sentimientos de masculinidad y autoestima. El desarrollo espiritual puede incluir crecer en maneras tal como someterse a Dios, tener un profundo cambio de corazón, vencer la envidia y la lujuria, dar servicio cristiano y desarrollar una integridad espiritual. El crecimiento y la curación personal vienen una vez que se ha puesto una fe total en su Salvador, quien tiene el poder para cambiar su vida. No existe ninguna situación en la que hayamos nacido que el Salvador no pueda componer. No existe ninguna condición que pueda obstruir nuestra felicidad y potencial temporal y eterna que Él no pueda corregir. Y cuando su amigo haya hecho todo lo que esté a su alcance, el Salvador se hará cargo desde ese punto y terminará el resto. Los aspectos tanto espiritual como emocional necesitan ser encarados durante el proceso, de otra manera no será completo. Tengo la oportunidad de platicar con hombres que dicen "He ayunado y orado y leído las escrituras. He tratado de ser bueno. Pero ¡de nada sirve"! También hablo con hombres que dicen "He estado en terapia durante años y los sentimientos no desaparecen". Algunos desarrollan relaciones sanas para satisfacer sus necesidades emocionales, pero descuidan las necesidades espirituales. Si su amigo se desarrolla emocionalmente, pero no espiritualmente, no tendrá la ayuda espiritual necesaria para llevar a cabo la difícil transición. Si avanza en el aspecto espiritual, pero no en el emocional, las tentaciones no desaparecerán y la intensidad de los deseos y necesidades pueden ser tan grandes que tal vez no pueda resistirse a la tentación. El proceso de transición es un proceso tanto de gracia como de verdad. Existe la verdad en el proceso terapéutico pero también es un proceso sanador de gracia. Cuando los aspectos emocionales y espirituales no están balanceados, parecería que las personas progresan bien, pero este progreso es temporal y finalmente reinciden. Mientras que se hacen cargo de algunos faltantes en sus vidas, su progreso no es permanente porque no es completo. Sería conveniente también pensar en los esfuerzos de su amigo en términos de un proceso de dos pasos de reparación y construcción.
Hacemos decisiones pobres en la vida cuando cambiamos nuestro enfoque de metas eternas a largo plazo por las de corto alcance y escogemos el camino fácil en lugar del más difícil pero más importante. Como explica Stephen Covey, "Necesitamos más una visión (una meta) y una brújula (un conjunto de principios o instrucciones) que un mapa de ruta. Frecuentemente no sabemos cómo será el terreno que tenemos que atravesar, o qué necesitaremos para atravesarlo; mucho dependerá del juicio que formulemos en ese momento. Pero una brújula interna siempre nos indicará la dirección".102 Los problemas homosexuales son causados por muchos factores que se presentan en momentos críticos en la vida de su amigo. Por lo tanto, es razonable pensar que para resolverlos, él necesita reunir varios factores específicos a la vez. Aquellas personas que tienen éxito para resolver los problemas homosexuales han comprobado que la asistencia a las reuniones y grupos de terapia no es suficiente. Descubren que existen numerosas cosas que tienen que estar en su lugar a la vez para que dicho cambio pueda efectuarse. Casi invariablemente requiere de un crecimiento espiritual sincero, terapia individual y que uno se apegue a un programa durante varios años. Las personas que se comprometen a este punto pueden resolver sus problemas homosexuales de manera significativa. Recuerde que la homosexualidad no es el verdadero problema. Es tan sólo un síntoma de luchas internas tales como el rechazo, la envidia, el abuso, la identidad, la desconfianza o el temor. Sin embargo, los hombres que tienen problemas homosexuales rara vez reconocen esto, debido a que (1) los problemas específicos varían de persona a persona y (2) los hombres son verdaderos maestros para esconder las verdaderas razones en sus vidas. Para resolver su problema homosexual, su amigo necesita determinar cuáles son los problemas subyacentes, y una vez que los resuelva, resolverá los problemas homosexuales. Una vez que descubra lo que ha buscado por medio de las relaciones homosexuales, encontrará maneras no sexuales para satisfacer esas necesidades. Aun cuando puede evitar el comportamiento homosexual en un corto tiempo ejerciendo su fuerza de voluntad, los deficiencias emocionales y las necesidades sociales no satisfechas, no desaparecerán hasta que legítimamente las satisfaga. Los siguientes capítulos en este libro tratan tópicos que la mayoría de los hombres deben tomar en cuenta. Dado que muchos de estos componentes son interdependientes, el descuidar un área puede hacer que el progreso en otra no tenga efecto. Muchas de las dificultades que yo enfrenté fueron el resultado de la falta de balance. Tuve muy pocos amigos durante ciertos años de mi niñez y de mi adolescencia. Pensaba demasiado en el sexo durante algunos años de mi adolescencia (¿quién no?). Tuve poco acceso a un modelo de padre durante la niñez temprana. Tuve muy poca aceptación por parte de mi hermano mayor cuando más la necesité. Durante varios años, me sentía muy a gusto pasando el tiempo con mi mamá y por lo tanto no salía a jugar con mis amigos. La falta de balance no solamente contribuye al desarrollo de problemas homosexuales en primer lugar, pero la falta de éste de manera continua puede contribuir al fracaso a medida que su amigo trata de resolver su situación. Por ejemplo, tal vez pase mucho tiempo leyendo y estudiando acerca de asuntos homosexuales y no se toma el tiempo necesario para fomentar sus relaciones sociales. O tal vez confíe en grupos de apoyo y no reciba terapia individual. O tal vez reciba terapia y fomente relaciones, pero ignore los aspectos espirituales. Una razón por la que la gente falla en su intento por hacer cambios en su vida es porque olvidan establecer límites para sí mismos. Un alcohólico en recuperación, por ejemplo, necesita establecer un límite y no cruzarlo cuando se trate de entrar a un bar. Si piensa que puede entrar a este lugar y estar con sus amigos que están tomando pero no sentirse tentado a tomar, se está engañando. De la misma manera, su amigo no puede estar involucrado en organizaciones gay y no sentirse tentado a coquetear y buscar relaciones con otros hombres. Necesita establecer límites que se compromete que no cruzará. También puede necesitar límites emocionales para evitar el sentirse emocionalmente dependiente. Aun cuando no siempre podrá controlar sus sentimientos, sí puede escoger cómo responder a éstos. El abuso también afecta el concepto de límites. Todas las formas de abuso (sexual, físico, emocional, intelectual y espiritual) involucran una violación de los límites. El abuso puede confundir en cuanto a lo que son los límites y dónde o si deben existir. Para evitar el abuso, su amigo debe definir sus propios límites. Para evitar abusar de otros, él debe respetar los límites de los demás. Si su amigo ha sido víctima del abuso o ha sido el que abusa, es probable que necesite ayuda profesional para vencer los efectos. Es común tener dudas continuas a medida que trabaje en su plan de acción. Gerard van den Aardweg, un psicólogo con muchos años de exitosa experiencia clínica en el tratamiento de la homosexualidad, hace ver que "las personas con tendencias homosexuales, aun cuando en principio estén dispuestas a cambiar, inicialmente tienen serias dudas si en verdad hay oportunidad para una mejora profunda. Estas son dudas que se repiten periódicamente, sin importar que haya un progreso claramente visible, y éstas solamente desaparecen cuando el cambio en los sentimientos ha llegado a ser mucho más obvio".103 Para vencer estas dudas, su amigo puede revisar de vez en cuando sus previos inventarios de progreso y compararlos con su condición actual. Esto no solamente le dará ánimo, sino que le ayudará a hacer ajustes a su plan según lo requiera. Una buena manera para que su amigo se comprometa consigo mismo es por medio de una introspección y de llevar un registro escrito. Stephen Covey nos recuerda que el "llevar un diario de nuestros pensamientos, experiencias, introspecciones y aprendizaje promueve la claridad mental, la exactitud y el contexto".104 Llevar un diario escrito también es un proceso por medio del cual puede desahogar su pena y sanar. Si aún perduran algunos puntos sin aclarar con su padre, el escribirle una carta en su diario puede ser una manera de arreglar las cosas y dar fin a algunas situaciones dolorosas. El llevar un diario escrito le puede ayudar a analizar sus sentimientos, evaluar sus acciones y mantener el control. Las personas que tienen éxito para resolver sus problemas homosexuales, típicamente:
Su amigo tendrá más éxito si usa todas las relaciones y recursos disponibles, tales como familia, amigos, consejeros, líderes de la Iglesia, la fe, la oración, la terapia de grupo e individual, libros y grupos de apoyo. Tendrá que crecer en otras áreas como el comprender su verdadero yo, confirmar su identidad masculina, sanar viejas heridas, perdonar, reconciliar su relación con su padre o con otros y aprender a controlar su comportamiento. Y lo más importante, la espiritualidad tendrá que jugar un papel primordial. El comprometerse con Jesucristo y tener fe en Él es la llave para aplicar en su vida el poder sanador de la expiación. Si él está dispuesto a aplicar estas cosas, existe esperanza. Él podrá encontrar el camino para escapar de la homosexualidad igual que yo y muchos de mis amigos que también lo hemos hecho. Amulek enseñó, "Y ahora bien, amados hermanos míos, quisiera exhortaros a que tengáis paciencia, y que soportéis toda clase de aflicciones…que tengáis paciencia y soportéis esas congojas, con una firme esperanza de que algún día descansaréis de todas vuestras aflicciones" (Alma 34:40–41). Al terminar la conferencia general en abril de 1995, el presidente Gordon B. Hinckley nos aconsejó que "Debemos hacer a un lado nuestras debilidades pasadas y seguir adelante con energía renovada….Tenemos mucho por hacer, muchísimo….pongamos manos a la obra con más dedicación y depositando nuestra confianza en el Señor". Esto es posible de lograr, nos dijo, si "oramos y somos fieles; podemos esforzarnos más de lo que jamás lo hayamos hecho". Unos momentos más tarde agregó, "Vayamos con la determinación de esforzarnos un poco más, de ser un poco mejores. Tengan la seguridad de que estamos somos conscientes de algunos de los problemas que enfrentan….[o]ramos al Señor por ustedes. Unimos nuestras oraciones a las suyas para que encuentren solución a sus problemas. Dejamos una bendición sobre ustedes, una bendición apostólica: les bendecimos para que el Señor derrame Su misericordia sobre ustedes, para que haya paz en su hogar y en su vida; para que reine una atmósfera de amor, respeto y agradecimiento entre cónyuges, hijos y padres. Asegúrense de "acudir a Dios para que viva[n] (Alma 37:47) con felicidad, con seguridad, con paz y con fe".105 Capítulo 8: El estudio personalUno de los retos más grandes de su amigo para resolver los problemas homosexuales será superar su confusión por medio de buscar información buena y correcta. Muchos hombres informan que esto los ha ayudado a comprender sus sentimientos y ver las cosas en una perspectiva más clara. Como dijo un hombre, "Un persona de Evergreen me regaló los libros de [Elizabeth] Moberly y [Jeff] Konrad. Durante dos o tres días los leí continuamente hasta terminarlos Al leer estos libros, tuve una experiencia similar a la que tienen algunas personas cuando leen el Libro de Mormón, se empapan totalmente en su lectura hasta que se convencen que es verdad y exclaman, ‘¡Esta es la religión verdadera’!"106 Otro hombre dijo, "¡Fue una gran experiencia leer estos libros y estar de acuerdo con ellos y decir ‘¡Ajá! Esto es lo que me ha estado pasando’!"107 Existe un buen número de excelentes libros que pueden ayudar a su amigo a comprender su situación. Yo lo encontré útil leer libros acerca de diferentes teorías psicológicas sobre la homosexualidad, lo mismo que aquellos que ofrecían sugerencias prácticas de cosas que podía hacer. No todas encajaban en mi situación, pero en cada uno encontré elementos que me proporcionaban una perspectiva para ayudarme a comprender y estar en paz con mis sentimientos. Es importante que su amigo aumente su comprensión de los principios básicos del evangelio. Aun cuando crea que ya conoce el evangelio, el tener una comprensión más profunda de la expiación, de la fe, del arrepentimiento y del perdón será tan provechoso para él como obtener una mejor comprensión de los aspectos emocionales de su atracción por personas del mismo sexo. Parece ser que aquellos que leen más tienen mayor éxito al comprender sus sentimientos y controlar su comportamiento. Entre más estudian, estarán más expuestos a ideas que les pueden ayudar. El obtener una mejor información de libros, manuales, audiocassettes, videos, boletines y otros recursos educativos les ayudarán a acabar con la confusión desmoralizadora que escuchan en los medios de comunicación públicos. Véase la sección de lecturas selectas donde se recomienda una lista de publicaciones. Cuídese de aquellos libros—incluso algunos escritos por autores Santos de los Últimos Días—que no se adhieren estrictamente a los principios del evangelio. Al leer un libro de éstos, Scott Peterson explica que "en lugar de ajustar su comportamiento para acomodar los valores de su religión, ajustan sus valores religiosos para acomodar su comportamiento. No buscan una explicación, sino racionalización".108 Capítulo 9: Los grupos de apoyoLa mayoría de los hombres que los asisten opinan que los grupos de apoyo son muy útiles. Un grupo de apoyo debe ser un lugar seguro y confidencial en donde su amigo puede darse cuenta que él no es el único con problemas homosexuales. Nadie dirá, "¿Que tienes problemas de ¿qué"? Es un lugar donde recibirá ánimo de otros hombres que están tratando de resolver los mismos problemas, y esto reducirá sus sentimientos de soledad, de ser diferente y de estar aislado. Este capítulo trata sobre el propósito de los grupos de apoyo y explica lo que se debe buscar a la hora de seleccionar uno. También trata sobre cómo apoyarse entre sí en un grupo y la necesidad de espiritualidad y seguridad. Finalmente, explica de qué manera los grupos de apoyo especializados, como por ejemplo programas deportivos, pueden ayudar. Joe Dallas dice que la función de un grupo de apoyo es "proveer un medio ambiente seguro y con fe, donde las personas pueden platicar abiertamente de sus luchas homosexuales; aprender de las experiencias de otros que han pasado por conflictos similares; ser responsables ante un grupo de cristianos preocupados sinceramente; y saber que cuentan con amigos que están orando por ellos, disponibles para ellos y que los apoyan".109 Un grupo de apoyo es para ayudar a otros. Al principio, tal vez asista para ayudarse a sí mismo, pero pronto descubre que él encuentra la ayuda que necesita cuando ayuda a otros. Cuando empieza a preocuparse más por las necesidades de otros que de las propias, encuentra en el proceso que él fue el sanado. Los grupos de apoyo enfatizan el diálogo como una manera de aprender a tratar abierta y claramente sus problemas que se encuentran en el fondo de la atracción homosexual. A medida que su amigo escuche a los demás, tal vez por primera vez se escuchará a sí mismo. Es típico que la persona que llega por primera vez tome asiento y escuche y a la mitad de la discusión percata que finalmente ha encontrado gente que piensa y siente igual que él. Cuando reconoce que siente seguridad y que puede confiar en el grupo, empieza a abrirse e inicia el proceso de curación al compartir con los demás. Descubre que aun cuando otros saben todo acerca de él, lo aceptan. Una vez que el temor al rechazo ha desaparecido, se da cuenta que tiene el valor para relacionarse con los hombres en el grupo y finalmente con hombres fuera del grupo. Los grupos de apoyo ayudan al proveer: • un ambiente seguro donde él puede enfrentar sus problemas. Los grupos de apoyo también pueden ser útiles para esposas, padres, hermanos y amigos que necesitan resolver sus propios problemas. Además, les puede ayudar a comprender lo que es un grupo de apoyo para que a su vez ofrezcan mayor apoyo al hombre que está enfrentando problemas homosexuales. Cuando una esposa o un padre participa en un grupo de apoyo para familiares, tiene la oportunidad de conocer a las familias de otros hombres en el grupo de apoyo de su esposo o hijo. Al llegar a conocerlos como personas reales, les puede ayudar a aumentar su nivel de confianza para permitir que su familiar participe en su grupo. Un grupo de apoyo no resolverá todos los problemas de su amigo; no tiene una "cura mágica" para los problemas homosexuales. El participar en un grupo de apoyo es una de las muchas cosas que necesitará hacer. Algunos hombres obtienen un falso sentido de seguridad al participar en un grupo de apoyo y cuando no resuelve todos sus problemas, se pueden sentir frustrados y perder la esperanza de poder cambiar. Un grupo de apoyo dentro de los límites razonables puede ser de valor por la ayuda y la comprensión, pero en exceso, puede prolongar y enfatizar la antigua identidad. Su grupo de apoyo nunca debe tomar el lugar de la Iglesia, su quórum del sacerdocio, o de una vida social normal; solamente es un suplemento a corto plazo. Aun cuando su relación con otros hombres en el grupo será satisfactoria, también necesita buscar activamente relacionarse con otros hombres fuera del grupo, en el trabajo, en su quórum y en otros grupos de hombres. En realidad, es cuando experimenta el amor y la aceptación de los hombres que no tienen problemas homosexuales que empieza a reconocer su propio valor. Además de un grupo de apoyo, muchos hombres necesitan terapia individual y de grupo. A veces, los grupos de apoyo hacen más daño que bien si la persona no está visitando a un terapeuta de manera individual para que lo ayude a procesar correctamente las cosas que está experimentando y sintiendo para que esto contribuya a su crecimiento. Si su amigo tiene adicciones, tal vez necesite también la ayuda de un programa de 12 pasos tal como Homosexuales Anónimos o Adictos al Sexo Anónimos (véase la sección de organizaciones en este libro). El presidente Boyd K. Packer da el siguiente consejo y advertencia: "Existen toda clase de grupos que desean ayudar a quienes estén tratando de dejar el vicio de las drogas o de vencer otras tentaciones. Pero por otra parte, hay organizaciones que hacen lo contrario, justificando la conducta inmoral y apretando aún más las cadenas del enviciamiento o de la perversión. No os unáis a estas últimas y, si lo habéis hecho, apartaos de inmediato".110 Existen algunas organizaciones que brindan apoyo y amor, pero no buscan ayudar a la persona a encontrar la manera para vencer el comportamiento homosexual. Estas organizaciones hacen más daño que bien porque ayudan a que la persona justifique su comportamiento y, como el presidente Packer dijo, "apretando aún más las cadenas del enviciamiento o de la perversión". Algunas organizaciones creen saber más acerca de la condición homosexual que los líderes de la Iglesia y les suplican que cambien las políticas de la Iglesia para que sean más comprensivos con aquellos que tienen sentimientos homosexuales. Usan las escrituras en un intento por justificar la expresión de los sentimientos homosexuales. El Apóstol Pablo condenó a aquellos que buscaban justificar el comportamiento homosexual diciendo que "cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador" (véase Romanos 1:25–32). Cuídense de la sutil astucia de tales grupos. Antes que su amigo escoja un grupo de apoyo, tal vez desee obtener un ejemplar de su literatura impresa y leer la declaración de la misión de dicho grupo. (Si no cuentan con tal declaración, seguramente todavía no han definido su propósito lo suficientemente bien para que haya un ambiente sano.) ¿Sostiene el grupo las doctrinas del evangelio, las escrituras y las prácticas de la Iglesia sin reserva o excepción? Si el grupo tiene reservas o excepciones, entonces no es seguro. ¿Enseñan que el cambio es posible? ¿Inspira respeto este grupo por el individuo y promueve el crecimiento personal? ¿Tiene el grupo políticas escritas para proteger a los participantes en su vulnerabilidad y les provee un ambiente seguro? ¿Apoya el programa del grupo la abstinencia de comportamientos sexuales fuera del matrimonio? Este tipo de sobriedad puede obtenerse a través de compartir experiencias y brindar fortaleza y esperanza en las reuniones del grupo. Un grupo se encuentra en terreno peligroso si busca justificar cualquier comportamiento homosexual. ¿Actúa el grupo en congruencia con sus declaraciones escritas? Evergreen Internacional es una organización que puede ayudarle a encontrar grupos de apoyo que siguen los criterios tratados en los párrafos anteriores. Evergreen lo puede dirigir a un grupo de apoyo local o a un terapeuta. Además de los grupos de apoyo para hombres y mujeres que luchan con atracciones homosexuales, existen grupos para sus esposos o esposas, familia y amigos. Esta organización también publica manuales y boletines, vende libros por correo y patrocina conferencias. Educa y provee recursos para la familia y amigos, consejeros profesionales, líderes religiosos y todos aquellos que deseen ayudar a las personas que quieren cambiar. Puede llamar o escribir para solicitar una lista de sus publicaciones o información sobre grupos de apoyo cercanos a su hogar. Si no hay un grupo de éstos en su área, Evergreen puede orientarle cómo iniciar uno. (Véase la sección de organizaciones en este libro para obtener información sobre cómo contactar con Evergreen.) Evergreen inició en el verano de 1989 en Salt Lake City, Utah, cuando un grupo de 11 hombres se reunieron para organizar un grupo de apoyo. Con la creencia que las prácticas homosexuales no están en armonía con la observancia del evangelio de Cristo, estos hombres se hallaban frustrados con su experiencia tenida en otras organizaciones. Llegaron a la conclusión que debe haber una solución aparte de la destrucción de creencias espirituales o la negación de los anhelos sexuales. Se basaron en la información obtenida de otros ministerios cristianos en otras partes del país que habían estado ayudando a hombres y mujeres a resolver sus problemas homosexuales durante más de 30 años.111 De este pequeño inicio, Evergreen Internacional ha crecido hasta convertirse en una red de servicios de referencia y educativos para hombres y mujeres en todo el mundo. Muchos hombres que tienen atracciones homosexuales han escogido no darlo a conocer ante otros fuera del grupo y podrían sentirse profundamente dañados si se conociera su situación. En algunos casos, aún las esposas no saben de la participación de sus esposos en el grupo. Las reglas de ser confidencial aseguran un estado de anonimato para las personas en el grupo. Es una garantía de importancia especial para los hombres que pueden dudar en participar en una organización si tienen razón alguna para creer que sus problemas homosexuales pueden ser revelados a otros. Mantenga la información que tenga acerca de su amigo o de otros miembros de su grupo de apoyo estrictamente confidencial. Ellos deben decidir a quién deben informar, cuándo y bajo qué circunstancias. Si usted se ofrece para ayudar en cualquier forma en un grupo de apoyo o conferencia, respete las políticas de la organización sobre mantener información confidencial y anónima. Aun cuando pueda no importarle que otros sepan que usted está involucrado con la organización, puede ser desastroso para alguien más si alguna persona sabe que ellos lo están. Debido a que la expiación de Cristo y el plan de salvación juegan un papel importante en el proceso de recuperación, es importante que su amigo se apoye en los principios del evangelio, utilice las escrituras y las palabras de los líderes de la Iglesia e incorpore todo esto en cada aspecto del programa de su grupo de apoyo. Es totalmente apropiado que en un grupo de Santos de los Últimos Días los participantes se apoyen el uno al otro al compartir sus testimonios, orar por otros, animar a cada uno en rectitud y asistir juntos al templo. "Por tanto, fortalece a tus hermanos en todas tus conversaciones, en todas tus oraciones, en todas tus exhortaciones y en todos tus hechos" (DyC 108:7). He escuchado historias fortalecedoras de grupos sobre experiencias espirituales que han tenido una profunda influencia en su crecimiento y recuperación. Si el grupo de su amigo no tiene experiencias similares, deberá evaluar las actividades y planear algunas formas de invitar al Espíritu en todo lo que él haga. Debe tener cuidado de no confundirse sobre la responsabilidad del sacerdocio. Cuando su amigo necesite fortaleza o consuelo o asuma un llamamiento de liderazgo en la organización, él puede recurrir a su padre o a su líder del sacerdocio y pedir una bendición. Si no lo puede hacer, el recurrir a un amigo puede ayudarlo. Sin embargo, el grupo debe tener cuidado acerca de efectuar ordenanzas del sacerdocio dentro del grupo. El grupo no es la Iglesia y nunca debe tomar el lugar del quórum del sacerdocio. Los participantes de un grupo pueden beneficiarse grandemente de las relaciones desarrolladas dentro de su quórum del sacerdocio y deben confiar más en los miembros del quórum, los líderes del sacerdocio, maestros orientadores y los padres. Los programas del grupo de apoyo deben ser temporales y guiar a los individuos de regreso a sus quórumes y a sus líderes para recibir apoyo y hermanamiento. Una noche durante la reunión de nuestro grupo de apoyo, fueron invitadas dos mujeres. Una de ellas había estado casada con un hombre con problemas homosexuales y deseaba comprenderlo mejor y saber qué debía hacer para apoyarlo. La otra tenía un hermano que había muerto la semana anterior del SIDA y deseaba encontrar paz después de su muerte. Estaban ansiosas por aprender y comprender, y a media sesión una de ellas empezó a llorar debido al Espíritu tan fuerte que se dejaba sentir. Dijo que estaba impresionada al encontrarse entre un grupo de hombres Santos de los Últimos Días que creían que podían vencer sus problemas y estaban tratando urgentemente de hacerlo. Los grupos de apoyo para personas que sienten atracción homosexual tienen un riesgo inherente—el peligro siempre presente de que los participantes puedan involucrarse sexualmente entre sí. Es por esto la prioridad principal de tener control para lograr un ambiente sano. Reunir a hombres en grupos de apoyo provee oportunidades de crecimiento y el desarrollo de relaciones humanas, que es la clave para resolver dichas atracciones, pero al mismo tiempo, los riesgos necesitan ser cuidadosamente revisados y controlados. Es de suma importancia para el éxito del grupo el establecer y poner en práctica una política de seguridad y mantener la información confidencial. Debe haber reglas estrictas en contra a cualquier conducta sexual o seductiva entre los miembros del grupo. Nada en absoluto. Nunca. Además de las reglas de seguridad del grupo, es importante que su amigo establezca límites personales. Mientras que el proceso de grupo es útil, también lo expone a peligros que él requiere controlar. En el entorno del grupo experimentará una intimidad emocional con otros hombres a niveles que tal vez no ha experimentado antes. Aun cuando no se hable sobre detalles sexuales, el hecho de platicar de problemas sexuales puede convertirlo en un estado vulnerable. Las pláticas pueden abrir viejas heridas y experimentar ansiedad o dolor y provocar sentirse tentado a volverse a sus viejos patrones de comportamiento para aliviar el dolor. Ya que cada persona en el grupo platica de su área de vulnerabilidad, otros pueden consciente o inconscientemente tomar ventaja. Por lo tanto, deben establecerse límites para la protección de cada participante del grupo. Un incidente de actividad sexual entre miembros del grupo trae graves consecuencias personales y debilita al grupo como un todo. El grupo puede tolerar a un participante motivado que está tratando sinceramente de vencer una adicción, pero no así a uno que no esté comprometido con el proceso. Si ocurren actividades sexuales entre miembros del grupo, los líderes del grupo deben intervenir rápidamente para confrontar a los involucrados, platicar del hecho para ayudarlos a comprender lo que ocasionó dicho comportamiento, y tomar precauciones para evitar que se repita. Además de los grupos de apoyo convencionales, su amigo puede encontrar un grupo especializado de gran ayuda. Tales grupos existen para proveer una experiencia específica, como programas deportivos para enseñar habilidades básicas en basquetbol, fútbol, o cualquier otro deporte que provea la oportunidad de practicarlo. Los participantes aprenden la manera de integrarse en un equipo, teniendo la oportunidad de enfrentarse a la separación defensiva y así resolver su temor hacia los deportes. Para muchos hombres en el grupo, los deportes pueden ser una de las causas que los apartaron de otros jóvenes. La participación en un programa deportivo puede ayudar a su amigo a: • aprender las reglas del deporte y por medio de la práctica ganar un cierto
nivel en esa habilidad. Estas habilidades pueden mejorar su capacidad para
relacionarse con y a la vez ser mejor padre con sus propios hijos. Me gustan los deportes individuales tales como levantar pesas y correr, incluso he participado en deportes competitivos pero no en equipo, tales como el ráquetbol. Siempre he temido a los deportes en equipo. La primera vez que me presenté en un grupo especializado para practicar basquetbol, me quedé paralizado en cuanto escuché las pelotas rebotando en el gimnasio. Sin embargo, cuando finalmente tuve el valor para entrar, me di cuenta que a los otros jugadores les faltaba tanta coordinación y estaban tan temerosos como yo. Comprendí que era en un ambiente sin prejuicios donde yo podía aprender las reglas del basquetbol y disfrutar el juego con otros hombres. Mi participación en un programa deportivo en verdad aumentó mi autoestima. Mi falta de habilidad en los deportes había sido una razón para distanciarme de otros hombres, pero con un poco de práctica comprendí que era un buen jugador, y después tuve la confianza para jugar en el equipo de basquetbol del barrio. La siguiente temporada fue de béisbol, y tenía grandes temores. Aun cuando disfruté el basquetbol, temía ante la idea de jugar béisbol debido a que me recordaban los viejos sentimientos de ridículo que experimentaba en el campo de pelota en la escuela primaria. Escribí lo siguiente después de mi primera práctica en el programa deportivo. Sácame del juego "La última vez que me encontré en un campo de béisbol fue en tercer grado, cuando ocasionalmente participábamos en la clase de educación física. Cuando seleccionaban a los equipos, yo era el último seleccionado (¡incluso después de las chicas!). Siempre jugué la posición fuera del cuadro, ya que ahí nadie esperaba a que atraparas la pelota o que la arrojaras dentro del mismo. En la línea de bateadores decía que ya había bateado, y continuamente me escurría al final de la misma. "Ahora tengo 35 años y puedo hacer lo que quiera—excepto jugar béisbol. Y esto me sigue separando de otros hombres. No me importa llegar a ser muy bueno en el béisbol, solamente quiero sentirme a gusto como para unirme a un partido ocasional. Por lo tanto, he decidido llegar a la primera práctica del sábado. Después de todo, con el basquetbol me di cuenta que ya conocía casi todas las reglas del juego, y con algo de práctica, no me fue tan mal. Al final de la temporada me podía mezclar con los mejores jugadores. Por lo tanto, ¿por qué no me va a pasar lo mismo en el béisbol? Además, la mayoría de los hombres que estaban aprendiendo béisbol eran los mismos torpes con quienes había jugado basquetbol. "Me presenté en el estacionamiento de autos con mi nuevo guante de marca Dale Murphy Rawlings. ¿Cómo iba a saber que se suponía que debía aceitar el guante nuevo antes de usarlo? Ni siquiera traje mi gorra de béisbol. ¿Cómo puedo actuar como si supiera lo que iba a hacer sin tener una gorra de béisbol? ¿Además, dónde está Bonifacio? Él jugaba con las ligas menores, así que él sabrá lo que se debe hacer. ¡Lo necesito! Me puse nervioso y regresé al auto para ‘recoger algo que había dejado’. Me encontré con Bonifacio en el camino y mi confianza regresó nuevamente. "Bonifacio y yo cogimos una pelota de béisbol y empezamos a lanzarla. Me enseñó cómo tomarla y cómo lanzarla. Eso no estaba difícil. Incluso atrapé casi todas. Entonces el grupo se reunió para presentarse y hacer algunos movimientos de calentamiento, y finalmente la orden inevitable, ‘Todos los que deseen jugar vayan allá. Los demás vengan acá’. De 25 tipos, yo fui el único que ‘vino acá’. No era mi intención jugar ese día. Solamente deseaba práctica con lanzar y batear, y quería aprender algunas reglas del juego. El entrenador me dio algunas ideas, y estuvimos practicando un poco hasta que tuvo que ir al juego. Encontré un lugar en las gradas, y desde ahí vi a mis amigos batear y correr a las bases. Todos gritaban. Mi mente retrocedió hasta la escuela primaria, y de repente me sentí como un niño gordito, sin coordinación. Tenía que batear y nuevamente sentí toda esa presión. Todos contaban conmigo. Y todos sabían que fallaría. ¿Por qué es tan importante si le pegas a una pelota con un palo o si fallas? Con unos pocos intentos con el bate podría ser un héroe o un villano. La autoimagen se crea y se destruye tan fácilmente. Por alguna razón, el béisbol representaba todas las experiencias negativas que tuve de niño. Me recordaba que me sentía como un niño gordo y torpe, tratando de adaptarme a la multitud. Representaba la presión de mis amigos y mi insuficiencia. Las lágrimas brotaron libremente. ¡Qué bueno que llevaba lentes oscuros! Pero pronto éstos no pudieron ocultar las lágrimas que corrían por mis mejillas y tuve que retirarme. Me quedé a la sombra de un árbol a unos 100 metros de distancia desde donde podía ver y oír el juego. Era más seguro ahí. Los podía ver, pero no ellos a mí. Y nadie podía verme llorar. "Dentro de poco, Bonifacio me encontró y lloré sobre su hombro. Él me acordó cómo había empezado con el basquetbol sin tener experiencia y terminé bien, y cómo podría hacer lo mismo en el béisbol. Me acordó que el valor no es la ausencia del temor, sino la acción contra el temor. Al salir del campo de juego ese día, la parte inmadura de mi persona me decía, ‘No te vuelvas a parar en este campo. No tienes que pasar por toda esta humillación’. Pero la parte de mi persona que deseaba crecer me aseguró que tenía que vencer mis temores. Tengo algo comprometido. Mi hijo de cuatro años juega al béisbol en un equipo local y temo tirar la pelota con él. (Mientras escribo esto, estoy emocionado al pensar que un padre de 35 años tema jugar con su hijo de cuatro.) No será fácil presentarme a la práctica el próximo sábado. Los temores no habrán desaparecido y las lágrimas probablemente estarán a punto de brotar. Pero es algo que debo hacer. Y si no me mata, me hará más fuerte. "El siguiente viernes, mi amigo Bonifacio me llevó a las cajas de bateo para que aprendiera a batear. Me mostró cómo tomar el bate, cómo pararme y cómo pegarle a la pelota. Ambos nos sorprendimos de lo bien que lo hice. ¡Fallé solamente unas seis veces en 50 lanzadas! Solamente necesité un poco de tiempo y ánimo para obtener la confianza necesaria para presentarme a la siguiente práctica. "Resultó que el siguiente sábado la práctica fue una buena experiencia. Dado que Bonifacio me había ayudado el día anterior, tomé el bate con confianza. El entrenador me ayudó amablemente sin ser condescendiente. En la práctica le di a cinco bolas en solamente siete lanzadas. Después jugamos un juego corto y acerté las dos veces que bateé. Después de la práctica, Antonio habló conmigo acerca de mi temor al béisbol. Él había visto solamente la parte de mí que mostraba confianza, y estaba feliz de ver que yo tenía temores y dudas como cualquier otro. Admitió que aun cuando él se siente a gusto en el béisbol, teme pensar en jugar basquetbol. Dado que yo me siento cómodo en el basquetbol, prometí ayudarlo al llegar la temporada de basquetbol. Cuando pienso en lo que Bonifacio hizo para ayudarme con el béisbol, me sorprende el poco esfuerzo que me tomó vencer algo que yo consideraba un temor invencible. A Bonifacio sólo le tomó un poco de tiempo y preocupación para que yo me sintiera cómodo a la hora de la práctica, y ahora puedo hacer lo mismo para ayudar a Antonio". |